Llamada Perdida

 

Llamada Perdida es un nuevo remake de una peli oriental, en este caso de Chakushin Ari, dirigida en 2003 por Takashi Miike. En realidad es más de lo mismo: Hollywood pilla las pelis orientales que han tenido cierta relevancia internacional para hacer su versión, conscientes de la crisis de ideas que impera actualmente entre el gremio de guionistas (hay quien dice que la reciente huelga ya finiquitada había empezado hace varias décadas…). Y ya no se trata de versionar los grandes pelotazos japoneses, coreanos, chinos o tailandeses que arrasan las taquillas en sus países de origen y tienen trascendencia fuera de ellos, bien sea en festivales o en su distribución en dvd, sino que se versionan pelis como ésta, que en su momento no supusieron increíbles éxitos, aunque sí es cierto que las bandas anchas de internet contribuyeron a que se hablase de esta peli (como de tantas otras que sin existir internet jamás veríamos por aquí). El caso es comprar los derechos, mantener (más o menos) la idea original, contratar un par de rostros que lleven a la gente a las salas, y recaudar. Pero si el remake de Ringu era bastante digno y conseguía dar una versión en ciertos aspectos mejor que el original, a partir de ahí se entró en barrena, ya que ni los remakes de The Grudge, ni Dark Water, ni la reciente The Eye mejoran en nada a sus predecesoras, más bien las hacen mucho mejores.

El problema es que lo que funciona en el lenguaje cinematográfico oriental en la correspondiente versión yanqui se intenta solventar sin éxito: Japón, concretamente, tiene muy arraigada la "cultura de los fantasmas", y supongo que la mitología japonesa bebe de historias milenarias protagonizadas por entes fantasmales, lo cual reflejan en su cine sin necesidad de dar explicaciones racionales a la existencia de esos entes:simplemente están ahí, y asustan, y los directores de ojos rasgados adaptan guiones escritos lo mejor posible contando con la presencia de niñas terroríficas de peinados tétricos, Toshios, fantasmas que pululan por las redes de telefónía móvil, etcétera etcétera…Pero llega el guionista adaptador americano de turno, y lo intenta explicar todo, buceando hasta los orígenes mismos del fantasmita, ralentizando la acción y, en definitiva, aburriéndonos. En The Ring, la versión yanqui de Ringu, Gore Verbinski y sus guionistas conseguían lo que en su momento había logrado Hideo Nakata: que las explicaciones acerca de la dichosa cinta de vídeo no eclipsaran lo que los espectadores queremos, o sea, sustos, sustos y más sustos, y conseguían que pasásemos miedo aunque acabásemos sabiendo las razones de la maldad de aquel VHS. Pero después no, ni la secuela The Ring 2 ni las citadas anteriormente dan excesivo miedo, y terminan por aburrir. En Llamada Perdida Shannyn Sossamon (que tía más guapa…) y Edward Burns se pasean por la peli con el mismo careto de circunstancias, mientras intentan averiguar por qué la gente recibe llamadas que anticipan su muerte. Pero no hay tensión, y si la hay, se ve alterada por las excursiones de los protagonistas en busca de una explicación, que nosotros como espectadores también buscamos, pero no a costa de aburrirnos en la butaca. Al final, esta Llamada Perdida dirigida por Eric Valette (un francés que debuta en Hollywood sin haber hecho nada destacable en su país), más que un remake de la peli de Miike, lo es de Destino Final, esa peli en la que la muerte persigue a unos chicos como si fuera un asesino en serie terrenal. Y aún por encima el póster de la peli es de los más feos que he visto en mucho tiempo…

//spanish.imdb.com/title/tt0479968/

Mi puntuación en IMDB:3.