La Bella y La Bestia

Magia. Ésa es la palabra que resume lo que desprendió La Bella y La Bestia en las salas de cine en 1991. Y eso que era un momento difícil para Disney, que aunque había disfrutado el éxito de La Sirenita en 1989, los fracasos de cintas como Tarón y el Caldero Mágico, Basil El Ratón Superdetective (que a mi me encanta) u Oliver y Su Pandilla habían situado a la compañía de Mickey en una situación más que preocupante.

Pero afortunadamente la necesaria conjunción de astros de produjo para levantar a una compañía que todos necesitamos para poder seguir soñando y siendo niños. Y esos astros tenían nombres y apellidos: Howard Ashaman y Alan Menken. El primero, que había sido reponsable de la música de La Sirenita se encargó de la producción, convirtiéndose en la persona clave del proyecto y de un éxito del que apenas disfrutó al fallecer a causa del sida en ese mismo 1991. Por su parte, Alan Menken se encargó de la música y las canciones, a la postre el factor decisivo para que La Bella y La Bestia se convirtiera en la mejor película de animación de la historia.

Porque La Bella y La Bestia es un musical, animado, pero un musical al fin y al cabo. Y evidentemente la música, como en todo musical, reulta fundamental. Sin ánimo de obviar el trabajo en la dirección de Gary Trousdale y Kirk Wise, Ashman y Menken aprovecharon un momento de especial inspiración para componer canciones memorables. Temas como Be Our Guest, Belle o la obra maestra que da título a la peli, Beauty and The Beast otorgaron a la película un ritmo genial, alternando los momentos marchosos con los inevitables momentos románticos.

Además las propias canciones ayudaron a que todos los personajes tuviesen su momento de lucimiento. Desde el "villano" Gastón hasta los secundarios buenorros típicos de Disney: Chip, Mrs. Potts o Lumiere, interpretados con las geniales voces de Jerry Orbach, Angela Lansbury o Bradley Pierce, sin olvidarmos de las voces de los protagonistas Bella y Bestia, propiedad de los menos conocidos Paige O`Hara y Robby Benson.

 

La Bella y La Bestia se convirtió en una obra maestra, no ya del cine de animación, sino del cine. Fue la primera película animada en ser nominada al Óscar a la mejor película, acompañando en un muy buen año de cine a Bugsy, JFK, El Príncipe de las Mareas y la ganadora El Silencio de los Corderos.

Y lo mejor es que salvo de un momento delicadísimo a la Disney, una compañía necesaria, porque a todos nos ha hecho pasar momentos inolvidables, y porque todos en algún momento necesitamos seguir siendo niños.

Con la anterior La Sirenita, y la posterior El Rey León, La Bella y La Bestia conforma el triunvirato genial de Walt Disney Pictures en su historia reciente. Por aquí se cantó Se oye una canción…, en el original Tale as old as time…Jean Cocteau dirigió otra obra maestra en 1946, demostrando que las buenas historias perviven independientemente del enfoque. 45 años después Bella y Bestia fueron dibujos maravillosamente animados…

//spanish.imdb.com/title/tt0101414/