El Caballero Oscuro

SPOILERS…

En este 13 de agosto de 2008 volvimos a bailar con el diablo a la luz de la luna…vaya si lo hicimos…

El Caballero Oscuro es, en mi opinión, una obra maestra. Y tras verla y disfrutarla no tienen sentido las calificaciones “etiqueta”. Las afirmaciones de “es la mejor película sobre Batman” o “es la mejor adaptación de un cómic”, no tienen sentido. Se dan por hecho. Esta segunda peli de Christopher Nolan sobre mi querido personaje juega en otra liga, en la de las grandes películas de la historia, en general, como en mi opinión juega el Batman de Tim Burton de 1989. Hoy, en este 13 de agosto de 2008 he vuelto a 1989, he vuelto a bailar con el diablo a la luz de luna, pero esta vez con un diablo mucho más terrorífico que el de hace 19 años. Pero lo más importante es que, como entonces, he vuelto a salir de una sala de cine impactado, conmocionado, por la maravilla de película que acababa de ver, una película sobre uno de los personajes de mi vida, y sobre su universo de papel…

Y lo curioso es que, como ya sabía, se trata de dos películas radicalmente opuestas. En lo único en que se parecen es en que comparten cinco personajes : Batman/Bruce, Alfred, Gordon, Harvey Dent y Joker. Por lo demás, nada que ver. Infinitamente distintas pero igualmente disfrutables…

Porque El Caballero Oscuro sigue, como ya vimos en Batman Begins, los cánones de un Batman real, urbano, en una Gotham que podría ser cualquier gran ciudad de los Estados Unidos. Así que hay que tener en cuenta que no se trata de una película de superhéroes, y ni mucho menos una película para niños. Porque esta segunda peli lo que hace es enterrar definitivamente (si es que no lo hizo antes Begins) el Batman de colorines y desenfadado de Schumacher. Christopher Nolan ha sido radical en su planteamiento: ni una concesión, ni un chistecito, ni una pizca de bondad ni justificación en los villanos, y además violencia, muertes…Y lo mejor de todo, para quienes hemos crecido con el Murciélago es que sin concesiones la taquilla no se ha resentido, sino que la peli está arrasando en todo el mundo. Bueno para la franquicia. Bueno para quienes somos fans del personaje.

 

 

Pues eso, que hoy he visto una obra maestra. Porque, si le preguntamos a un crítico qué es una obra maestra (a un crítico de esos que viven de ver pelis y opinar, a un crítico profesional vamos…) supongo que nos dirá algo así como que es una película en la que todo es perfecto, en la que el guión es excelente, las interpretaciones también, y que está contada con gran pericia por el director, con planos de adecuada duración, encuadres perfectos, una narración con ritmo…Pues todas esas premisas las cumple El Caballero Oscuro. Es cierto que le falta, por motivos de inmediatez, superar una prueba clave: el paso del tiempo. Pero algo me dice que superará la prueba.

Pero probablemente esta película, a pesar de cumplir con todas estas características, no sea considerada por esos críticos profesionales como una obra maestra, ni siquiera dentro de unos años, cuando (espero), haya demostrado que perdura en el tiempo. El motivo es claro: es una película basada en un cómic, que adapta las aventuras de uno de esos tipos que se visten con leotardos y saltan por los tejados. Pues vale. Allá ellos. Porque a la demostración de ignorancia que supone encasillar así al personaje que adapta esta peli se añade la estupidez de dar por hecho que una adaptación de un cómic no puede ser una obra maestra. Pues ésta lo es, en mi opinión claro…

 

 

Y lo es porque los hermanos Christopher y Jonathan Nolan, junto con David S. Goyer, han escrito una historia increíble, perfecta, un guión soberbio que sitúa a unos personajes genialmente escritos en una trama sólida, sin fisuras, con escenas impactantes, de acción, de emoción, una historia dura a veces, violenta, con sorpresas, con muertes trágicas, una nueva vuelta de tuerca a la eterna lucha entre el bien y el mal, que sitúa a El Caballero Oscuro al nivel de El Imperio Contraataca, como secuela maravillosa y superior a su ya de por sí genial primera parte. 152 minutos de CINE con mayúsculas, del que deseamos ver una y otra vez, cine que se queda en nuestra memoria, que hace que recordemos para siempre cuándo, dónde y con quién vimos la película. Cine que hace que el día en el que vemos la peli en cuestión sea uno de los mejores de nuestras vidas…

Y esa gran historia que nos cuenta Nolan cuenta con unos personajes extraordinarios, interpretados de forma sublime por un puñado de actores soberbios. Después hablaré de ese Joker de Heath Ledger, pero antes quiero destacar el excelente trabajo, una vez más de Christian Bale, en su doble papel de Batman y Bruce Wayne, de Michael Caine como Alfred, Gary Oldman como Gordon, Morgan Freeman como Lucious Fox y Maggie Gyllenhaal como Rachel. Y otro que probablemente quede “tapado” por la exhibición de Ledger es Aaron Eckhart, que da una lección de interpretación encarnando a ese personaje difícil y dual que es Harvey Dent / Dos Caras. Eckhart demuestra que su elección fue simplemente perfecta, y compone un Fiscal genial, y posteriormente un villano sublime, ayudado por el excelente trabajo de los fx (porque supongo que esa mitad desfigurada de su rostro será cosa de fx y no de maquillaje), que ayudan a que veamos en pantalla al verdadero Dos Caras de los cómics.

 

   

 

Y después está lo de Heath Ledger. Porque lo que ha hecho el trágicamente fallecido actor australiano es, simplemente, antológico. Su interpretación del Joker es una de las mejores que he visto en mi vida. He sentido miedo viéndole en la pantalla. He sentido que se me helaba la sangre cada vez que contaba una de sus versiones sobre el origen de sus cicatrices. Heath Ledger se merece el Óscar en el próximo mes de febrero, y me da igual lo que se estrene en lo que queda de año porque ninguna interpretación superará a la suya. Porque la suya es la perfección absoluta. Y me da igual que se haya muerto (que se me entienda: siento muchísimo su muerte, a nivel humano y cinéfilo, porque en la historia Joker no muere y con el fallecimiento de Ledger supongo que no volveremos a ver al personaje en el cine), en el sentido de que su desaparición no me hace alabar ni una pizca más la interpretación que realiza. Si siguiese entre nosotros seguiría opinando lo mismo, porque lo que ha hecho en esta peli es sencillamente indiscutible. Ledger ha compuesto un Joker genial, que transmite una sensación de maldad, de anarquía pero de cordura (sí, es increíble que un personaje así transmita cordura, pero lo logra), advirtiendo al propio Batman que hace lo que hace porque sí, que es perfectamente consciente de que no hay motivación racional alguna, y resulta impactante verle explicar los motivos inexistentes de sus actos…Sencillamente impresionante. Muy distinto, por supuesto, al Joker de Jack Nicholson de 1989. Dos diablos, sí, pero éste de ahora mucho más terrorífico…El Diablo en persona, con el que he vuelto a bailar a la luz de la luna…

La escena en la que se presenta ante los mafiosos, afirmando que el lápiz que ha clavado en la mesa desaparecerá en cuestión de segundos es antológica, así como el interrogatorio ante el propio Batman. Pero es que todas las escenas que protagoniza el Joker lo son. Hacía mucho mucho tiempo que no veía a un actor apoderarse de la pantalla como Heath Ledger aquí. Sus movimientos, sus risas, ese tic de relamerse…Espectacular, impresionante…añádanse los sinónimos que se nos ocurran…

 

 

El Caballero Oscuro es una obra maestra para quien no se haya leído ni un solo cómic de Batman, pero también lo es para quien sea seguidor de las viñetas. Y quien lo sea la disfrutará aún más, porque es absolutamente fiel a los parámetros básicos de las publicaciones de DC. Porque Christopher Nolan ha tenido el mérito de solventar los pocos defectos que tenía Batman Begins. Las escenas de lucha están perfectamente rodadas, y ha abandonado la filmación “a lo Michael Bay”, ésa que consiste en mover compulsivamente la cámara sin que el espectador se entere de nada. Ahora hay nitidez, y vemos a Batman repartir guantazos a diestro y siniestro. Y la película tiene un ritmo excelente, combinando las escenas de acción (increíble esa moto que “escondía” en Batmóbil) con otras de geniales diálogos, más tranquilas, pero siempre inquietantes…

El Caballero Oscuro es un thriller, una película de suspense, de acción, un drama, una película de superhéroes incluso, pero muy adulta, no apta para todos los públicos, porque muere gente de forma terrible, porque los malos son los más malos que hemos visto en el cine en mucho tiempo, porque da mucha pena cuando muere Rachel Dawes (yo en el fondo me alegro, porque así en la tercera contaremos al fin con un personaje femenino de altura, esperemos que Selina Kyle o Harleen Quinzel). Una película que todo tipo de espectador debería de disfrutar, siempre y cuando sea capaz de abandonar los prejuicios que se suelen tener con las películas que adaptan cómics.

Pues eso, que hay en cartelera una obra maestra, y eso no ocurre con frecuencia. Yo la veré un par de veces más, supongo, y quien no la haya visto aún que lo haga ya, porque no saldrá defraudado. Yo aún estoy en estado de shock, así que supongo que en unos días volveré a hablar aquí algo más sobre ella. De momento, y además de lo expuesto, sólo me queda decir: gracias Christopher Nolan, gracias David S. Goyer, gracias Bob Kane y Bill Finger, gracias y hasta siempre, Heath Ledger…

 

 

Mi puntuación en IMDB:10.

 

//spanish.imdb.com/title/tt0468569/