Veredicto (y tristísimo) final para uno de los más grandes de siempre…

Paul Newman se está muriendo. Esta es la típica entrada que uno desearía no tener que poner nunca en su blog. Un cáncer de pulmón parece haberle ganado la batalla definitivamente, y el mítico actor, uno de los más grandes de todos los tiempos, está pasando sus últimos momentos en su casa, con los suyos, con su mujer y excelente actriz Joanne Woodward, con la que lleva casado 50 años. Se nos va un actor increíble y un tipo estupendo, comprometido y alejado siempre del divismo y egocentrismo de las grandes estrellas. Yo sólo deseo que no sufras, que te nos vayas sin que te enteres. Puto destino. Puto cáncer.