El Último Voto

Año electoral este 2008, con elecciones aquí y elecciones allí (USA, me refiero). Aún atascados por la resaca de los comicios norteamericanos y a la espera de que Obama forme gobierno, nos llega una peli que refleja o quiere demostrar las bondades de una democracia mucho más asentada que la nuestra, en la que, puede llegar a ocurrir que un voto, un sólo voto, determine quién va a presidir los Estados Unidos de América, o sea, el mundo…

Vale, es una hipótesis demasiado improbable, grotesca si lo pensamos detenidamente. Pero para una película es una idea que podría dar mucho juego. Pensar que en un pequeño pueblo de la frontera mexicana un tipo tiene en su voto la posibilidad de elegir al Comandante en Jefe…Esa idea en manos de un guionista solvente podría dar lugar a una película notable. Pero no ha sido el caso, y es una lástima…

La historia se resume en que una niña, fiel defensora de los valores cívicos y democráticos, tiene la brillante idea de intentar votar por su padre, un borrachuzas que no presta demasiada atención a esto de las elecciones. Y resulta que cuando introduce la papeleta se produce un apagón, por lo que el voto de (supuestamente) su padre no es registrado. Una comisión lo detecta y decide darle un período de tiempo para volver a votar, lo que será aprovechado por los dos candidatos para hacer campaña buscando…ese único voto.

Una idea buena, pero totalmente desaprovechada. Y no sólo la premisa de la historia sino el reparto. Kevin Costner, que a mi me parece un actor sobresaliente, está soberbio, pero apenas se saca partido de dos tipos del talento de Dennis Hopper y Kelsey Grammer, quienes interpretan a los presidenciables demócrata y republicano.

Pero además el guión está muy mal construído, torpemente hilvanado. La película empieza bien pero enseguida se ralentiza el ritmo hasta alcanzar momentos realmente soporíferos. Las escenas más destacables son aquéllas en las que los dos candidatos empiezan a remar contra corriente y a defender posturas distintas a las supuestamente defendidas por su ideología, siempre en función de las creencias del protagonista. Resulta divertido ver entonces al demócrata encarnado por Hopper defender políticas anti-inmigración o mostrarse radicalmente contrario al aborto, por no hablar del hilarante spot del republicano Grammer defendiendo los matrimonios gays.

Pero poco más. Numerosas escenas sobrantes, y una sensación de que se ha desaprovechado una idea excelente, para terminar dando forma a una peli a la que le sobra media hora y que tiene un final estúpidamente abierto. El tal Joshua Michael Stern demuestra no ser el adecuado para un proyecto en principio tan atractivo como éste, que no logra levantar la carrera del para mi, excelente actor Kevin Costner.

Y antes de terminar, una anécdota. Vi esta peli ayer, jueves, sesión de las 18 horas. Entre que la peli ha pasado muy desapercibida y que como sabemos la gente no va mucho al cine, dos personas en la sala, yo, y un tipo cincuentón. Yo, como acostumbro, me siento en una fila de la mitad. El otro tipo algo más arriba, dejando unas cinco filas entre él y yo. A los veinte minutos de proyección no daba crédito a lo que oían mis oídos. Unos ronquidos espeluznantes, violentos, agresivos, desagradables…Y así hasta el final de la proyección. Por momentos pensé en avisar a alguien del cine para que le diesen el toque, pero no lo hice…Tosí y carraspeé para ver si se despertaba y dejaba de roncar, pero nada…Alucino con la gente…Siempre abogo porque la gente vaya al cine, pero este hombretón debió ayer de haberse quedado en casa…

Mi puntuación en IMDB:5.

//spanish.imdb.com/title/tt1027862/