Revolutionary Road

Revolutionary Road es la cuarta película de Sam Mendes, uno de los mejores directores surgidos en los últimos años, quien en 1999 nos ofreció esa maravilla llamada American Beauty. Precisamente su primera película es la única que de algún modo se emparenta con ésta, dos historias sobre dos familias, de distintas épocas, que a pesar de tener todo lo que supuestamente da la felicidad, no consiguen ser felices.

Había leído y escuchado varias críticas que hablaban de esta película como "una descripción del fracaso del sueño americano". Podría ser. Es cierto que considerando a los Estados Unidos como el país de las oportunidades, la trama y la historia de la familia Wheeler podría relacionarse con el fracaso de ese "American Way of Life": una familia modelo, que vive en una preciosa casa de una preciosa zona residencial, con sus dos preciosos hijos, y que, a pesar de todo, no son felices.

Desde mi punto de vista los problemas y conflictos que aborda Sam Mendes en Revolutionary Road son mucho más universales. ¿Reside la felicidad en eso? ¿Hay que casarse, llegada una determinada edad, tener hijos y trabajar en algo que no te gusta? Mendes pone en boca de los dos protagonistas todas estas preguntas, que supongo serán las mismas que se plantean en la novela de Richard Yates en la que se basa la historia. Como muy bien se pregunta April Wheeler en un momento de la película: "¿quién ha inventado estas reglas…?".

Y ese vacío vital pueden sufrirlo familias españolas, argentinas, francesas, o una familia norteamericana de los 50, como sucede en la peli. El sueño americano también puede estar presente, pero en mi opinión, la película va mucho más allá.

La principal virtud de esta cinta reside en su pareja protagonista. Leonardo DiCaprio y Kate Winslet destilan química por los cuatro costados, toda la que no tenían, digámoslo ya, en Titanic, película maravillosa que paradójicamente contaba con unos errores de cásting brutales. Y es que a mi me resultó en su momento imposible creerme aquella historia de amor. Ahora, en Revolutionary Road, están soberbios, maduros, son mejores actores y se les nota, y como pareja son más creíbles. Y tiene mérito porque se trata de dos papeles difíciles, complicados, llenos de matices y con múltiples vaivenes sentimentales. Los dos tienen escenas románticas y otras crudas y desagradables, en las que protagonizan discusiones agrias, y de las que salen muy bien parados. Geniales los dos.

Lo peor quizás sea esa historia, intensa pero sencilla, demasiado sencilla…Enseguida entendemos la insatisfacción vital de la pareja, y la trama se alarga excesivamente explicando motivos y circunstancias que llevan a esa insatisfacción. Y como sabemos de qué va la historia y cuáles son esos motivos, la película se nos hace larga por momentos. A pesar de que Sam Mendes sabe rodar, y hace subir la intensidad de la historia para que la tregua no dure mucho.

A destacar también, aunque eso siempre se de por hecho, la fotografía, la ambientación y el vestuario, aspectos estos dos últimos por los que la película está nominada al Óscar. Y, aún más destacable, la excelente música del maestro Thomas Newman, un tema repetitivo, una especie de leit-motiv para la vida del matrimonio Wheeler, una melodía intensa, emocionante y, en los momentos más dramáticos, sobrecogedora.

Lástima de guión, de historia estirada y apurada en exceso, y previsible, salvo el final, que realmente te coge por sorpresa. Buena película, pero sin duda la peor de su magnífico director, ya que American Beauty, Camino a la Perdición y Jarhead son manifiestamente mejores.

Mi puntuación en IMDB:6.

//spanish.imdb.com/title/tt0959337/

Alien vs. Predator

Viendo lo estancadas que se habían quedado sus dos principales sagas de ciencia-ficción, la Fox trató de revitalizarlas en 2004 con este enfrentamiento, un mano a mano alienígena cuyas únicas pretensiones eran abrir nuevas posibilidades para que las dos razas volviesen a acumular dinero en las taquillas. Lo consiguieron, ya que la peli no funcionó nada mal, hasta el punto de volver a unirlas en una segunda peli que se estrenó el año pasado. Pero si hablamos estrictamente de calidad, ahí sí que no se alcanzaron los logros de las anteriores pelis protagonizadas de forma individual por los dos seres.

Pero al contrario de la segunda (Alien vs. Predator-Réquiem), que me pareció un bodrio de cojones, esta primera sí me divirtió, y así lo expuse en la opinión enviada en su día a la sección El Lector Opina, de la revista Acción:

Se ha puesto de moda en el cine ese fenómeno recurrente en el mundo del cómic de juntar en una misma aventura a diferentes personajes cuya personalidad y andanzas ya han sido expuestas en sagas o colecciones propias ( lo que en el mundo del tebeo se denomina comúnmente “crossover” ). Y la verdad, no me gusta. Siempre les tuve manía a los cómics que mezclan a superhéroes, ya que prefiero imaginarme a cada personaje como el centro de un universo propio, en el que él es el único, el encargado de salvar a la chica o a la humanidad, y ni siquiera me gusta que se hagan referencias a otros superhéroes aunque éstos no aparezcan. En el ámbito cinematográfico, hace poco tuvimos un Freddy vs. Jason, y ahora la Fox presenta este Alien vs. Predator, que trata de que sus dos criaturas más exitosas unan sus fuerzas para arrasar la taquilla. Tampoco me gusta la idea. En estas películas los personajes se comportan como el perro del hortelano : ni comen ni dejan comer; al final te quedas con ganas de más aliens, de más predators, de más Freddy y de más Jason. Con todo, Paul W. Anderson es capaz de proporcionar un mínimo de entretenimiento, y son loables los intentos de mezclar las historias de las dos criaturas, con un guión algo más trabajado de lo que a priori nos imaginábamos. Tenemos pues acción, sustos, buenos efectos y un ritmo trepidante que hace que no miremos el reloj en apenas hora y media de proyección, y además sale Lance Henriksen, cuya presencia siempre es de agradecer. En definitiva, hubiese preferido que la Fox hubiera contratado a buenos guionistas para Alien 5 o Predator 3, pero lo he pasado bien, podría haber sido peor…

 

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Transporter 3

Me gusta la saga Transporter. En 2002 la primera fue un soplo de aire fresco en el cine de acción y en 2005 la segunda aún me pareció mejor. Ahora con la tercera han bajado algo el nivel, pero sigue teniendo su punto…

Luc Besson vuelve a producir y escribir, y pone tras la cámara a Olivier Megaton, otro desconocido que dudo reciba un encargo similar al que recibió Louis Leterrier tras dirigir la segunda: El Increíble Hulk. Y es que Megaton no lo hace del todo mal, pero se queda lejos del excelente nivel de la anterior.

El que no defrauda es el calvo. Jason Statham vuelve a ofrecer lo mejor de si mismo. Reparte ostias como panes siempre con ese traje impoluto, y derrocha carisma por los cuatro costados. Ya dije en su momento que es lo más parecido a Bruce Willis que podemos encontrar en este tipo de cine, aunque le falte la sonrisita canalla.

Transporter 3 nos vuelve a situar a Frank Martin en una peligrosa misión de tranporte, en este caso de una peligrosa mercancía además de una pulsera diabólica que le hará saltar en pedazos si se aleja del coche. El responsable de semejante plan es T-Bag, o sea, el gran Robert Knepper, quien se prodiga en el cine tras brillar (a ver si continúa la cuarta temporada) en Prison Break.

Y ya se sabe: acción, peleas, persecuciones…y Statham luciendo dotes. Esta tercera es algo peor que las otras dos, y se nota sobre todo porque le cuesta mantener en nivel cuando no hay adrenalina. No aporta tanto al género como las otras, pero se pasa un buen rato. Eso sí, no engaña a nadie. Porque la saga Transporter ofrece lo que promete. Una buena manera de pasar el rato antes de embarcarnos en el cine serio pre-Oscars que nos invadirá próximamente, con Revolutionary Road, Benjamin Button, The Reader o Slumdog Millionaire, sin olvidarnos, claro, de Valkiria. Viva el cine.

Mi puntuacíón en IMDB:5.

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W.

Sorprendentemente, el pasado 20 de enero La2 de Televisión Española emitió esta película que Oliver Stone rodó sobre la vida de George W. Bush, precisamente el día en el que Obama le sustituía como inquilino de la CasaBlanca.

La razón de que pudiéramos ver en la tele esta película, antes que en el cine o dvd (es una peli del 2008), parece residir en el estrepitoso fracaso que resultó ser en Estados Unidos, lo que ha provocado que la productora accediera a vender los derechos televisivos tan precipitadamente. Y a su vez, ese fracaso no sorprende tanto, ya que Oliver Stone es un cineasta muy poco considerado en su país, debido básicamente a sus posiciones ideológicas extremadamente inclinadas hacia la izquierda, lo que en los Estados Unidos no está precisamente bien visto.

Stone nos ha contado la historia norteamericana de los últimos 50 años en su cine. Nos mostró el horror de Vietnam en Platoon y El Cielo y La Tierra, nos contó otros biopics presidenciales como Nixon o JFK (en este caso centrándose en su asesinato) y reflejó acontecimientos históricos en pelis como Nacido el 4 de Julio o World Trade Center. Pero siempre desde su punto de vista, agitando conciencias y sacudiéndole duro a las administraciones republicanas de turno. Y, para hurgar más en la herida, entrevistó admirado a Fidel en Comandante y prepara un proyecto similar con Hugo Chávez. Vamos, que el tío no es excesivamente admirado en su país…

En W. lo que hace sin pudor es mofarse del que hasta hace muy poco era el Comandante en Jefe. Sabíamos algunos detalles de la biografía de George Bush Junior: su escaso redimiento estudiantil, sus problemas con la bebida, su forma de llegar al poder gracias a los poderes mediáticos y económicos de su familia…Y Stone acentúa todos esos aspectos para ofrecer una imagen patética y ridícula del personaje. Se ceba, se pasa quizás…Desde mi punto de vista, George W. Bush es el peor presidente americano de la historia, y Oliver Stone sin duda opina como yo, pero yo no soy americano ni he dirigido una película sobre la vida de quien hasta hace nada gobernaba esa nación. Así que es lógico que no le puedan ni ver…

Pero más allá de posiciones u opiniones, W. es un biopic divertidísimo. Puede que lo sea por la visión exagerada del director sobre aquél a quien retrata. Pero también lo es por la manera de contarnos esa historia, y por las excelentes interpretaciones. Josh Brolin está genial, ayudado por la cuidada caracterización. Pero todo su séquito resulta increíblemente convincente: Thandie Newton compone una creíble Condoleezza, Jeffrey Wright está soberbio como Colin Powell, pero sobre todos ellos destaca ese soberbio actor que es Richard Dreyfuss, quien literalmente se transforma en Dick Cheney. Las escenas en donde todos ellos debaten reunidos son geniales, y, yo, al menos, estoy convencido de que no fueron muy diferentes en la realidad.

Stone les sacude a todos de lo lindo. Quiere poner a cada uno en su sitio, y, por motivos ideológicos, no es objetivo. Todos son objeto de mofa, todos son descritos como políticos sin escrúpulos, de extrema derecha, y además el Presidente es mostrado como un ser poco hábil, estúpido y sin recursos. Sólo su padre, encarnado también de forma excelsa por James Cromwell parece librarse y obtiene la condescendencia de quien filma la historia.

W. es una buena película, que debe de ser vista siendo consciente de quién la hace y por qué la hace. Pero divierte, entretiene, más allá de consideraciones políticas e ideológicas.

Mi puntuación en IMDB:7.

//spanish.imdb.com/title/tt1175491/

En el Calor de la Noche

Óscar a la mejor película en 1967, En el Calor de la Noche es una muestra primeriza del talento de Norman Jewison, otro de los grandes olvidados de Hollywood, que lleva haciendo buen cine casi cinco décadas. Jewison ya había dirigido películas muy estimables antes, como El Rey del Juego o No me Mandes Flores, pero con este drama racial disfrazado de thriller disfrutó del reconocimiento absoluto de público y crítica, logrando que la cinta se alzase con cinco estatuíllas: montaje, sonido, guión adaptado, Rod steiger como actor de reparto y, por supuesto, mejor película.

El otro gran nombre que se reveló con la película fue el de Sidney Poitier, quien aunque ya tenía a sus espaldas una larga filmografía, obtuvo con su papel de Virgil Tibbs el reconocimiento y la representatividad de toda la comunidad afroamericana. Poitier es considerado el precursor de Denzel Washington o Halle Berry, la primera gran estrella negra, y, aún hoy, un actor tremendamente respetado por la industria.

La historia nos cuenta el revuelo que se monta en una pequeña localidad sureña de los Estados Unidos, en donde la segregación racial está todavía en auge. Cuando un empresario blanco es asesinado, el primer sospechoso resulta ser un negro que se encuentra esperando un tren en la estación, y que cuando revela su profesión, la de inspector de policía, se erige en principal investigador del crimen.

El Inspector Tibbs indaga en los conflictos raciales de la localidad, jugándose incluso su propia vida ante los intolerantes racistas que no quieren ver a un negro husmeando por sus calles. La película transmite esa sensación de odio de la época y el lugar que muestra, y Jewison imprime un tono sobrio y por momenos enfermizo, sólo alterado por los avances en la investigación a cargo de Tibbs.

Rod Steiger interpreta al jefe de policía de la localidad, quien no tiene más remedio que ceder el testigo al negro policía, más preparado y astuto a la hora de llevar las riendas del caso. Steiger se llevó el Óscar, y demostró con su papel ser un actor de enorme talento y carácter.

Norman Jewison siguió y sigue dirigiendo buenas películas, y el personaje interpretado por Poitier volvió a aparecer, con mucha menos fortuna, en otras dos películas: Ahora me Llaman Señor Tibbs, y El Inspector Tibbs Contra la Organización.

En el Calor de la Noche es una película muy buena, gracias a la labor de su muy buen director y de sus muy buenos actores. 

Mi puntuación en IMDB:7.

  //spanish.imdb.com/title/tt0061811/

Siete Almas

El hombre bueno, la bondad absoluta de una persona, siempre ha funcionado bien en el cine. Basta recordar a Atticus Finch, o a esos personajes que nos brindó Frank Capra. Los excesos de maldad han abundado mucho más, y los malos siempre han sido muy atractivos, por eso a veces una dosis de merengue provoca reacciones satisfactorias en el público.

En Siete Almas Will Smith es un hombre bueno, un buen pastor, un buen samaritano, aunque en este caso nuestro buen hombre hace lo que hace por una justificación, que no desvelaré, y, que por cierto, desde mi punto de vista funciona bastante mal. Vamos, que lo que le ocurre, y que provoca esos actos de infinita bondad, no justifican esos otros actos posteriores.

Smith lleva a cabo su tercer intento por ganar un Óscar. Juega las bazas que ya jugó anteriormente con Alí y hace mucho menos tiempo con En Busca de la Felicidad. Precisamente ha vuelto a reclutar al director de ésta última, Gabriele Muccino, para contar una historia que peca de eso: se les ve a todos el plumero, y al que más, al propio Will Smith, productor y estrella absoluta de una película fallida, cuyas intenciones descaradas parece que este año, se vuelven a ver truncadas. Otro año será, Sr. Smith.

Y no es que sea mala. Siete Almas es una peli fallida, con errores de bulto, y aciertos que también es justo nombrar. El guión hace aguas por bastantes flancos, lógico, si tenemos que cuenta que el tal Grant Nieporte tiene como méritos destacados varios capítulos como guionista de Sabrina, la serie aquélla de la bruja…Ese recurso de proporcionar información poco a poco, suministrando pequeñas píldoras a lo largo del metraje, no funciona, y otras bazas como la historia de amor forzada, tampoco, por no hablar de lo de la medusa…El reparto tiene también fallos destacables, empezando por Barry Pepper y terminando por el propio Smith, que tiene escenas ciertamente patéticas. En cambio, Rosario Dawson está realmente bien, aunque la cena con Smith y el bailecito posterior son realmente ridículos…Y no quiero olvidarme del personaje de Woody Harrelson, metido con calzador.

Pero se agradece el esfuerzo de la estrella por intentar cambiar de registro, y ofrecer algo diametralmente distinto. Yo, la verdad, veo más al simpático orejudo en cosas de acción, y también me gustó más En Busca de la Felicidad.

Mi puntuación en IMDB:6.

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Nominaciones a los Óscars, un breve repaso…

Ya comentaré algún día lo que representa para mi la noche de los Óscars…Ésta próxima gala del 22 de febrero será la primera que comente en el blog, y en su momento le daremos un buen repaso. Ahora toca comentar brevemente las nominaciones que se han conocido hace un ratito.

Evidentemente, para este blog la mejor noticia, además de la nominación de Penélope Cruz como mejor actriz de reparto por su papel en Vicky Cristina Barcelona, es la presencia de Heath Ledger, nominado como mejor actor de reparto por su impactante encarnación de Joker. Pero a mi me queda un sabor agridulce: El Caballero Oscuro acumula 8 nominaciones, creo que es la que más tiene (a falta de confirmar, que no quiero meter la pata…), pero yo sinceramente creo que podría haberse colado entre las cinco aspirantes a mejor peli. Pero, por otro lado, me queda el consuelo de que este año parece que el nivel ha sido bastante alto, y de que en los próximos meses van a pasar (esperemos) por nuestras salas, un buen número de películas buenas, aquéllas que acaparan la mayor parte de nominaciones y que han privado a El Caballero Oscuro de figurar entre las cinco elegidas:

-El Curioso Caso de Benjamin Button, de la que ya hemos visto tráilers y que se estrena en breve. Brad Pitt está nominado y tiene pinta de ser una de las mejores del año sin discusión.

-The Wrestler, con nominación para un recuperado Mickey Rourke. A mi no me gusta nada el cine de Aronosfky, pero parece que aquí se aparta de su peculiar cine para ofrecernos un drama que pinta bastante bien.

-Frost/Nixon, dirigida por Ron Howard, basada en la famosa entrevista hecha a Richard Nixon, con un Frank Langella nominado, del que dicen que está espectacular.

-El Lector, que reúne de nuevo a Leo DiCaprio y a Kate Winslet, dirigidos por el gran Sam Mendes-

-Slumdog Millionaire que ha acaparado premios por todo el mundo, dirigida por Danny Boyle, una historia de triunfo de la humildad en un concurso televisivo.

Y por supuesto otras grandes pelis que sí se han estrenado aquí, como Wall-E, Mi Nombre es Harvey Milk y, cómo no, El Caballero Oscuro.

Ignoro si las cuatro pelis nominadas que no he visto (Slumdog Millionaire, Frost/Nixon, The Reader y El Curioso Caso de Benjamin Button) son mejores que El Caballero Oscuro. La quinta nominada, Milk, es un peliculón, como mínimo al mismo nivel que mi amada peli sobre Batman. El tiempo dirá, pero yo me quedo con lo bueno, y es que, al contrario de lo ocurrido el pasado año, parece que tendremos muy buenas pelis en las salas próximamente.

Las nominaciones, aquí:      //www.oscar.com/nominees/?pn=nominees

 

La Semilla del Mal

Antes de nada, y dando por hecho de que este pataleo será inútil, comento lo que me pasó ayer en el cine: quería ir a ver Siete Almas, la última de Will Smith; la sesión estaba fijada para las 17:40, abren la taquilla a las 17:36, o sea, cuatro minutos para sacar la entrada, hacer un pis, pillar palomitas y meterte en la sala…Pero claro, tras abrir la taquilla hay que encender los ordenadores, preparar el cambio…total, que son las 17:44 y yo aún no tengo mi entrada…qué coño, me meto en La Semilla del Mal  que tenía pensado verla el jueves, y la sesión está programada para las 17:50…Claro, después la gente no va al cine…si es que se merecen que haya piratería, se merecen que la gente no vaya, se merecen la puta ruína, que también sería la mía, porque sólo hay un cine en mi ciudad…Bastardos…

Pues eso, que me meto a ver La Semilla del Mal. No tenía muy buena pinta, pero está escrita y dirigida por David S. Goyer, uno de los guionistas de El Caballero Oscuro. Y, aunque ya había visto alguna peli escrita por él mala, como Blade Trinity, ni de coña me esperaba que alguien que puede escribir un guión como el de El Caballero Oscuro pudiera escribir algo como esto…

La Semilla del Mal es una de las peores pelis que he visto en mi vida. Así de simple. Supongo que en Batman Begins y en The Dark Knight los hermanos Nolan habrán tenido mayor responsabilidad en los guiones, porque el tal Goyer lo que demuestra con esta película es que es un desastre. Coge multitud de referencias al género de terror para perpetrar un popurrí infumable, que ni da miedo, ni entretiene ni nada…

La cosa va de una chica que descubre que es melliza, y que su hermano murió con su cordón umbilical (sic). Y resulta que desde el más allá le visita ese niño (o el hermano de su abuela con el que los nazis experimentaron, porque el guión es tan lamentable que a mi no me quedó claro…). A partir de esa premisa se suceden escenas patéticas, ridículas, que intentan recordarnos a iconos del género como El Exorcista, La Profecía o La Semilla del Diablo. Pero todo es tan chusco y cutre que uno no sale de su asombro. Ya no porque en los créditos figure Goyer como director y guionista, sino porque entre el reparto encontramos a gente como Gary Oldman o Carla Gugino, cuya participación en esta peli resulta realmente inaudita. Por no hablar de Oldman, quien en la escena del exorcismo protagoniza los momentos más lamentables de su carrera…

Aburrida, mala, cutre…El cine tiene estas cosas, alguien te ofrece algo increíble y meses más tarde el mismo tipo te ofrece una de las peores pelis que jamás has visto…¿Cuál es el verdadero David S. Goyer? ¿El de El Caballero Oscuro? ¿El de La Semilla del Mal?

Mi puntuación en IMDB:1.

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Colombo (Primera Temporada)

Colombo es una de las míticas series de televisión de los 70, y probablemente inspiradora de muchas otras producciones televisivas inscritas en el género del suspense policíaco. Peter Falk encarnó a un teniente de policía sagaz, simpático, pesado como ninguno a la hora de indagar, preguntar y agobiar a cualquiera que pudiera ser considerado sospechoso de asesinato.

Universal ha editado en dvd las primeras temporadas, y aunque carecen de extras, lo cierto es que las ediciones tienen un nivel más que aceptable en cuanto a imagen y sonido. Estos días he termimado de ver la primera, y la verdad es que merece bastante la pena…

Son siete capítulos y dos largometrajes, en los que el teniente Colombo resuelve los casos más complicados. Para mi el aspecto más relevante es que, al contrario de lo que ocurre en la otra serie mítica televisiva en la que se resuelven asesinatos, Se Ha Escrito Un Crimen, en Colombo sabemos desde el principio quién es el asesino, y a lo largo de capítulos de 70 minutos aproximadamente el peculiar investigador va atando cabos hasta relsolver el misterio.

En esta primera temporada participaron actores de la talla de Ray Milland, Leslie Nielsen o Roddy McDowall (genial su capítulo en donde interpreta a un caprichoso heredero millonario sin escrúpulos). Pero el plato fuerte es el primer capítulo, titulado Asesinato de Acuerdo con el Libro (Murder By The Book), dirigido nada más y nada menos que por Steven Spielberg:

 

en lo que fue uno de los primeros trabajos como director del Rey Midas de Hollywood. Una trama de suspense perfectamente escrita y dirigida, y una excelente presentación de un personaje tan carismático como el Teniente Colombo.

Peter Falk siguió y siguió encarnando durante toda su carrera a este personaje, aunque supongo que el nivel de las tramas habrá ido bajando considerablemente. Pero al menos esta primera temporada merce mucho la pena.

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Mi Nombre es Harvey Milk

Lo primero en lo que he pensado tras ver la que sin duda es la mejor peli de Gus Van Sant es que yo nací en 1976, y que probablemente, al mismo tiempo que yo venía a este mundo, un homosexual era apaleado en una calle de cualquier ciudad de los Estados Unidos, no ya por un homófobo intolerante, sino por la policía de esa ciudad…

Así pintaban las cosas en los 70. Y viendo Mi Nombre es Harvey Milk uno piensa lo cerca que esta esa década, y pensar que hace tan poquito gente normal era asesinada por ir con unos vaqueros ceñidos, da bastante pavor…

Harvey Milk fue el primer cargo electo declarado públicamente gay, y asesinado de un disparo por el también concejal en el ayuntamiento de San Francisco Dan White. Van Sant intenta no separarse mucho del excelente documental de Rob Epstein The Times of Harvey Milk, y, aunque la suya es una película de ficción, la inclusión de imágenes de telediarios americanos de la época, y la excelente ambientación, hace que por momentos pensemos que estamos ante un nuevo documental sobre la figura del activista.

A ello contribuye, desde luego, Sean Penn, excelso en su interpretación de Harvey Milk. Penn es uno de los mejores actores del momento, y su elección para dar vida al icono Milk es perfecta. Como también lo es la de Gus Van Sant como director, quien vuelve al tono de sus primeros trabajos, Drugstore Cowboy o Mi Idaho Privado, pero con la relevancia que supone narrar los últimos ocho años de vida de alguien tan icónico para la comunidad gay.

Y es que los americanos saben cómo hacer los biopics. Si nos ponemos a contar las películas biográficas que han estado presentes en las nominaciones a los Óscars nos daremos cuenta de que lo hacen de maravilla. Porque además son, en muchos casos, personajes interesantes, interpretados por actores excelentes.

Harvey Milk llegó a medidados de los 70 al barrio de Castro, en San Francisco, para revolucionar a una sociedad anclada en una ideología que veía como normal, no ya el privar de derechos fundamentales a los gays, sino el mero hecho de negarles el derecho a la vida. Eran perseguidos, apaleados en las calles…Ese ambiente de opresión es mostrado de forma genial en la peli. Por momentos es como si Van Sant hubiese viajado en el tiempo para meter las cámaras en Castro y grabar lo que allí acontecía, al lado de la tienda de fotografía que Harvey Milk abrió nada más llegar. Excelente Sean Penn y excelentes James Franco y Diego Luna, y también Josh Brolin, un actor que sigue con sus buenos papeles tras No Es País Para Viejos.

Todo es bueno en una película valiente y necesaria. La fotografía imprime a la cinta un tono casi documental, gracias también a la voz en off de Penn, quien realiza una grabación se supone que momentos antes de su asesinato, contando su llegada al barrio, su ascensión como lider de la minoría gay y su incursión en la "máquina", en la política, que designa las vidas de los ciudadanos. Las interpretaciones son, como digo, geniales, y Van Sant demuestra lo bueno que es, dirigiendo con sobriedad y otorgando a la historia un ritmo de narración extraordinario.

Mi Nombre es Harvey Milk estará presente, supongo, en las principales nominaciones a los Óscars que en breve se anunciarán, porque es, sin duda, una de las mejores películas de los últimos tiempos. Y nos recuerda que, no hace mucho, había personas que eran asesinadas por su indumentaria, por su gestualidad, por su condición de homosexual…Así de triste era entonces, y así de bárbaro puede llegar a ser el ser humano…

Mi puntuación en IMDB:8.

 //spanish.imdb.com/title/tt1013753/