Mi Nombre es Harvey Milk

Lo primero en lo que he pensado tras ver la que sin duda es la mejor peli de Gus Van Sant es que yo nací en 1976, y que probablemente, al mismo tiempo que yo venía a este mundo, un homosexual era apaleado en una calle de cualquier ciudad de los Estados Unidos, no ya por un homófobo intolerante, sino por la policía de esa ciudad…

Así pintaban las cosas en los 70. Y viendo Mi Nombre es Harvey Milk uno piensa lo cerca que esta esa década, y pensar que hace tan poquito gente normal era asesinada por ir con unos vaqueros ceñidos, da bastante pavor…

Harvey Milk fue el primer cargo electo declarado públicamente gay, y asesinado de un disparo por el también concejal en el ayuntamiento de San Francisco Dan White. Van Sant intenta no separarse mucho del excelente documental de Rob Epstein The Times of Harvey Milk, y, aunque la suya es una película de ficción, la inclusión de imágenes de telediarios americanos de la época, y la excelente ambientación, hace que por momentos pensemos que estamos ante un nuevo documental sobre la figura del activista.

A ello contribuye, desde luego, Sean Penn, excelso en su interpretación de Harvey Milk. Penn es uno de los mejores actores del momento, y su elección para dar vida al icono Milk es perfecta. Como también lo es la de Gus Van Sant como director, quien vuelve al tono de sus primeros trabajos, Drugstore Cowboy o Mi Idaho Privado, pero con la relevancia que supone narrar los últimos ocho años de vida de alguien tan icónico para la comunidad gay.

Y es que los americanos saben cómo hacer los biopics. Si nos ponemos a contar las películas biográficas que han estado presentes en las nominaciones a los Óscars nos daremos cuenta de que lo hacen de maravilla. Porque además son, en muchos casos, personajes interesantes, interpretados por actores excelentes.

Harvey Milk llegó a medidados de los 70 al barrio de Castro, en San Francisco, para revolucionar a una sociedad anclada en una ideología que veía como normal, no ya el privar de derechos fundamentales a los gays, sino el mero hecho de negarles el derecho a la vida. Eran perseguidos, apaleados en las calles…Ese ambiente de opresión es mostrado de forma genial en la peli. Por momentos es como si Van Sant hubiese viajado en el tiempo para meter las cámaras en Castro y grabar lo que allí acontecía, al lado de la tienda de fotografía que Harvey Milk abrió nada más llegar. Excelente Sean Penn y excelentes James Franco y Diego Luna, y también Josh Brolin, un actor que sigue con sus buenos papeles tras No Es País Para Viejos.

Todo es bueno en una película valiente y necesaria. La fotografía imprime a la cinta un tono casi documental, gracias también a la voz en off de Penn, quien realiza una grabación se supone que momentos antes de su asesinato, contando su llegada al barrio, su ascensión como lider de la minoría gay y su incursión en la "máquina", en la política, que designa las vidas de los ciudadanos. Las interpretaciones son, como digo, geniales, y Van Sant demuestra lo bueno que es, dirigiendo con sobriedad y otorgando a la historia un ritmo de narración extraordinario.

Mi Nombre es Harvey Milk estará presente, supongo, en las principales nominaciones a los Óscars que en breve se anunciarán, porque es, sin duda, una de las mejores películas de los últimos tiempos. Y nos recuerda que, no hace mucho, había personas que eran asesinadas por su indumentaria, por su gestualidad, por su condición de homosexual…Así de triste era entonces, y así de bárbaro puede llegar a ser el ser humano…

Mi puntuación en IMDB:8.

 //spanish.imdb.com/title/tt1013753/