Transporter 3

Me gusta la saga Transporter. En 2002 la primera fue un soplo de aire fresco en el cine de acción y en 2005 la segunda aún me pareció mejor. Ahora con la tercera han bajado algo el nivel, pero sigue teniendo su punto…

Luc Besson vuelve a producir y escribir, y pone tras la cámara a Olivier Megaton, otro desconocido que dudo reciba un encargo similar al que recibió Louis Leterrier tras dirigir la segunda: El Increíble Hulk. Y es que Megaton no lo hace del todo mal, pero se queda lejos del excelente nivel de la anterior.

El que no defrauda es el calvo. Jason Statham vuelve a ofrecer lo mejor de si mismo. Reparte ostias como panes siempre con ese traje impoluto, y derrocha carisma por los cuatro costados. Ya dije en su momento que es lo más parecido a Bruce Willis que podemos encontrar en este tipo de cine, aunque le falte la sonrisita canalla.

Transporter 3 nos vuelve a situar a Frank Martin en una peligrosa misión de tranporte, en este caso de una peligrosa mercancía además de una pulsera diabólica que le hará saltar en pedazos si se aleja del coche. El responsable de semejante plan es T-Bag, o sea, el gran Robert Knepper, quien se prodiga en el cine tras brillar (a ver si continúa la cuarta temporada) en Prison Break.

Y ya se sabe: acción, peleas, persecuciones…y Statham luciendo dotes. Esta tercera es algo peor que las otras dos, y se nota sobre todo porque le cuesta mantener en nivel cuando no hay adrenalina. No aporta tanto al género como las otras, pero se pasa un buen rato. Eso sí, no engaña a nadie. Porque la saga Transporter ofrece lo que promete. Una buena manera de pasar el rato antes de embarcarnos en el cine serio pre-Oscars que nos invadirá próximamente, con Revolutionary Road, Benjamin Button, The Reader o Slumdog Millionaire, sin olvidarnos, claro, de Valkiria. Viva el cine.

Mi puntuacíón en IMDB:5.

 //spanish.imdb.com/title/tt1129442/