El Mensajero del Miedo

Qué buen cineasta fue John Frankenheimer, un director casi infalible, de esos que jamás estropean un buen guión ni un buen reparto, y que si ambos aspectos no son tan buenos, era capaz de elevar un pelín el nivel global de la película. El Mensajero del Miedo es la primera versión que se hizo de la novela homónima de Richard Condon, una historia de manipulaciones en altos niveles de la adminstración americana, que fue objeto de un remake en 2004 a cargo de Jonathan Demme.

Aquí Frankenheimer no lo tuvo fácil. El guión de George Axelrod presentaba ciertas carencias, aspectos de la trama que por el contrario sí aclaraba el libreto escrito para la versión de 2004. Y en el reparto un lunar importante: Frank Sinatra, toda una estrella en los 60 pero sin el talento necesario para actuar, a pesar de que su fama le permitió siempre alcanzar papeles destacados en producciones ambiciosas.

Sinatra encarna a un veterano de la guerra de Corea que forma parte de una brigada capturada por las milicias chinas y rusas para experimentar con ellos y someterles  a experimentos mentales destinados a asesinar y extorsionar a las altas esferas de la administración americana. Aquella brigada estaba encabezada por Raymond Shaw, interpretado con solvencia por Laurence Harvey, quien al hacer solitarios con una baraja entra en una especie de trance que lleva a matar y asesinar a sus compatriotas.

El problema de esta versión antigua es que no queda claro el papel que juega la maligna madre de Raymond, encarnada por Angela Lansbury. Si en principio nos muestran al eje chino-ruso como responsables de los atroces experimentos, a medida que avanza la historia vemos que la madre también está involucrada, e ignoramos si ella forma parte de una conspiración que la ha llevado a asociarse con el temido eje comunista, lo que sería del todo incoherente con la fundamentalista ideología del partido Republicano al que pertenece. Este aspecto sí queda claramente explicado en la versión de 2004, en la que se muestra sin lugar a dudas la responsabilidad de la madre, encarnada en aquella cinta por una pérfida y excelente Meryl Streep.

Con todo, la película no defrauda y permite pasar un rato entretenido, a pesar de que la obra de Jonathan Demme tenga mayor cohesión en el guión y un reparto más compensado, ya que Denzel Washington está mucho mejor que Sinatra como motor y protagonista de la historia, y Meryl Streep resulta también más creíble que la entrañable Lansbury.

Pero El Mensajero del Miedo, versión 1962, es una buena peli de un tipo que nos hizo pasar muy buenos momentos con sus obras: El Hombre de Alcatraz, Los Jóvenes Salvajes, Plan Diabólico, Grand Prix, Ronin u Operación Reno son otras excelentes películas dirigidas por el gran John Frankenheimer.

M puntuación en IMDB:6.

//www.imdb.com/title/tt0056218/

Slumdog Millionaire

SPOILERS

Y el Óscar fue para Slumdog Millionaire, el sleeper que siempre se cuela entre las nominadas y que este año logró triunfar haciéndose con ocho estatuillas, entre ellas las correspondientes a mejor película, director y guión. Danny Boyle viajó hasta la India para rodar la que sin duda es su mejor película, y, afortunadamente, ya no será recordado por ser el director de Trainspotting, una peli que a mi nunca me hizo gracia, sino por ser el responsable de contarnos una de las más originales e inverosímiles historias de amor que el cine ha ofrecido en los últimos tiempos. ¿El problema?, pues que hay que creerse que al chico la fortuna le sonría hasta el punto de en que un concurso las preguntas son sobre su vida, con lo cual las respuestas las tiene fáciles…Pero ahí está el destino, siempre dispuesto a servir de coartada a cualquier guión complicado, ese destino que permite que un chico pobre de la India se pueda convertir en millonario… 

Porque si somos capaces de asumir (y perdonar) ese nimio detalle, Slumdog Millionaire se disfruta como lo que es: una película extraordinaria, un cuento entrañable, una mezcla entre Oliver Twist y las epopeyas de ese Bollywood que cada año produce películas como churros y con el que Hollywood tiene evidentes intereses comunes.

Danny Boyle y Simon Beaufoy, guionista de Full Monty, construyen una historia preciosa sobre un chico indio de trágica y conmovedora infancia, y sobre sus andanzas hasta llegar a concursar en un programa televisivo que terminará haciéndole millonario. Cada pregunta que el incisivo presentador le hace se relaciona con un pasaje de su vida, siempre marcada por la tragedia y la miseria. Y aunque a veces nos moleste semejante casualidad, la habilidad de Boyle es innegable para lograr conmover e introducir ese elemento-comodín que es el destino. Todo, hasta lo más inverosímil, puede explicarse gracias al destino, y ese destino es la respuesta correcta a la pregunta que se plasma en pantalla al inicio de la película, respuesta que se revelará como correcta justo al final de la historia.

Pero a mi me fascina el cine, y soy fácil de engatusar. Y si me creo que Benjamin Button pueda nacer anciano y morir bebé cómo no voy a creerme que a Jamal le hagan rico preguntándole sobre su propia vida…Si las historias son buenas (excelentes en los dos casos), el cine logra que te metas en las vidas de esos increíbles personajes hasta el punto de pasar por alto detalles como estos. Pero para ello las películas han de ser buenas. Y Slumdog Millionaire es una película buenísima.

Me resultaría complicado escoger entre Slumdog Millionaire, Mi Nombre es Harvey Milk o Frost/Nixon. Aún no he visto El Lector y Benjamin Button sí me parece superior a las tres mencionadas que ya he podido ver. Lo que es evidente es que este ha sido un año de muy buen cine. Y la cartelera está rebosante de buen cine: las cinco nominadas más Valkiria, La Duda o El Luchador, que tampoco he podido ver aún pero que parece que también es excelente. Como para perdérselas.

Mi puntuación en IMDB:8.

//spanish.imdb.com/title/tt1010048/

Death Race (La Carrera de la Muerte)

Death Race es un remake de una peli de 1975 producida por Roger Corman, una serie B titulada La Carrera de la Muerte del Año 2000 del que guardo un confuso recuerdo ya que creo que la vi siendo muy crío. El propio Corman se involucró también en esta nueva versión, y el hecho de que en la producción figure Paula Wagner, la responsable como productora de las pelis de Tom Cruise, hace que esta nueva Carrera de la Muerte tenga una interesante mezcla de sofisticación y caspa, como si dos estratos hollywoodienses se hubiesen unido en una cocktelera. El resultado es una peli de acción olvidable, pero con alguna escena meritoria y unos intérpretes solventes. Pero justo es recordar los precedentes, sobre todo uno, del que beben tanto ésta, como la versión de 1975.

Y es que en 1972 Stephen King escribió The Running Man, novela de ciencia-ficción que sería llevada al cine a finales de los 80 con Arnold Schwarzenegger como protagonista. La historia es clavada a la que Roger Corman llevó al cine ayer y hoy: un tipo que es encarcelado injustamente para hacerle participar en un diabólico reality, con su libertad como premio en caso de salir vencedor. En The Running Man el protagonista tenía que correr, escapar de unos cazadores; en Death Race tiene que pilotar un sofisticado bólido para ganar una carrera, con su vida amenazada por sus rivales. Dos tramas casi idénticas que el astuto Corman aprovechó en los setenta para producir una de sus series B tan rentables, protagonizada por David Carradine y, en contraposición a Arnold, Sylvester Stallone.

La nueva Death Race es dirigida por P.W.Anderson, director que se ajusta al proyecto como un guante. No en vano el tipo que ha hecho cosas como Resident Evil, Mortal Kombat, Soldier o Alien vs. Predator parecía adecuado para un producto como éste. Cumple con creces. La historia no da para más y Anderson deja que Jason Statham y Joan Allen hagan lo que mejor saben: él repartir ostias como panes y pilotar con audacia; ella, actuar, componiendo una mala estupenda. Unámosle alguna escena espectacular (las carreras está rodadas francamente bien) y los típicos puntos humorísticos, y tendremos una peli decentilla para pasar un rato aburrido y olvidarla a los dos minutos. De lo que sí estoy seguro es de que es muy superior a la de 1975. En cambio, a mi The Running Man (Perseguido fue el título que se le dio aquí), me gusta mucho más.

Mi puntuación en IMDB:5.

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Let The Right One In (Låt den rätte komma in )

Esta tarde prometo actualizar la entrada anterior porque con este PC no doy redimensionado las fotos (bueno, también influye mi ignorancia en temas informáticos…). Ahora empiezo con varias entradas sobre pelis que tenía pendientes de comentar.

Let The Right One In ha sido la gran triunfadora del género fantástico en todo el mundo en los últimos meses. Ha ganado prácticamente en todos los festivales especializados medianamente relevantes, además de obtener numerosos premios en otros certámenes no dedicados exclusivamente al fantástico. A mi me ha gustado, pero no comparto tanta fanfarria ni entusiasmo. Vamos, que es una buena peli, pero nada más…

Y es que yo no suelo compartir la euforia por esas interesantes propuestas adscritas al fantástico que provienen con cierta frecuencia del cine europeo. Hace unos años Alexandre Aja triunfó con Haute Tension, aquella peli de terror de final hiper-mega-sorprendente que se convirtió en peli de culto para los internautas, y que a mi no me gusta nada, por no hablar de Deep in the Woods, otra peli francesa que ganó en Sitges en el 2000 y que directamente me parece un bodrio. Let The Right One In se aparta, afortunadamente, de esos casos, ya que es una peli estimable, pero no tanto como muchas opiniones sostienen en la red…

Y es que esta peli sueca ha sido calificada en páginas especializadas como "la mejor película de vampiros de la historia". Discrepo totalmente. Lo que sí es es una buena peli de vampiros, distinta, como no podía ser de otro modo al provenir de una cinematografía tan diferente como la sueca, apartada totalmente de los clichés que suelen acompañar a estas historias de chupasangres. Pero de ahí a ser la mejor del subgénero vampírico…no.

Tomas Alfredson nos cuenta la historia de amor entre Eli, una chica vampiro, y Oscar, el típico patito feo de su clase, un niño problemático que encuentra en Eli a su compañera ideal. Pero la condición de muerdecuellos de su amada complica, como no podía ser de otro modo, las cosas. La relación entre los dos jóvenes es sin duda el aspecto más interesante de la historia, ya que la faceta de vampiro de Eli es simplemente una excusa usada por Alfredson para bucear en las dificultades del amor que se profesan los chicos. No se nos cuenta nada sobre los orígenes de la chica vampiro (salvo algún dato anecdótico sobre su longevidad), ella simplemente aparece en el barrio de Oscar, con su padre, quien intenta ayudarla a satisfacer sus necesidades alimenticias. Una vez instalada, conoce al chico, y empieza la historia que de verdad interesa al director.

Por eso, en mi opinión, Let The Right One In funciona mejor como historia de amor que como peli de vampiros. Es cierto que puede argumentarse que todas las grandes pelis del género son a su vez enormes historias de amor, ya que Dracula venera a Mina Harker y cualquier colmillitos busca cuellos no sólo para chupar sangre sino también para poseer, para amar hasta convertir ese amor en algo tan inmortal como él mismo. Pero en este caso Tomas Alfredson antepone descaradamente el aspecto romántico de una historia que sorprende por su sencillez y su forma de ser contada, casi como una muestra de una post-moderna Nouvelle Vague.

Buena peli, de vampiros, sí, pero ante todo, una preciosa historia de amor. Porque miedo, miedo, no da.

Mi puntuación en IMDB:7. 

//www.imdb.com/title/tt1139797/

Las Vegas, una ciudad de cine…

 

Pues estoy de vuelta tras una semanita en Las Vegas. Tengo que hacer entradas sobre los Óscars, que me pillaron allí, sobre alguna peli que vi, tengo pendientes de ver Slumdog Millionaire, El Lector y El Luchador (y el remake de Viernes 13, que también habrá que darle tomatito al cuerpo…), pero antes toca hablar aquí un poco del viaje…

Éste es un blog sobre cine, así que en esta entrada comentaré cosas sobre cine que se relacionen con mi viaje. Sobre la ciudad en si, sólo puedo decir que es una auténtica pasada, el patio de recreo de los americanos, la ciudad del pecado, muy distinta de la que escribió y dibujó Frank Miller…Las Vegas es ocio puro y duro, casinos, putas, limousinas, tiendas, y…algo de cine.

Lo primero que hace que el cine te venga a la mente al estar en Las Vegas es contemplar la imponente entrada del Hotel MGM, con el mítico Leo que vigila la recepción, y que podeis ver en la foto. El MGM (que toma su nombre de los estudios Metro Goldwyn Mayer), fue el sueño en su día del magnate Howard Hugues, el mítico productor cuya vida fue llevada al cine por Scorsese en El Aviador.

Otro empacho de cine fue visitar el Planet Hollywood, el restaurante-franquicia que en su día abrieron Stallone, Arnold, Bruce Willis y Demi Moore. Dicen que el negocio no iba bien, pero lo cierto es que estaba llenito, y pude hacer un montón de fotos, eso sí, con el móvil que la batería de la cámara ese día se murió.

El traje usado en Viernes13:

 

El usado por John Malkovich en Con Air:

El usado por Kathy Bates en Misery:

El usado por John Goodman en Los Picapiedra:

La espada de Legend:

 

Un T-800 usado en Terminator 2:

 

El mítico postre que ofrecen a Indy en El Templo Maldito:

 

 El arma de Plikssen en 1997 Rescate en NY:

 

Vamos, que muy bonito y cinematográfico el Planet Hollywood de Las Vegas

 

 Otra cosa que me llamó la atención fueron las tragaperras cinematográficas. En Las Vegas debe de haber millones de máquinas tragaperras, y algunas han adquirido la licencia de pelis famosas. Ésta es del Mago de Oz:

 

Una de Indy, no se si los que estaban probando suerte lograron encontrar el tesoro, pero apuesto a que no…

 

Y más máquinas, pero ésto es un pin-ball de Batman, que tenían en el Hotel New York New York:

 

Pero sin duda, lo más increíble cinematográficamente hablando que me encontré en Las Vegas fue la tienda Antiquities, en el Hotel Caesar`s Palace, una tienda espectacular en la que se vendían objetos firmados por estrellas de cine. Lo que más había eran pósters firmados,eso sí, con precios absolutamente prohibitivos. Desgraciadamente no dejaban hacer fotos, así que sólo puedo poner de la entrada de la tienda:

 

 

 

Y, finalmente, lo que es una experiencia inolvidable es volar en helicóptero sobre el Gran Cañón del Colorado sonando los acordes de la música de Indiana Jones…sencillamente espectacular, y tan emocionante que a punto estuvo de caerseme alguna lagrimilla

 

 Pues nada, que me apetecía vivir con quienes leen este blog mis momentos de cine vividos en un viaje tan increíble como éste. Las Vegas es una ciudad cinematográfica, más por las pelis que en ella se han rodado que por otras cosas. Pero estos momentos de cine que yo he vivido en ella han estado muy bien. Mañana volveré a la normalidad hablando sobre pelis, sobre los Óscars (bien por Penélope) cuya ceremonia aún tengo pendiente de ver y por supuesto, iré al cine a ver esos estrenos que se me quedaron pendientes con el viaje, entre ellos Slumdog Millionaire, El Lector, Push, El Luchador y Viernes 13.

Recomiendo ir a Las Vegas, y por supuesto a cualquier ciudad de los Estados Unidos. Es cierto que son brutos, que comen fatal, que los de izquierdas no están bien vistos…pero tienen un país increíble.

 

 

 

Cerrado por vacaciones…en Las Vegas

Pues eso, que en unas horas me voy unos días de vacaciones a la ciudad del vicio, la corrupción y el desenfreno…Supongo que no actualizaré el blog en una semana más o menos, salvo que allí encuentre un hueco (y un ordenador), pero creo que será difícil.

Mi estancia allí coincidirá con la entrega de los Óscars en Los Angeles el próximo domingo, así  que por si acaso me llevo el smoking…Me fastidia no poder hacer una entrada potente sobre los Óscars antes de la entrega, pero espero hacerla a la vuelta, comentando también la gala y los premios.

El de la foto es nuestro hotel, el Luxor, y pinta bien, con esa forma piramidal. No somos once, sino tres, y yo no soy Danny Ocean, pero trataremos de reventar algún casino. Deseadme suerte, y os contaré en una semana…

La Calle del Misterio

Tras la reciente muerte de Ricardo Montalbán, varias webs hablaban de uno de sus primeros trabajos en Hollywood, Mystery Street, una película que conocía de oídas, y que he podido ver ahora.

El director es el gran John Sturges, eficaz artesano responsable de dos clásicos indiscutibles como Los Siete Magníficos y La Gran Evasión, y que con Mystery Street firma un thriller divertido, simple, pero con todo el encanto del cine negro de la época, de los relatos pulp y el suspense más resultón.

La sencilla trama se compensa con el trabajo de los intérpretes. Montalbán da el pego como el insistente detective que trata de resolver el asesinato de una chica, pero quien más sorprende es Elsa Lanchester, la mítica Novia de Frankenstein, que encarna a una mujer manipuladora que pone continuos obstáculos a la investigación.

Sturges consigue, con un guión simple pero eficaz, una sensación de suspense y de buen cine, de cine añejo, pero tremendamente divertido. Y resulta curioso conocer los antiguos métodos de investigación forenses, tan acostumbrados como estamos hoy a los modernos métodos de los CSI o Dexter. Las conversaciones entre el Teniente Morales (Montalbán) y el forense acerca de los avances de la investigación son geniales, y logran meterte de lleno en la trama hasta que se consigue resolver el caso y atrapar al asesino.

Buena peli de John Sturges, uno de clásicos olvidados cuando de recordar buenos directores se trata.

Mi puntuación en IMDB:6

//www.imdb.com/title/tt0042771/

 

 

El Curioso Caso de Benjamin Button

SPOILERS

Parece ser que el próximo 22 de febrero Slumdog Millionaire será galardonada con el Óscar a la mejor película, o al menos eso dicen los pronósticos. A falta de ver la peli de Danny Boyle, en mi opinión muy buena tendrá que ser para mejorar esta última de David Fincher. El Curioso Caso de Benjamin Button es una preciosa historia de amor, que, a través de un guión sobresaliente y original, habla de temas tan universales como la muerte, la soledad y el paso del tiempo…

A partir de un breve relato de Francis Scott Fitzgerald, Eric Roth ha escrito un denso guión que la sabia dirección de David Fincher ha transformado en genial película. Roth vuelve a adoptar la estructura de su guión de Forrest Gump, situando a un personaje "diferente" y llamativo a lo largo de varias importantes etapas de la historia norteamericana. Y todo ello con un tono y ambientación que parecen mezclar a Dickens con Tim Burton, desarrollando un cuento emotivo de casi tres horas que se ve sin que miremos ni una sola vez nuestro reloj, el cual, afortunadamente mueve sus agujas en la dirección habitual…

El magnífico guión sitúa la acción inicial en un hospital en donde una moribunda anciana permite que su hija lea un libro muy especial, las memorias de Benjamin Button, un hombre que, como él mismo dice al principio de su historia, nació en unas circunstancias muy especiales…Y a partir de aquí conocemos al personaje, y es ahora cuando me toca a mi rectificar, ya que hace unos meses situé a Brad Pitt en el décimo puesto de mi top de peores actores, y he de reconocer que el tío ha mejorado bastante…Sigo creyendo que en cosas como Leyendas de Pasión, Entrevista con el Vampiro o Troya está desastroso, pero es justo reconocer que ya acumula suficientes trabajos buenos como para sacarle de ese top y considerarle un buen actor. Como Benjamin está genial, contenido, en un papel realmente complicado, y dándole siempre la réplica a su compañera de reparto Cate Blanchett, quien demuestra una vez más que es probablemente la mejor actriz de la actualidad.

La historia de amor entre Benjamin y Daisy ocupa la trama central de un cuento que, de no ser por la especiales circunstancias que rodean al protagonista, parecería que nos lo hubieran contado cientos de veces. La incomprensión hacia el que nace diferente, su abandono, la caridad de una madre adoptiva a la que el protagonista acaba considerando su verdadera y única madre…Pero aunque esas premisas son muy típicas, el hecho de que el personaje central nazca anciano y muera bebé, convierten a esta historia en única y preciosa.

La cinta está repleta de escenas emotivas, pero rodadas con una sutileza que no empalaga. Desde el cariño de los ancianos de la residencia en donde acogen a Benjamin hasta la simpatiquísima escena del burdel, pasando por aquellas en donde Benjamin y Daisy pueden disfrutar plenamente de su amor ya que su apariencia física, aún transcurriendo en sentido contrario, casi coinciden…para terminar en mi preferida: una anciana Daisy cogiendo de la mano a un imberbe Benjamin de unos aparentemente cuatro o cinco años de edad mientras pasean por un parque, dos enamorados de edades semejantes con aspecto físico radicalmente distinto. Y qué decir de la muerte del pequeño Benjamin, un bebé de ochenta y muchos años que cierra sus ojitos feliz, porque sabe que, a pesar de su agitada y curiosa vida, muere en brazos de la mujer a la que siempre amó, desde el primer momento en que la vio, cuando él era un anciano de dieciséis y ella una feliz adolescente.

Y mira que le tenía yo miedo a esta película, porque tras el chasco que me llevé con la plúmbea Zodiac, creía que Fincher había abandonado definitivamente el thriller y el suspense de sus excelentes Seven, The Game o Panic Room para rodar películas larguísimas y aburridas como aquélla. pero El Curioso Caso de Benjamin Button no hace sino mostrar la evolución y madurez de un director estupendo, que sin duda nos ha ofrecido una de las mejores películas de los últimos años.

Mi puntuación en IMDB:9.

 //spanish.imdb.com/title/tt0421715/

El Juego del Ahorcado

'El juego del ahorcado'

SPOILERS

Hubo un tiempo en que Manuel Gómez Pereira era uno de mis directores favoritos, cuando enganchó éxitos que a mi tanto me gustaron como Boca a Boca y El Amor Perjudica Seriamente la Salud. Después dejó de interesarme tanto, aunque siempre he visto sus pelis.

Ya había cambiado de registro con Entre las Piernas, un thriller incomprendido que tenía cosas buenas, y con El Juego del Ahorcado vuelve a dejar de lado la comedia que tan buenos resultados le había dado, para ofrecernos una película de amores locos, con toques de suspense.

Todo el peso de la acción lo lleva Clara Lago, quien está realmente bien, bastante mejor que su compañero Álvaro Cervantes, quien a pesar de salir del paso en algunas escenas, en otras está para matarle. Quizás el problema está en el irregular guión, que, al contrario de lo que solía ser habitual en el cine de Gómez Pereira, ya no viene firmado por el propio Gómez Pereira, Joaquín Oristrell y Yolanda García Serrano, sino que en esta ocasión al propio director le acompaña Salvador García Ruíz.

La peli cuenta la historia de dos chicos que se conocen desde niños, y que llegada la adolescencia, empezarán a compartir muchas cosas, entre ellas una relación de amor y un secreto que acaba marcándolo todo. El problema de la trama reside en la incapacidad de los guionistas para mezclar las historias, la de amor de los jóvenes con el suspense derivado de la violación de ella, y los continuos secuestros de chicas que siguen produciéndose en la ciudad en donde se desarrolla la acción. De hecho, pensé que al final Gómez Pereira iba a brindarnos un final-sorpresa que tanto se llevan en el cine de hoy (en plan Shyamalan), y que él ya había usado en Entre las Piernas.

Y realmente no sé si ese final sorpresa se produce. En la carta que él envía a ella volvemos a ver la escena de la violación en la que ella parece mirar a una cámara, y desconocemos quién es el responsable de esa cámara…

Una pena, porque la película tiene bastantes cosas destacables, sobre todo la interpretación de Clara Lago. Pero yo sigo prefiriendo al Manuel Gómez Pereira de la comedia, sobre todo de esa maravilla que es Boca a Boca, sin duda una de mis pelis españolas favoritas de siempre.

Mi puntuación en IMDB:6.

//spanish.imdb.com/title/tt0765461/

El Desafío, Frost contra Nixon

Da gusto ir al cine en estos meses pre-Óscars. Si bien es cierto que algún año la cosecha de pelis nominadas es floja, llevamos unos cuantos en los que entre enero y febrero uno casi no da hecho y no encuentra días para ir a verlas todas. Y si entre las posibles premiadas del próximo día 22 se cuelan cosas como Valkiria, ausente en las nominaciones pero potencial vencedora ante casi todas, pues mejor que mejor. Y aún tienen que llegar Slumdog Millionaire, El Lector o Gran Torino, entre otras.

El Desafío, Frost contra Nixon, aprovecha la fiebre política-electoral desatada este año con el fenómeno Obama, y nos cuenta todo lo acontecido antes y durante la famosa entrevista que el periodista británico David Frost realizó al ex-presidente Richard Nixon, meses después de su renuncia al cargo tras el escándalo Watergate.

Algunas lenguas malévolas se han apresurado a afirmar que al fin, menos mal, Ron Howard ha hecho una buena película. Más bien yo diría que ha hecho su mejor película, ya que Howard nos ha brindado varias cosas destacables. Cocoon, Willow, Dulce Hogar a Veces, Llamaradas o The Paper son películas correctas, al tiempo que productos inofensivos destinados a complacer al gran público sin poner mucho en juego. Con Frost/Nixon Howard llega, esta vez sí, a su madurez como director, tras haber sido (justamente) estigmatizado por ganar el Óscar con la mediocre Una Mente Maravillosa.

La cinta adapta la obra teatral de Peter Morgan, en la que ya Frank Langella encarnaba a Richard Nixon. Langella lo que hace es lo que lleva haciendo los últimos cuarenta años, actuar de manera sublime, a pesar de que algún crítico le descubra ahora y afirme que quién ha visto al tipo que hacía Drácula y demás papeles menores y quién le ve ahora haciendo de Nixon…La grandeza de alguien como Frank Langella es que es capaz de hacer un Drácula recordable o un Perry White solvente, y, claro, cuando le llega un papel acorde con su capacidad, encandilarnos a todos. Pero es el mismo gran actor de siempre. Su encarnación del ex-presidente es impresionante, sobre todo lo que hace con la voz, de ahí que sea muy recomendable ver la peli en versión original (algo que yo he podido hacer gracias a que los dueños de los cines de mi ciudad han decidido no estrenarla…). A su lado, otro buenísimo intérprete, Michael Sheen, quien nos brindó un convincente Tony Blair en The Queen y que está genial como Frost, un periodista ambicioso, playboy, quien no se deja amedrentar por la dialéctica de Nixon y termina acorralándole y confesando su responsabilidad en los escándalos.

Junto a la pareja de actores, destaca su director. Ron Howard pone siempre la cámara en donde debe, tanto en la primera parte de la película, antes de la entrevista, como en el mismo cara a cara. Y tiene además el acierto de impregnar a la cinta de un tono casi de documental, con breves declaraciones de los "secundarios" a la cámara, supuestamente realizadas tras la emisión de la entrevista por televisión.

Algo tiene la política norteamericana que fascina. Y las películas realizadas en torno a sucesos reales suelen recoger esa fascinación, gracias a sus grandes actores y eficientes directores. Aún no he visto The Wrestler, en la que Mickey Rourke, dicen, está espectacular, y aunque Sean Penn lo borda en Milk, lo que hace Frank Langella aquí es, sencillamente, de Óscar…

Mi puntuación en IMDB:8.

//spanish.imdb.com/title/tt0870111/