Slumdog Millionaire

SPOILERS

Y el Óscar fue para Slumdog Millionaire, el sleeper que siempre se cuela entre las nominadas y que este año logró triunfar haciéndose con ocho estatuillas, entre ellas las correspondientes a mejor película, director y guión. Danny Boyle viajó hasta la India para rodar la que sin duda es su mejor película, y, afortunadamente, ya no será recordado por ser el director de Trainspotting, una peli que a mi nunca me hizo gracia, sino por ser el responsable de contarnos una de las más originales e inverosímiles historias de amor que el cine ha ofrecido en los últimos tiempos. ¿El problema?, pues que hay que creerse que al chico la fortuna le sonría hasta el punto de en que un concurso las preguntas son sobre su vida, con lo cual las respuestas las tiene fáciles…Pero ahí está el destino, siempre dispuesto a servir de coartada a cualquier guión complicado, ese destino que permite que un chico pobre de la India se pueda convertir en millonario… 

Porque si somos capaces de asumir (y perdonar) ese nimio detalle, Slumdog Millionaire se disfruta como lo que es: una película extraordinaria, un cuento entrañable, una mezcla entre Oliver Twist y las epopeyas de ese Bollywood que cada año produce películas como churros y con el que Hollywood tiene evidentes intereses comunes.

Danny Boyle y Simon Beaufoy, guionista de Full Monty, construyen una historia preciosa sobre un chico indio de trágica y conmovedora infancia, y sobre sus andanzas hasta llegar a concursar en un programa televisivo que terminará haciéndole millonario. Cada pregunta que el incisivo presentador le hace se relaciona con un pasaje de su vida, siempre marcada por la tragedia y la miseria. Y aunque a veces nos moleste semejante casualidad, la habilidad de Boyle es innegable para lograr conmover e introducir ese elemento-comodín que es el destino. Todo, hasta lo más inverosímil, puede explicarse gracias al destino, y ese destino es la respuesta correcta a la pregunta que se plasma en pantalla al inicio de la película, respuesta que se revelará como correcta justo al final de la historia.

Pero a mi me fascina el cine, y soy fácil de engatusar. Y si me creo que Benjamin Button pueda nacer anciano y morir bebé cómo no voy a creerme que a Jamal le hagan rico preguntándole sobre su propia vida…Si las historias son buenas (excelentes en los dos casos), el cine logra que te metas en las vidas de esos increíbles personajes hasta el punto de pasar por alto detalles como estos. Pero para ello las películas han de ser buenas. Y Slumdog Millionaire es una película buenísima.

Me resultaría complicado escoger entre Slumdog Millionaire, Mi Nombre es Harvey Milk o Frost/Nixon. Aún no he visto El Lector y Benjamin Button sí me parece superior a las tres mencionadas que ya he podido ver. Lo que es evidente es que este ha sido un año de muy buen cine. Y la cartelera está rebosante de buen cine: las cinco nominadas más Valkiria, La Duda o El Luchador, que tampoco he podido ver aún pero que parece que también es excelente. Como para perdérselas.

Mi puntuación en IMDB:8.

//spanish.imdb.com/title/tt1010048/