Oscars 2009

Se que esta entrada llega con retraso, pero es que este ha sido el primer año desde que tengo uso de razón en que no he podido seguir la gala de los Óscars en directo, ya que estaba de viaje. Y para colmo, la grabación programada me falló, así que tuve que buscarme la vida por otros medios para ver la ceremonia, por eso he tardado tanto en poner mis impresiones. Y lo primero que puedo decir es que me perdí una gala buenísima, increíble…sin duda la mejor de los últimos años.

Porque lo que resulta fascinante es que teniendo en cuenta que ya no había factor sorpresa-emoción, ya que evidentemente me sabía quién iba a ganar cada categoría, la gala me encantó, y me hizo pasar un rato muy divertido. Hubo números musicales geniales, novedades destacables y un alguien a quien todos redescubrimos: Hugh Jackman, el proclamado hombre más sexy del mundo, quien demostró ser muchísimo más que una cara bonita. El intérprete de Lobezno bailó, cantó y estuvo simpático, revelándose como el mejor maestro de ceremonias posible desde el gran Billy Cristal.

En cuanto a las novedades, hubo varias cosas que me gustaron mucho. En primer lugar me encantó que los premios a los intérpretes los diesen cinco actores o actrices, cada uno o cada una presentando a uno de los nominados. Este sencillo aspecto viene a demostrar una vez más la absoluta disponibilidad de todos los astros de Hollywood para participar en la que ellos consideran su gran fiesta, algo a lo que no estamos aquí acostumbrados, ya que a las estrellas del cine español a veces parece que les cuesta acudir a la gala de los Goya.

Me gustó también el ritmo y agilidad de la gala, a lo que ayudó mucho el hecho de que varios premios fuesen entregados al mismo tiempo por un presentador, evitando los parones y el tiempo necesario cuando cada presentador tenía como misión entregar un único premio.

Una vez más fue especialmente emotivo el número dedicado a recordar a quienes fallecieron durante el año, que esta vez contó con la actuación de la cantante y actriz Queen Latifah. Fue un momento especial, recordando a gente tan entrañable como Charlton Heston, Robert Mulligan, Anthony Mingella, James Whitmore o Paul Newman, quien cerró el espectacular montaje de imágenes mientras la platea le dedicaba una calurosa y merecida ovación.

Y una última novedad que me gustó mucho fue ese montaje de pelis estrenadas durante el año, agrupándolas por géneros. Fue divertido ver ese popurrí de pelis románticas o de acción, con música apropiada, o con el simpático sketch protagonizado por James Franco y Seth Rogen.

Respecto a los premios, pues tampoco tengo mucho que añadir. Me emocionaron especialmente dos: el que recibió Penélope Cruz, una actriz a quien yo siempre he defendido, y que cuando ha tenido un papel decente nunca ha defraudado (otra cosa es cuando ha escogido hacer cosas como Todos los Caballos Bellos, Woman on Top o La Mandolina del capitán Corelli), y el póstumo a Heath Ledger, quien llevó al Joker a un merecido Óscar, recogido por sus padres y hermana. Estés donde estés, Heath, enhorabuena…

Lo que sí demostró la gala es el hecho de que indiscutiblemente ha sido un gran año de cine. Cuando se nombraban los nominados en cada categoría aparecían nombres de pelis estupendas, desde la gran triunfadora Slumdog Millionaire hasta la injustamente tratada El Caballero Oscuro (que, en mi opinión, debería de haber optado a algún galardón más), pasando por un amplio grupo de maravillas como El Curioso Caso de Benjamin Button, La Duda, Mi Nombre es Harvey Milk, Wall-E, Frost/Nixon, Resistencia, Iron Man, Tropic Thunder, Revolutionary Road, El Lector, El Luchador o El Intercambio (estas tres últimas aún las tengo pendientes aunque todo parece indicar que no me defraudarán).

Pues eso, que me perdí por primera vez la que para mi es la mejor noche del año, una noche que suelo pasar despierto para contemplar la mayor fiesta del cine. Y este año mereció mucho la pena. Lo mejor es que, con un poco de suerte, nos esperan más galas presentadas por ese monstruo que es Hugh Jackman, un tipo guapo que además es un estupendo maestro de ceremonias. Viva el cine.