Push

Son tiempos proclives y fructíferos para los superhéroes, y el cine está creando sus propios personajes dotados de poderes extraordinarios, más allá de los famosos saltarines embutidos en leotardos de Marvel y DC. Hace justo un año nos llegaba Jumper, aquella flojita peli con Hayden Christensen teletransportándose a donde le daba la gana, y este verano Will Smith nos presentó a Hancock, en otra producción que nos supo más bien a poco.

Pero tanto Jumper como Hancock son dos absolutas obras maestras si las comparamos con Push, la última generación de seres superpoderosos que nos ha brindado el séptimo arte, y que bebe de dos fuentes muy concretas: la citada Jumper, de la que toma prestada esa idea de la organización clandestina que persigue a estos bichos raros, y la serie televisiva Héroes, de la que coje lo peor, la trascendencia, el lastimoso sufrimiento de tipos capaces de mover objetos con su mente…

Y mira que a mi no me gusta nada Héroes, pero es que en la comparación con la serie, Push también sale muy mal parada. El peor de los capítulos de la famosa serie le da un repaso tremendo a esta peli en todos los posibles aspectos comparables: guión, intepretación, ritmo en la narración…Vamos, que Push es un asco de película, una manera lamentable de aprovecharse de un filón que en los últimos años ha llenado las arcas de los grandes estudios. Pero a ver si se enteran de que no toda historia de gente con superpoderes tiene que ser necesariamente un éxito. Se necesita poner algo más, no mucho, es cierto, pero algo más…

El director es Paul McGuigan, un tipo cuyos mayores méritos son El Caso Slevin y Obsesión, aquel despropósito con Josh Harnett y Diane Kruger. Ahora dirige (si es que le le puede llamar así) esta historia en la que duele ver especialmente a Dakota Fanning, la niña que nos maravilló en El Fuego de la Venganza y La Guerra de los Mundos, y que protagoniza aquí la peor película de su corta carrera, superando, y mira que era difícl de superar aquello, a El Escondite, ese bodrio infumable en el que compartía cartel con Robert DeNiro, y que recuerdo con sorna porque fue la primera película (que yo sepa), que se estrenó con distintos finales dependiendo del cine en el que la vieras y de la copia que te tocase…

Todo es malo en Push. El guión no hay por donde cogerlo, los personajes resultan patéticos y están horrorosamente interpretados por Chris Evans ( cuya presencia hace que añoremos sus dos pelis de Los 4 Fantásticos…), Djimon Hounsou y Camilla Belle, la típica chica guapa que no sabe actuar…Por no hablar de los chinos capaces de reventarte los tímpanos con sus chillidos, cuyas caras cuando gritan son de lo más ridículo que he visto en una peli en años. Ni siquiera hay efectos visuales destacados, y el aburrimiento llega a niveles difícilmente soportables.

Así que ayer vi una peli mala mala de solemnidad en el cine. Ya tocaba, que nos estábamos acostumbrando mal, la verdad…

Mi puntuación en IMDB:2.  

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