Watchmen

SPOILERS

El 6 de marzo de 2009 ocurrió al fin, tras más de dos décadas de espera. Lo irrealizable se realizó, lo imposible fue posible, lo inadaptable fue adaptado…Zack Snyder ha sido el responsable, y el resultado…el resultado es lo que todo el mundo se esperaba, ni más ni menos…

Lo que Snyder demuestra es, básicamente, que todo es adaptable, siempre y cuando haya medios e intenciones reales de no defraudar, pero al mismo tiempo Watchmen, la película, demuestra, con todo su arsenal de virtudes, que lo que en un medio de expresión como el cómic resulta perfecto e idílico,ese mismo material, traspasado a otro medio de expresión, se queda simplemente (y no es poco), en una extraordinaria película. O dicho de otro modo, si Watchmen, el cómic, es una obra maestra y uno de los mejores jamás escritos y dibujados, Watchmen, la película, es una muy buena obra, estupenda, pero muy alejada de las mejores jamás filmadas. Y la culpa no es de Snyder, sino de Moore, el excéntrico barbudo que mantuvo siempre la imposibilidad de adaptar su obra al cine con éxito.

Lo que Alan Moore concibió para que Dave Gibbons lo dibujase es un material que sólo disfruta de su plenitud como obra perfecta en las viñetas. Los esfuerzos de Snyder y de sus muchísimos colaboradores han dado sus frutos y han llevado la obra a lo máximo a lo que se puede llevar. Desde mi punto de vista, es imposible adaptar mejor Watchmen al cine, aunque sí es cierto que el abuso de la cámara lenta y el maquillaje de Carla Gugino, con sus arrugas de látex como la Winslet en El Lector, son manifiestamente deficientes…pero ni corregidos esos aspectos la película se ituaría en otro nivel. Y es que a veces hay que tener cuidado con los que se ansía…

Y todos los aficionados al noveno arte ansiaban esto: una adaptación fiel al cómic, que es, en definitiva, lo que Snyder les ha proporcionado. Warner Bros ha puesto al servicio, como no podía ser de otro modo, unos medios ingentes para llevar a buen puerto la fidelísima adaptación. Se ha contentado a los fanáticos de las viñetas a costa, eso sí, de transmitir emociones, de que lo que ocurre en la pantalla trasvase la tela en la que se proyecta para llegar al corazón del espectador…a costa, en definitiva, de que haya MAGIA en la película, la magia que desprendía el beso entre Peter y Mary Jane con el trepamuros colgado en su primera peli, o la que también desprendía la escena en la que el Joker-Ledger hace desaparecer el lápiz, por nombrar sólo dos escenas contrapuestas de recientes adaptaciones comiqueras. Ninguna de esas dos escenas está sacada fielmente de ninguna viñeta, sino que fue el talento de los cineastas el que ideó esas imágenes basándose en aspectos de los tebeos.

Zack Snyder no podía sacarse de la manga ninguna escena similar, porque los fans no se lo perdonarían. Ha trasladado el cómic (cambiando el final, eso sí) con exactitud, como ya había hecho en 300. Y la magia se ha perdido. Pero ojo, que el material de partida era tan rematadamente bueno que calcándolo en el cine teníamos suficiente para hacer una muy buena película. Porque Watchmen es, no lo olvidemos, una muy buena película.

 

Ya sabemos de qué va la cosa. Estamos en los 80, en una realidad en la que Nixon no ha dimitido por el Watergate, y tenemos a los héroes enmascarados inhabilitados por el Acta Keene, que prohibe sus actividades, que venían realizando los pioneros Minutemen en los 40. Sus sucesores están retirados, aunque el asesinato de El Comediante, el único que perteneció a las dos generaciones de enmascarados, reactiva las tareas del grupo, encabezados por Rorschach, el primero en iniciar la investigación para esclarecer la muerte de su compañero.

Tras los excelentes créditos con la música de Dylan, empieza la acción, la misma que Alan Moore concibió para el cómic. Snyder sólo se deja en el tintero los Relatos del Navío Negro, por motivos evidentes. El ritmo en la narración es excelente, y las pesquisas de la investigación de Rorschach se alternan con flashbacks en los que conocemos mejor a los Vigilantes. Como en el cómic, vamos.

El reparto sorprende por su solvencia, y se demuestra el acierto que supone contar con rostros poco conocidos. Malin Akerman está muy creíble como Silk Specter II, Jeffrey Dean Morgan es un excelente Comediante, Patrick Wilson un eficaz Búho Nocturno y sólo Matthew Goode chirría un poco como Ozymandias. Pero todos quedan eclipsados, sin duda, por Jackie Earle Haley, quien como Walter Kovacks está inmenso, manteniendo toda la fuerza y carisma del personaje en las viñetas. Canta, como dije antes, esa Carla Gugino fatalmente envejecida, y un Billy Crudup superado por la idiosincrasia de su nuclear Dr. Manhattan.

Pero el balance global del cásting es muy bueno, así como la impecable factura de la película en todos sus aspectos. De hecho toda esa cuidada traslación provoca lo que antes comentaba y en lo que hay que incidir: falta emoción en los planos, y sobra esa pesada cámara lenta a la que Snyder tanto se ha aficionado.

Watchmen es una muy buena película que no puede defraudar a los aficionados al cómic, que, a su vez, nunca podrán considerarla una obra maestra del cine. Ellos mismos están atrapados en sus deseos y en lo que finalmente se hizo realidad. Ellos querían esto mismo, y todos sabíamos cuál iba a ser el resultado final.

 

Lo que no alcanzo a entender son los criterios por los cuales un padre se decide a llevar a su familia al cine.En la sesión en la que acabo de verla había muchos niños de entre 10 y 13 años, que supongo entrarían en la sala con la ilusión de ver una nueva peli de superhéroes. Y terminaron viendo a tipos con leotardos, sí, pero también tuvieron que ver muertes,mutilaciones y escenas tórridas. Como en el cómic. Es cierto que la Warner ha puesto énfasis en la promoción de la peli en los aspectos icónicos y visuales de la película, tanto en los pósters como en los tráilers, pero un padre debe de interesarse por el contenido de las películas que lleva a sus hijos a ver, y lo que sobra en estos tiempos es información. Y no hace falta decir que Watchmen se parece a Spiderman como South Park a Heidi. Los niños ni pueden ni deben de ir a ver Watchmen.

En definitiva, estupenda película, y todos contentos. Los que veneran el cómic tienen su perfecta y fidedigna adaptación, y los que no, han podido ver una interesantísima historia, distinta, original, y que alcanza un nivel superior cuando se cuenta con dibujos de Dave Gibbons, en lo que es uno de los mejores cómics de la historia. Ahora toca leerlo, o releerlo.

Mi puntuación en IMDB:8.

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