Underworld, La Rebelión de los Licántropos

Empiezo el segundo año del blog (por cierto, gracias infinitas a los que me han felicitado en los comentarios, por la felicitación y por leerme), con esta tercera entrega de la saga que comenzó en 2003, y que reúne a dos monstruos míticos del cine de terror: los vampiros y los licántropos. Len Wiseman y su chica Kate Beckinsale ceden los testigos a Patrick Tatopoulos, un especialista en efectos visuales que debuta como director, y a Rhona Mitra, una chica de carrera poco destacable y que me temo no mejorará su status en Hollywood con este papel. Y es que el resultado es más de lo mismo, fast food cinematográfico que no puede satisfacer ni a los más fanáticos del género, ente los que me incluyo…

La acción se desarrolla, al contrario de las otras dos entregas, hace varios siglos, y trata de contarnos los orígenes de las relaciones entre los vampiros y los hombres-lobo. Se nos cuenta lo benévolo que fue Viktor (Bill Nighy, excelente actor visto recientemente en Valkiria) con Lucian en el momento de su nacimiento, encarnado por ese sorprendente Michael Sheen que lo mismo hace de Tony Blair o David Frost que de licántropo. Los dos actores, Nighy y Sheen se mantienen desde la primera entrega de Underworld, aportando un innegable toque de calidad al reparto.

El principal problema en esta tercera reside, además de la esperada pobreza de guión, en que en las supuestas escenas espectaculares protagonizadas por las dos razas no nos enteramos de nada. El hecho de que los vampiros tengan que vivir de noche y que los hombres-lobo se transformen en las noches de luna llena provoca que prácticamente todo el metraje se desarrolle de noche, a oscuras, con la consiguiente coartada para los técnicos en FX, que realizan un trabajo de lo más pobre. Total, como es de noche, tampoco tiene que verse todo a la perfección… Y si además tenemos en la dirección a un novato que parece salido de la escuela de Michael Bay, con esos movimientos frenéticos de cámara en las escenas de acción…pues resulta que los espectadores suponemos, imaginamos, damos por supuesto, pero lo que se dice enterarnos, no nos enteramos de nada…

Y Rhona Mitra es otro problema. No es que sea yo un fan irredento de la Beckinsale pero esta chica nueva no resulta creíble con colmillos. Y menos con esos labios operados, a menos que des por hecho que una vampira de hace varios siglos tenga acceso a un implante de bótox. Grave error de cásting.

Pero tampoco me esperaba yo mucho más de Underworld, La Rebelión de los Licántropos. De hecho es tan floja como la segunda, y la primera, aún siendo algo más estimable, se quedaba en un divertimento frívolo que aprovechaba el bullet-time y la novedad de enfrentar a las dos razas. Esta tercera es el típico producto de Hollywood, con presupuesto para pagar a un par de actores de nivel pero con poca imaginación, y menos talento a cargo de los responsables. Tiene momentos divertidos, y dura noventa minutejos. Se ve, se olvida, y a otra cosa…

Mi puntuación en IMDB:5.

//spanish.imdb.com/title/tt0834001/