Nunca Es Tarde Para Enamorarse

Si nos obligasen a entrar a una sala de cine, a ver, durante un par de horas, a un único actor en la pantalla, sin historia, sin decorados, sin otros intérpretes, sólo un actor que a su vez tendría libertad para hacer lo que él quisiera…¿quién querríamos que fuese? No hay muchos nombres por los que, yo, al menos, me decantaría. Así, a bote pronto, pienso en Al Pacino, Robert DeNiro, Ian McKellen…y Dustin Hoffman.

Es este un claro ejemplo de ese tipo de pelis en las que la presencia de un actor justifica por sí sola el que merezca la pena verla. Nunca Es Tarde Para Enamorarse (babosillo título de Last Chance Harvey) cuenta una historia simple y previsible, pero con dos intérpretes capaces de decir las frases que sabemos que van a decir y de actuar exactamente como pensábamos que iban a actuar, siendo aún así capaces de sorprendernos y encandilarnos. Cuánto tienen que aprender los jóvenes actores de hoy de gente como Emma Thompson y Dustin Hoffman…

Lo que hace Dustin Hoffman en esta película es de traca: ríe, llora, come, bebe, baila, toca el piano, pronuncia discursos de boda, sufre un infarto…y todo con una solvencia y una naturalidad increíbles, como si fuese fácil esa actuación, como si fuese fácil interpretar a una persona normal, que siente, sufre, padece y sonríe como todas las personas normales…

Y lo mismo puede decirse de Emma Thompson, una de esas actrices que cada vez tiene más difícil hacer cine en Hollywood ya que todo el mundo sabe que la maquinaria de los grandes estudios sólo quiere carne fresca para sus producciones destinadas al público juvenil.

Más allá de esas dos portentosas actuaciones, la película no tiene mucho más recorrido. Se nos cuenta la historia de un hombre separado que asiste a la boda de su hija en Londres, en donde conocerá a una mujer de la que se enamorará. Se sacrifican los elementos cómicos de los que Hoffman hubiese sacado enorme partido para poner el acento en los sentimientos, las emociones y la apuesta por el amor, que puede surgir cuando menos nos lo esperamos.

Nunca Es Tarde Para Enamorarse se ha colado entre Lobezno, Ángeles y Demonios, Star Trek y Hannah Montana, y será vista por muy poca gente, y es una pena, porque es otra muestra del talento de dos de los mejores intérpretes del mundo.

Mi puntuación en IMDB:6.

//spanish.imdb.com/title/tt1046947/