El Bosque Petrificado

Un poco de cine clásico, que ya tocaba. El Bosque Petrificado es una producción de Warner de 1936 que sirve como uno de los puntos de partida para ese esplendor del cine negro que poco más tarde Hollywood desarrolló.

Dirigida por el artesano Archie L. Mayo, sobre una obra de Robert E. Sherwood guionizada por Delmer Daves y Charles Kenyon, la película destaca, además de por sus precisos y puntillosos diálogos, por la oportunidad que ofrece de ver a dos mitos del cine como son Humphrey Bogart y Bette Davis en registros muy diferentes a los que posteriormente les encumbrarían como inmortales de la gran pantalla. Y es que antes de la leyenda, pudimos verles como dos seres atormentados, cada uno a su manera, en este thriller que se desarrolla en tierra de nadie, en un inhóspito paraje de Arizona, en donde el personaje de Bette Davis regenta junto con su padre y su abuelo un puesto de gasolina y comidas. Allí llegan dos personajes antagónicos, Alan Squier (genial Leslie Howard), y Duke Mantee (Bogart), que, cada uno en su estilo, terminarán por alterar la rutinaria vida de la dulce Gabrielle (Davis).

En este contexto podemos ver a Bogart, en un papel muy alejado de los que le llevaron a lo más alto: ni en Casablanca ni en Cayo Largo ni en Tener y no Tener ni en El Sueño Eterno podemos verle en unos parámetros cercanos a como le vemos en El Bosque Petrificado. Su Duke es un personaje detestable, un gángster sin corazón al que no le importa matar con tal de ver cumplidos sus propósitos. Se dice que la película cuenta un pasaje de la vida de John Dillinger, alguien a quien jamás asociaríamos con el bueno de Bogart. Algo parecido ocurre con Bette Davis, en uno de sus primeros papeles relevantes, pero diferente de las mujeres con carácter que posteriormente interpretó, y radicalmente opuesto al de, por ejemplo, La Loba. Gabrielle Maple es una chica ingenua que sueña con ver París, y que se ve abrumada por la sensibilidad de Alan, de quien se enamora perdidamente.

La soledad, el perdón, el delito, el amor a primera vista…son temas que trata con acierto El Bosque Petrificado, además de funcionar con eficacia como thriller primerizo en una etapa en la que el cine negro empezaba a despegar como género indiscutible. Y además permite disfrutar de esos dos iconos atemporales del cine como son Bette Davis y un Humphrey Bogart que en aquel momento ni siquiera podía permitirse aparecer en primer plano en el póster de la película. Poco después sí lo haría, vaya si lo haría…

  //spanish.imdb.com/title/tt0028096/