Radio de cine

Soy un gran oyente de radio, y teniendo en cuenta el lugar que el cine ocupa en mi vida, es lógico que siempre estuviese al tanto de los espacios radiofónicos que han tratado sobre cine. Y no ha habido muchos, la verdad. En esta entrada voy a tratar de comentar los programas de radio que hablan de cine, los que escuchaba en su día y los que escucho ahora. Como diría el gran Woody Allen, días de radio, o, como nos contó José Luís Sáenz de Heredia, historias de la radio…

Si hablamos de cine en la radio, en España hay un nombre fundamental y pionero. Y lo curioso es que ese nombre hoy nos remite a la televisión, concretamente a aquel programa polémico pero de enorme éxito que fue Crónicas Marcianas, y el nombre al que me refería es Carlos Pumares. Pumares, mucho antes de pelearse en el plató de Crónicas con el Matamoros y personajes de semejante enjundia, fue el conductor del programa radiofónico de cine más famoso de la historia de las ondas: Polvo de Estrellas, primero y durante muchos años, en Antena 3 Radio y después en Onda Cero, y, años más tarde, La Voz de las Estrellas, que vino a ser el mismo programa pero en Radio Voz, ya que la emisora tenía la particularidad de que todos sus programas contasen con la palabra "voz" en su nombre.

Pumares sabe un montón de cine, y a principios de los 90 su Polvo de Estrellas era para mi una cita obligada cada noche, eso sí, en verano sólo, ya que en mi época de estudiante las noches estivales eran las únicas en las que podía oírle, por motivos obvios. Polvo de Estrellas era una pasada de programa, aunque su planteamiento era muy básico. Pumares hablaba sobre cine con los oyentes que le llamaban, o mejor, que se atrevían a llamarle, y alternaba las llamadas con maravillosa música de cine. El programa empezaba alrededor de la 1 de la madrugada, aunque no tenía hora estable de comienzo ya que iba detrás del programa deportivo de José María García, que sabía a qué hora empezaba pero no a la que terminaba…

Polvo de Estrellas dejó noches memorables que perdurarán siempre en la memoria. Pumares se mostraba como un crítico de cine excelente, preciso, sabio, y, es justo decirlo, por momentos maleducado. Es cierto que había oyentes ciertamente pesados, pero él a veces se pasaba. Después lo justificaba diciendo que era una pose, pero yo creo que esa pose terminó por perjudicarle. Pero cuando el programa, que duraba unas tres horas, era bueno, daba gusto escucharlo. Su gusto por el buen cine, por John Ford, Howard Hawks, Frank Capra, sus monográficos (en especial el dedicado al monolito, o sea, a 2001), y por las bandas sonoras, hacían que determinados programas fuesen un auténtico placer. Y siempre resultaba interesante conocer las opiniones de Pumares sobre las películas que había en cartelera, ya que, como buen cinéfilo, frecuentaba el cine y se lo tragaba casi todo.

Pero había noches en las que él no estaba de buen humor, y eso lo trasladaba al programa. A veces eso suponía un buen programa, ya que la gente llamaba y las salidas de tono de Pumares eran divertidas, no voy a negarlo. Pero otras veces no tanto. Hubo noches realmente tensas a consecuencia de las llamadas que a Pumares no le gustaban o que le preguntaban por pelis que a él no le interesaban. Y ahí se mostraba en ocasiones ciertamente hostil, hasta el punto de intimidar al oyente.

Carlos Pumares fue todo un referente. Llegó incluso a participar en el famoso programa televisivo Qué Grande Es El Cine, de José Luís Garci, con quien tuvo una permanente relación de amor y odio. Y desde aquí me gustaría acordarme de quien se encargaba del programa cuando Pumares no estaba, un crítico cuyo nombre era, si no recuerdo mal, Xavier Catafal, otro competente cinéfilo que impregnaba, como no podía ser de otro modo, un estilo peculiar. Pero siempre recordaré al Pumares de las ondas, un entrañabe cascarrabias y sin duda uno de los mejores críticos de cine de este país.

 

Otro programa que me marcó fue el recientemente desaparecido El Cine De Lo Que Yo Te Diga, de la Cadena Ser. Era un programa mucho más al uso, una revista radiofónica cinematográfica que repasaba todos los sábados los estrenos de cada semana, y que contaba con críticas, entrevistas, actualidad, humor y múltiples e interesantes secciones que fueron cambiando a lo largo de los años. El programa se emitía de madrugada y a la tarde, siempre en sábado, si no recuerdo mal. Y en la página de la emisora pusieron esta foto que yo pongo aquí, par homenajear a quienes escuché tantos y tantos sábados.

 

Y el último programa al que quiero hacer referencia y que es el único que permanece en antena (aunque me temo que por poco tiempo) es Cowboys de Medianoche, una tertulia sobre cine (y fútbol, y lo que se tercie) que se emite de madrugada los viernes de 1,30 a 2,30 en la COPE. Lo presenta y dirige Luís Herrero, y cuenta con José Luís Garci y Eduardo Torres Dulce.

No es que sea una maravilla, pero yo básicamente lo escucho por mi afinidad con Garci, un tipo que me cae especialmente bien y que como yo, se ha pasado su niñez, infancia, adolescencia, madurez y, espero que últimos años de su vida en las salas de cine. Él es unos treinta años mayor que yo, pero es probable que cuando nos encontremos en el cielo hayamos estado el mismo y enorme número de veces en un sala de cine aunque su conocimiento del séptimo arte será, sin duda, mucho mayor que el mío.

Y nada más. Sé que hay más programas de cine en la radio y supongo que en internet habrá emisoras y programas que vosotros escucháis. Estoy abierto a todo tipo de recomendación. Y, como siempre digo, nos vemos en el cine.