Blade: Trinity

La saga Blade nos dejó, en mi opinión, una estupenda peli y dos bastante flojas. Stephen Norrington abrió fuego en 1998 con una primera película divertidísima, intensa, una genial presentación del personaje con una de las mejores escenas iniciales que yo recuerdo en el cine de acción. Después llegó la segunda de Guillermo Del Toro, que para mi es, junto con Mimic, su peor peli. Y finalmente en 2004 David S. Goyer escribió y dirigió la tercera, en la que enfrentaba a Blade con Drácula. Es curioso lo qe ocurre con Goyer: es capaz de escribir dos películas majestuosas para Christopher Nolan sobre Batman, en especial esa obra maestra que es la segunda, y cuando escribe y dirige al mismo tiempo el nivel de lo ofrecido baja de forma espectacular, ya que esta tercera de Blade es también muy floja mientras que la reciente La Semilla del Mal es directamente una basura…Sobre Blade: Trinity envié en su día mi opinión a la sección El Lector Opina, de la revista Acción:

Saga agotada. El cazavampiros de Marvel agoniza en la gran pantalla, después de tres entregas que, en mi opinión, han ido decreciendo en su condición de mero producto de entretenimiento. Stephen Norrington nos presentó al personaje, se adelantó a los Wachowski en el uso del “bullet-time” y nos dejó escenas impactantes como ese prólogo en la discoteca…Guillermo del Toro salió airoso de la segunda parte, si nos atenemos a la respuesta del público ( ya sabemos que la crítica es implacable con este cine palomitero, así que sus opiniones no serán tenidas en cuenta ), y sin embargo a mi me dejó bastante frío. Y ahora, el guionista de las dos primeras, David S. Goyer , hace doblete y se pone también tras las cámaras en esta tercera parte, enfrentando a nuestro híbrido héroe con…Drácula!

Y precisamente en esa elección del villano se demuestra la falta de ideas, ya que la película acaba siendo un cross-over al estilo Alien Vs. Predator , enfrentando en esta ocasión a dos personajes que ya vivieron duelos destacados en las viñetas. Personalmente me resulta patética la idea de situar a Drácula en la actualidad; un personaje de tanto calado histórico no pinta nada en un mundo de internautas y música disco, como bien se encarga de demostrar el personaje en la escena de su visita a la tienda de “merchandising vampírico”. Como ya se vió en la espantosa Drácula 2001, el Príncipe de las Tinieblas es una criatura de épocas pasadas, con su Van Helsing perseguidor de turno, sus novias y, a poder ser, su glorioso blanco y negro. El Blade tan bien interpretado por Wesley Snipes  es un personaje urbano y macarra que persigue vampiros usando sofisticados gadgets, apareciendo como un tipo muy alejado cronológicamente del chupasangre ideado por Bram Stoker. Pero con todo, lo peor es que aburre, y teniendo en cuenta que el guionista lo es también de la nueva y esperada película de mi idolatrado hombre-murciélago…tiemblo.

//spanish.imdb.com/title/tt0359013/