Cosas que pasan en los cines…cosas de cine

Desde que una tarde de 1983 mi madre me dejase en un cine para que conociese a un entrañable ser de otro planeta que quería volver a su casa, he vuelto a las salas en muchísimas ocasiones, para conocer historias de todo tipo, con amigos, con mi madre, con mi hermano, con chicas, con alguna novia y, la mayor parte de la veces, solo. Creo que los únicos sitios en donde he pasado más tiempo que en los cines son mi casa y mi trabajo. He visto pelis de terror, de ciencia ficción, comedias, dramas, pelis españolas, norteamericanas, francesas, chinas…Y me han pasado cosas curiosas, bonitas y desagradables, que hoy quiero compartir con quien lea este blog de cine…Se apagan las luces, se descorren las cortinas y…empieza la proyección, y alguna cosa más…

 

Vi Dick Tracy en el cine en una tarde de sábado de 1990. Y lo pasé genial, porque la adaptación del cómic de Chester Gould que hizo Warren Beatty me resulta entretenidísima. Sin embargo no suele ser considerada ni por crítica ni por público como una buena peli, a pesar de obtener siete nominaciones al Óscar y alzarse con tres estatuíllas. A mi me encanta.

Siempre ha habido maleducados en los cines. Aquella tarde un grupo de chavales había decidido meterse en el cine para molestar al personal. Hablaban en alto, gritaban y se reían, y resultaba realmente molesto para quienen queríamos disfrutar de la peli. Yo tenía catorce años y no me atrevía a llamarles la atención. Transcurrida media hora de proyección, un señor de unos cincuenta años se levantó de su butaca, pasó delante de mi y subió hasta las últimas filas en donde estaban los chavales, pegándoles una bronca que aún resuena en mis oídos. Hasta yo me asusté, aunque pasado el susto, agradecí eternamente a aquel buen señor que me permitió seguir disfrutando de la peli.

Shawshankpubstill.jpg image by emorhs

En 1995 se estrenó Cadena Perpetua, la que, según los votantes de IMDB, es la mejor película de la historia del cine. Frank Darabont revolucionó el género carcelario, hasta el punto de que, en su siguiente peli, La Milla Verde, volvió a contar una historia que se desarrollaba entre rejas. Yo viendo Cadena Perpetua, viví uno momento mágico, tierno y entrañable.

Fui a verla con una amiga, quien me gustaba mucho, pero a la que no me atrevía a decir nada, basicamente porque tenía novio. Por entonces ella lo estaba pasando realmente mal debido a graves problemas familiares. De repente, viendo la peli, en aquella sala de cine, me cogió la mano y nos mantuvimos así hasta el final de la proyección, hasta que Andy y Ellis logran la libertad que ansiaban. Sólo fue eso, no hubo ni besos ni arrumacos, sólo dos amigos cogidos de la mano mientras veían una película maravillosa.

De la ternura a la lujuria. En 1996 se estrenó Abierto Hasta el Amanecer, una divertidísima peli de vampiros dirigida por Robert Rodríguez y escrita por Quentin Tarantino, quien también interpretaba un papel principal. Era una historia genial, sobre dos hermanos atracadores que escapando de la poli en la frontera entre USA y Méjico terminan en La Teta Enrroscada, un local repleto de chupasangres mexicanos…

Uno de los personajes más impactantes era Satanico Pandemonium, una vampira encarnada por Salma Hayek que se montaba un número de lo más sensual con una serpiente. Durante la proyección de esa escena, un ruido raro provenía de la fila situada justo delante de la mía. Era un ruido sospechoso, fácilmente identificable, aunque yo prefería que no fuese lo que pensaba. Me incorporé, estiré el cuello y confirmé lo que me temía: un tipo se estaba masturbando. En la foto podemos intuír lo que los hermanos Seth Y Richard Gecko le espetarían…tío, ¿te estás haciendo una paja con Satanico Pandemonium???

 

1999. Danny Boyle estrena The Beach, otra de esas pelis que a nadie gusta y que a mi me encantó. Es de esas historias que me hubiese encantado protagonizar: una aventura con una francesita preciosa en una playa paradisiaca. La química entre Leo DiCaprio y Virginie Ledoyen era evidente.

Como nueve años antes viendo Dick Tracy, un grupo de adolescentes hiperhormonados impedía disfrutar de la peli con tranquilidad. Gritos constantes y burlas estaban a punto de sacarme de mis casillas, pero de repente, un señor se me adelantó. La escena podría haber sido idéntica a la de 1990, pero en esta ocasión la bronca vino acompañada de una estruendosa bofetada que el señor le propinó a uno de los chavales. En la escena en la que los dos protagonistas se besan en la playa los gritos de los chavales fueron tan fuertes que el señor no aguanto más, se levantó y le soltó una ostia a uno. Ni que decir tiene que continuaron viendo la peli sin decir ni mu. Bien por el señor…

En 2000 Javier Bardem fue nominado al Óscar por Antes que Anochezca, en la que interpretaba al escritor cubano Reinaldo Arenas. La peli resultó ser un espanto, aunque la intepretación de Bardem era, como siempre, genial. Y cuando estaba en el cine viéndola, me asusté…

Día de semana, sesión de tarde. Como tantas y tantas veces, estaba sólo en el cine. La peli ya había comemzado y de repente, un hombre entra en la sala. Ante mi sorpresa, con la sala vacía, el tipo decide sentarse a mi lado, justo en la butaca contigua a la mía…Un sudor frío me aterró, y me quedé paralizado unos segundos. Dudé si decirle algo, pero lo único que se me ocurrió fue levantarme y cambiarme de butaca. Me situé en la última fila, atrás de todo. El tipo se quedó quieto en la butaca que había escogido durante unos minutos, después se levantó, y se fue…Menudo susto me llevé…

En 2002 pudimos disfrutar de la segunda de las pelis sobre los X-Men dirigidas por Bryan Singer. Resultó ser un peliculón. Se estrenó en España durante la Semana Santa de 2002. Y yo, ingenuo de mi, fui a verla uno de esos festivos santos en los que los cines están repletos de gente.

Los móviles. Supongo que todos podréis contar las veces en las que habeis coincidido con alguien que habla por teléfono en el cine. Lo que presencié yo aquel día es el colmo de la estupidez humana. Sala abarrotada, repleta de gente. Empieza la peli con esa increíble escena que protagoniza Rondador Nocturno en el Despacho Oval. Tras la escena, que resulta ser un subidón, un móvil suena en la sala. Es un politono de esos horteras, de un tema reggeaton de moda. El dueño del teléfono se sienta justo en el centro de la sala. Todo el mundo le mira. Sorprendentemente contesta a la llamada. "Estou no puto cine" (traducido del gallego, estoy en el puto cine), e inicia una conversación sobre un coche tuneado, que dura unos tres minutos. Con un par.

Y he dejado para el final lo que viví una tarde de 1983 en el cine. Porque fue la primera vez que entré en una sala, y porque es uno de los momentos de mi vida. Recuerdo el ambiente previo. Una multitud se agolpaba a la entrada del cine. La película se había convertido en un acontecimiento, y la calle en donde se situaba el cine de mi ciudad que la proyectaba estaba absolutamente tomada por gente que o bien quería entrar a verla o bien salía de la sesión anterior. Yo tenía 6 años, y estaba alucinado. Todo era nuevo para mi. Una vez en la sala, me sentí atrapado por esa magia que desprenden las buenas historias contadas en celuloide. No pasó nada fuera de lo normal, salvo que un niño hizo por primera vez lo que más le gusta en el mundo: ver una película en el cine.

 

Supongo que alguna de estas anécdotas os habrán parecido estúpidas, cursis o sin importancia. Pero cuando te gusta tanto algo eres capaz de recordad cosas tan inocuas como alguna de éstas. Probablemente vosotros tengáis cosas más llamativas que contar de lo que habéis vivido en el cine. Me gustaría conocerlas. Mientras tanto, nos vemos en el cine…