The Ring 2

Realmente no puedo añadir mucho a lo que en su día envié como opinión de esta peli a la revista Acción. Porque no recuerdo nada de esta cinta de Hideo Nakata, que es un claro ejemplo de ese cine que prolifera en la actualidad: remakes de películas asiáticas que poco o nada aportan al lenguaje cinematográfico, historias repetitivas que se evaporan de nuestra mente justo al salir del cine, que se olvidan como esa canción insulsa que acompaña a un single de éxito en su cara B. Sé que la vi, pero ni sé de qué va, ni recuerdo si daba miedo, ni recuerdo nada de nada, consecuencias de hacer un cine plano y carente de interés. Y mira que me gustó la primera parte, dirigida por Gore Verbinski, que tenía suficientes escenas bien rodadas y terroríficas como para que mereciese la pena verla. Esto fue lo que opiné sobre The Ring 2 en su día en la sección El Lector Opina, de la revista Acción:

 

Por culpa de películas como ésta surgió el dicho de “nunca segundas partes fueron buenas”. Es lícito aprovechar al máximo las virtudes taquilleras de una saga o historia, y, no nos engañemos, los propios espectadores esperamos con ansiedad nuevas entregas y andanzas de personajes o historias que en su primera aparición en la gran pantalla nos conmovieron y nos hicieron disfrutar. A partir de aquí, cuando se nos complace y se nos ofrece una segunda parte ( o tercera, o cuarta o…) pueden ocurrir dos cosas: que Hollywood se intente quedar con nuestro dinero ofreciendo un producto medianamente presentable, presentando a nuestros queridos y conocidos personajes en una historia y guión decentes, o, por el contrario, que la poderosa industria del cine se limite a añadir un 2 ( o un 3 o un 4 o…) en el título de la primera entrega, sin más motivación que recaudar dinero a costa de una marca, de un nombre que fue exitoso en su momento. En este segundo caso se encuadra The Ring 2, una sucesión de sustos que se aprovecha del éxito de la japonesa Ringu y de su remake The Ring. Naomi Watts se llena los bolsillos y pone las mismas caras de asustada de la primera parte, los productores aprovechan el rostro de espanto que se le ha puesto al niño al crecer un par de años y seguro que el director Hideo Nakata se muere de la risa al contar los dólares que los americanos le han pagado para que dirija una nueva y ridícula versión de su historia. Todo el pavor que provocaba la dichosa cinta de vídeo en la primera parte desaparece ahora, para dar paso a sustos inconexos, deslabazados, apariciones de Samara y sus pelos largos que ya cansan…Una lata de película, aunque al menos no llega al nivel de infamia de El Escondite, éso que hace poco hizo Robert de Niro…

 

//spanish.imdb.com/title/tt0377109/