Uno de los Nuestros

"Que yo recuerde, desde que tengo uso de razón, siempre quise ser un gángster…". Una película que empieza con esta frase tiene que ser una buena película. No por las bondades de ser un gángster, evidentemente, sino por la contundencia y la potencia que desprende esa frase al ser pronunciada. Varias veces he comentado que una buena voz en off es un recuerso muy útil para lograr una buena narración. En Uno de los Muestros una voz en off pronuncia esa frase que hace que por un rato, sólo por un rato, dudemos de nuestra moralidad y tengamos la tentación de convertirnos en gángsters. Martin Scorsese nos conduce a un atractivo lado oscuro durante 146 minutos de esplendor y grandeza cinematográfica. Uno de los Nuestros es una obra maestra que provocó en su día que durante 146 minutos, yo, quisiera haber sido un gángster…

Estamos en 1991. Uno de los Nuestros se estrenó en España en ese año, y yo, he de reconocerlo, no la vi en el cine. Tenía entonces catorce años y mis preferencias cinematográficas iban por otros derroteros, teniendo en cuenta que acabábamos de ver en el cine la última aventura de Indy o el Batman de Tim Burton. Y además las críticas que llegaban desde USA sobre la peli de Scorsese hablaban de una película extraordinaria, a la par que violenta y dura. Mi madre me lo avisó, habría que tener cuidado con esa peli sobre mafiosos.

Y llegó el mes de marzo de aquel 1991. Me dispuse a ver, por primera vez en mi vida, la gala de los Óscars, en directo, que retransmitió, por última vez, Televisión Española. Fue una noche inolvidable, en la que salté de alegría tres veces, una por cada premio que recibió Dick Tracy, otra peli sobre gángsters muy diferente a la de Scorsese. Fue el año en el que arrasó Bailando con Lobos, el western crepuscular de Kevin Costner. Pero uno de los comentaristas desplazados a Los Angeles por el ente público, José Luís Garci, hablaba maravillas de Goodfellas, la película que había vuelto a reunir a Martin Scorsese con Robert DeNiro. Decía incluso que le convencía más que la fallida tercera entrega de El Padrino, otra peli que estaba muy presente en la gala con varias nominaciones. Uno de los Nuestros tenía séis nominaciones, todas ellas importantes: película, director, guión adaptado, actor de reparto, actriz de reparto y montaje. Se lo llevó únicamente Joe Pesci, pero cada vez que durante la gala pasaban imágenes o vídeos de la peli, a mi se me ponían los dientes largos, a lo que ayudaba sin duda la excelente opinión que Garci tenía.

Y entonces lo tuve claro. Tenía que ver la peli sí o sí. La alquilé en vídeo, y, aparte de confirmar que lo de la violencia no era para tanto (era muy violenta, pero al menos no me causó ningún trauma a mis casi quince años de edad), descubrí una obra maestra, una película poderosa, fascinante, que contaba una historia que terminaría siendo típicamente scorsesiana, algo que evidentemente descubriría años después, al empaparme de toda la filmografía del genio. 

La película cuenta la historia de Henry Hill, un joven que por azares de la infancia termina por establecer contacto desde muy joven con la mafia italiana de Nueva York en los años 60 y 70. El propio Henry nos cuenta, a través de esa efectiva voz en off, su historia, una historia apasionante, dura pero atractiva, increíblemente interesante…

 

Y real, porque Henry Hill existió de verdad, y su vida fue novelada por Nicholas Pileggi, quien además escribió el guión de la película. Ray Liotta fue el encargado de interpretarle, en lo que sin duda terminó siendo el papel de su vida. Liotta, un actor de escaso talento y mediocre carrera, logró una interpretación memorable, no desentonando para nada al lado de sus inconmensurables compañeros de reparto. En esta foto podemos ver a Liotta junto al verdadero Hill:

Los compañeros de los que antes hablaba conformaron uno de los cástings más impresionantes del cine de los últimos treinta años. Tres actores que encajaron a la perfección en tres papeles para los que parecen haber sido engendrados. Robert DeNiro, Joe Pesci y Paul Sorvino conformaron junto a Ray Liotta un póker de gángsters insuperable, cruel y carismático. DeNiro realiza uno de sus mejores trabajos, lo que, teniendo en cuenta su filmografía, es decir muchísimo. Sorvino nunca estuvo como aquí, y es sin duda quien terminó teniendo una carrera más discreta (podemos recordarle llorando como un chiquillo cuando su hijita Mira Sorvino logró el Óscar como actriz de reparto por Poderosa Afrodita). Pero la absoluta revelación fue Joe Pesci, un habitula del cine de Scorsese que compuso una interpretación memorable, legendaria…

Su Tommy DeVito da un pavor increíble, y se apodera de cada escena en la que participa. Es un asesino implacable y sanguinario, capaz de liquidar a un pobre chico que le servía la bebida durante una partida de cartas por empeñarse en que se había reído de él. La actuación de Joe Pesci es una de las mejores que he visto en mi vida, el auténtico motor de la película, quien definitivamente nos hace odiar ese estilo de vida que los personajes de DeNiro y Liotta hacen que tímidamente añoremos.

Uno de los Nuestros se apoya en esos personajes geniales y por supuesto, en la dirección de Scorsese, quien no dudó en incluír, una vez más, a su querida mami en otra de las escenas más destacadas y celebradas de la película, en la que Catherine Scorsese interpreta a la mamá del sanguinario Tommy.

La vida de Henry Hill transcurre durante los 60 y 70 mientras va ascendiendo puestos en el escalafón mafioso. Cuando más cerca está de la jerarquía gangsteril decide introducirse en el floreciente mercado de la cocaína, al tiempo que termina siendo víctima de la adicción a la droga. Esa cúpula mafiosa en la que pretende ingresar no ve con buenos ojos esas operaciones de Hill como narcotraficante, y el protagonista terminará siendo atrapado por la justicia, con la que colaborará acusando a quienes antes habían sido compañeros criminales. Toda la parte final de la película cuenta esa etapa de Henry Hill introducido en el mundo de la droga, Y Scorsese no logra mantener el impresionante nivel que alcanza la película durante los primeros 90 minutos. pero el tramo final en absoluto sirve para empeñar una película que es, en mi opinión, la mejor obra sobre gángsters junto a las dos primeras entregas de El Padrino.

No quiero olvidarme de otros atractivos que habitualmente pasan desapercibidos al ver Goodfellas. En primer lugar destaco a Lorraine Bracco, quien interpreta a Karen, la mujer de Henry Hill. Bracco, quien volvió a participar en una ficción gangsteril encarnando a la psiquiatra de Tony Soprano, logró una nominación como actriz de reparto. Al igual que Thelma Schoonmaker, la montadora habitual del director que realizó un trabajo sobrebio empalmando las imágenes que el enorme cineasta rodaba. También ella fue nominada por su poderoso y efectista montaje.

Uno de los Nuestros es una de esas pelis que uno nunca se cansa de ver. Scorsese filmó una de sus mejores películas, muy superior, sin duda, a Infiltrados, con la que sí logró el reconocimiento de la Academia. Para mi la historia de Henry Hill conforma la mejor película de este director, lo que es sin duda muy discutible teniendo en cuenta el nivel de cintas como Taxi Driver o Toro Salvaje. Yo, viendo Uno de los Nuestros, durante 146 minutos, quise ser un gángster…

//spanish.imdb.com/title/tt0099685/

Disney compra a Marvel

Noticia bomba. Resulta que Disney acaba de comprar a Marvel, la editorial de cómics más potente del mundo, y la referente del cómic norteamericano, junto a DC. En principio podría ser una noticia positiva, ya que si la Casa de las Ideas pasa por un mal momento sería bueno que la casa del ratón Mickey le inyectase pasta para poder seguir publicando cómics. Pero…¿y la pelis? ¿qué ocurrirá con las pelis basadas en personajes Marvel?

Parece ser que uno de los motivos por los que Disney ha decidido adquirir a Marvel es el grandísimo éxito que han obtenido las últimas producciones de Hollywood que adaptan a personajes marvelitas. O mejor, el éxito que han cosechado la mayor parte de esas producciones, ya que hasta las menos aplaudidas por los marvel-zombies (dícese de los fanáticos comiqueros de Marvel) han obtenido dividendos importantes, ha provocado la transacción. Películas como Daredevil, las dos de Los 4 Fantásticos o Spiderman 3 han recaudado muchísimo dinero, y en Disney lo han tenido muy en cuenta, dicen…

El caso es que todos sabemos el tipo de cine que produce Disney. En el campo de la animación han sido siempre los reyes, hasta que Pixar empezó a marcar la pauta…y Disney se asoció con John Lasseter. Pero si hablamos de imagen real…ahí Disney se ha caracterizado por películas cuyo calificativo más habitual es el de bodrios. Es cierto que la primera entrega de Piratas del Caribe o de La Búsqueda están bastante bien, pero el denominador común horrendo: pelis con un tono patéticamente infantil en donde no se puede mostrar ni sangre, ni sexo, ni decir palabras soeces.

Vale, Mary Poppins tiene un pase, pero vista más de una vez acaba, sin duda, resultando empalagosa. Yo me pregunto si Marvel seguirá teniendo el control absoluto de las películas basadas en sus personajes, sobre todo teniendo en cuenta que desde no hace mucho tiempo todas estas superproducciones basadas en estos superhéroes son producidas directamente por una división de Marvel Comics surgida precisamente para asegurarse la máxima fidelidad y que estas cintas cuenten con responsables que no mancillen el nombre de los héroes de Marvel. Esa división es Marvel Studios y ha producido las principales películas en imagen real de la Casa de las Ideas.

Pues habrá que esperar a que la mastodóntica adquisición tome forma y fondo. De momento es de esperar que Iron Man 2 siga siendo una peli más Marvel que Disney, ya que es un proyecto casi terminado, pero…¿y a partir de ahora?. Una cosa la tengo muy clara: olvidémonos para siempre de otra peli sobre Punisher. En ese sentido puede que ya hayamos salido perdiendo…

El Halcón y La Flecha

Una entrada cortita antes de irme de fin de semana. El Halcón y La Flecha es un claro ejemplo de eso que algún crítico ha denominado "cine de sobremesa", una de esas pelis que uno ve en el sofá un sábado por la tarde justo antes de caer amodorrado en el sofá después de comer. Una película algo menor en la filmografía del gran Jacques Tourneur, cine de aventuras añejo, con buenos y malos, a cargo de un cineasta especialmente hábil en casi todos los géneros que tocaba. No es una obra maestra, pero está dentro de ese grupo de pelis que sin ser perfectas puedes disfrutarlas como si tuvieses doce años, gracias sobre todo al enorme Burt Lancaster, uno de esos héroes como los de antes, personajes íntegros y carismáticos…Ésta fue mi opinión en el foro de cine de Meristation…

Peli de aventuras de Jacques Tourneur, uno de los grandes que tocó casi todos los géneros: el fantástico-terror en La Mujer Pantera, el cinenegro en Retorno al Pasado,el western en Wichita, y aquí el cine de aventuras. Es una peli menor en su filmografía, casi una nueva versión de Robin de los Bosques, con el sabor añejo de las producciones aventureras de los 50. Burt Lancaster esta genial, como siempre, y la historia quizás peca de los tópicos de buenos contra malos y débiles y oprimidos contra poderosos. No es una obra maestra, pero se pasa un rato medianamente entretenido.

Mi puntuación en IMDB: 6.

//spanish.imdb.com/title/tt0042464/

Ong Bak 2: La Leyenda del Rey Elefante

No soy yo precisamente un fanático del cine de artes marciales. Me gustan las pelis más reconocidas de Bruce Lee, Jet Li, Chow Yun Fat, y los inicios de Van Damme o Seagal, pero no voy mucho más allá. Pero hace unos tres años descubrí a un tailandés que repartía ostias finas: Tony Jaa. Le pude ver en las dos pelis que se estrenaron en nuestros cines hasta ahora: Ong Bak y Thai Dragon, en donde el chico demostraba un talento increíble, ya no sólo sacudiendo, sino en todo tipo de escenas de acción. Ahora nos llega Ong Bak 2, muchísimo peor que las otras dos, aunque sin duda la más ambiciosa. Una pena, porque el tal Tony Jaa es capaz de dar muchísimo más que lo que aquí nos ofrece: un aburrimiento enorme entre patada y patada.

Aquellas dos pelis eran básicas, sencillas y mucho menos pretenciosas. Nos contaban una historia muy simple en la que Jaa aprovechaba para enseñarnos todo su repertorio: peleas perfectamente coreografiadas, en donde el chico pegaba patadas, puñetazos, saltaba, se caía, se montaba en vehículos en marcha, saltaba de ellos….Tony Jaa daba todo un recital de condiciones físicas, y mostraba además un carisma especial. Vamos, que con Ong Bak y Thai Dragon yo me convertí en fan de Tony Jaa.

En Ong Bak 2 Jaa protagoniza y co-dirige una historia ambientada en el siglo XV, que comienza bien, pero que pronto se diluye hasta perder todo el interés. Se nos cuenta una historia en principio mil veces vista, sobre un niño abandonado y la venganza que ansía tomarse contra quienes mataron a su padre. Una voz en off nos pone en guardia, y los bellísimos parajes nos ilusionan antes de que el protagonista empiece a repartir galletas. Parece que estamos ante una cinta mágica, entretenida y fascinante. Pero no. Pronto vemos que tanto derroche de medios, de extras y de localizaciones bellísimas no son más que un envoltorio para una trama absurda en la que a mi al menos me cuesta comprender cuáles son los motivos del personaje principal para sacudir, y quiénes son los villanos. Todo se lía, todo se complica, y más teniendo en cuenta los continuos y torpes flashbacks con los que se nos intenta explicar aspectos del pasado.

En el medio de tanta escena superflua tenemos, eso sí, alguna escena de lucha protagonizada por un Tony Jaa que no pierde oportunidad de demostrar que, con un director competente, y al amparo de un gran estudio y un gran presupuesto, sería capaz de convertirse en un héroe de acción impresionante, siempre y cuando el guión nos cuente una historia mínimamente coherente y presentable, algo que en Ong Bak 2 no vemos por ningún sitio.

Sólo puedo quedarme, en fin, con alguna de esas escenas de lucha, en especial aquellas en las que Jaa comparte presencia con los elefantes, esas criaturas que tanto le fascinan y que, si no recuerdo mal, ya mostraba en las otras dos películas suyas estrenadas en nuestro país. Pero, por lo demás, Ong Bak es un producto soporífero que no puede satisfacer ni a los más acérrimos de este tipo de cine. Yo me pregunto: ¿para cuándo una peli de Tony Jaa dirigida por el gran John Woo?

Mi puntuación en IMDB:3.

 //spanish.imdb.com/title/tt0785035/

Pelham 1.2.3.

Me apetecía revisar Pelham 1.2.3., la película de 1974 que Tony Scott actualizó este verano con Denzel Washington y John Travolta como protagonistas, y de la que expuse mi opinión aquí hace aproximadamente un mes. Una opinión que no fue muy entusiasta, ya que Scott no supo aprovechar el buen material del que partía para componer una obra mínimamente entretenida. Aunque tenía esta versión setentera bastante olvidada, sí recordaba tener mejor opinión de ella que de la nueva, y viéndola otra vez me reafirmo. Y es que, como suele suceder, la primera versión es mejor que la nueva…

La supera en casi todo. Joseph Sargent era, en principio, un director menos dotado que el propio Tony Scott para dirigir un proyecto de este tipo. Sargent desarrolló una prolífica carrera como director de series y tv-movies, y en el momento de encargarse de este proyecto venía de dirigir multitud de producciones televisivas encorsetadas por los clichés del medio, en una época en la que se hacía una ficción televisiva muy diferente a la actual. Pelham 1.2.3. era una película muy distinta, una historia de acción y suspense contenidos, otra vuelta de tuerca al cine catastrófico que predominó en los 70. Porque aunque aquí la catástrofe no tuviese su origen en la naturaleza o en un gigantesco edificio en llamas, la vulnerabilidad de los pasajeros del tren recordaba claramente a esas producciones. Y Joseph Sargent salió airoso, mucho más que Scott con el remake.

La historia es básicamente la misma. Un loco terrorista se apodera de un vagón con el objetivo de pedir una elevada cantidad de dinero para no matar uno a uno a los pasajeros que en él se encuentran. Como es lógico en esta versión la tecnología no juega el papel destacado que sí jugaba en la reciente, y los perfiles de los personajes principales son ciertamente distintos. Pero las diferencias fundamentales, que hacen que la balanza se incline descaradamente a favor de ésta versión, residen en el reparto y en el desarrollo del guión.

Todos están mejor en la versión antigua. Walter Matthau resulta mucho más convincente e interesante que Denzel Washington, y es capaz de mostrarnos una enorme variedad de registros en un personaje, en principio, tan limitado como el suyo. Se muestra simpático, cómico incluso, pero también firme y decidido ante las exigencias de su antagonista. Matthau demuestra que no sólo era capaz de dar el contrapunto a Jack Lemmon, y que era un actor enorme. Más diferencias encontramos entre Robert Shaw y John Travolta, a favor sin duda, del primero. Shaw era un actor excelente, cuya repercusión ha sido mucho menor de la que realmente merecía. Repasando su carrera vemos que nos regaló personajes impagables en maravillas como Tiburón, El Golpe, Abismo, La Batalla de Inglaterra o Desde Rusia con Amor. En Pelham 1.2.3. vuelve a dar otra lección de interpretación sólida y eficaz, dejando la de Travolta a la altura del betún. Y entre los secuaces de Shaw encontramos a Héctor Elizondo, otro actor de raza, al que yo recuerdo especialmente por su divertido papel de gerente del hotel en la maravillosa Pretty Woman, en la que compartía un par de escenas con Julia Roberts geniales.

Y en el desarrollo de la historia encontramos otra diferencia fundamental. Si Tony Scott se pierde en divagaciones absurdas entre los personajes de Travolta y Washington, Joseph Sargent va mucho más al grano. Su cinta tiene más dinamismo, y se ve mucho mejor que la nueva, que llega a ser ciertamente plomiza. Y eso a pesar de que la trama es casi exactamente la misma.

Y dos curiosidades. Pelham 1.2.3. sirvió de inspiración a mi admirado Tarantino, quien otorgó a los atracadores de su Reservoir Dogs nombres de colores, como aquí tienen los secuestradores del tren. Y resulta curioso comprobar cómo han cambiado los tiempos en lo que concierne a las reacciones de las autoridades ante el chantaje terrorista. Hoy sería impensable ver una película en la que el terrorista logra que le den lo que pide, y es que en el Hollywood post 11-S no se negocia con terroristas, algo que sí ocurre, por cierto, en esa fallida y reciente adaptación de Tony Scott.

Mi puntuación en IMDB:7.

//spanish.imdb.com/title/tt0072251/

eriag Top: Mis 10 películas favoritas de Steven Spielberg

Quien lea este blog con cierta asiduidad sabrá que Steven Spielberg es mi director favorito, y espero no tardar mucho en dedicarle una entrada potente. De momento cito en este top las que son mis diez pelis favoritas de este genio, un artista obsesionado con las relaciones paterno-filiales que me ha hecho pasar los mejores momentos de mi vida en las salas de cine, alguien que es directamente responsable de que esto del cine sea mi gran pasión, y quien me hizo comprender que el cine está hecho del material con el que se hacen los sueños…

 

10. MINORITY REPORT (2002)

Me ha costado situarla por delante de películas estupendas como Atrápame si Puedes, El Imperio del Sol, El Color Púrpura o Munich, pero les ha ganado por la mínima. Spielberg adaptó la obra de Phillip K. Dick componiendo un ejercicio de intriga, acción y ciencia ficción espectacular…Se la comparó con Blade Runner, y a mi me parece bastante superior…

//spanish.imdb.com/title/tt0181689/

 

 

9. EL DIABLO SOBRE RUEDAS (1971)

Spielberg trabajaba para los estudios Universal a principios de los 70, y la división televisiva de la compañía le ofreció rodar esta tv-movie que terminó estrenándose en los cines visto el derroche de talento del jovencísimo cineasta. Tensión e intriga asfixiante en una película minimalista, con un único personaje y una trama sencillísima en la que un camión se convierte en la pesadilla de un hombre corriente.

//spanish.imdb.com/title/tt0067023/

 

 

8. LA LISTA DE SCHINDLER (1993)

Tras años y años de desprecios, la Academia tuvo que rendirse ante el talento del mejor director del planeta. Con esta obra maestra Spielberg demostró a la crítica más sesuda que era algo más que un director de cintas de aventuras y efectos visuales. Una película muy personal dada la condición de judío del director, que logró doce nominaciones al Óscar y siete estatuíllas, entre ellas mejor película y mejor director.

//spanish.imdb.com/title/tt0108052/

 

 

7. TIBURÓN (1975)

La película que cambió muchas cosas en el sistema de producción de Hollywood. Cuando vayáis al cine uno de estos días de verano a ver un estreno gordo pensad que Tiburón fue la pionera, la primera que hizo ver a los estudios que la gente iba al cine masivamente en verano, por lo que era conveniente guardar los blockbusters para los meses calurosos. Y además de eso, una película espectacular en la que Spielberg adaptó el best seller de Peter Benchley. Ninguno nos bañamos en la playa tranquilitos después de haber visto Tiburón…

//spanish.imdb.com/title/tt0073195/

 

 

6. SALVAR AL SOLDADO RYAN (1998)

Los académicos prefirieron en 1998 Shakespeare in Love, una muy buena peli alejada de esta obra maestra, sin duda una de las mejores películas bélicas de la historia. El desembarco de Normandía me heló la sangre en el cine, ya que nunca fue rodado de forma tan cruel, tan real, tan…espeluznante. Tom Hanks logró otra nominación al Óscar como mejor actor gracias a su impresionante trabajo y la película otras diez nominaciones, con premio para Spielberg como mejor director.

//spanish.imdb.com/title/tt0120815/

 

 

5. E.T. EL EXTRATERRESTRE

A que no está mal debutar en esto del cine con ET. Fue lo que me ocurrió a mi, que entré por primera vez en una sala de cine con seis años para contemplar esta entrañable historia sobre un ser que sólo ansía volver a casa. Una película mítica, que arrasó la taquilla y logró nueve nominaciones al Óscar, entre ellas la de mejor película. Y nos dejó una imagen mítica, la de Elliot y su amigo surcando los cielos a bordo de la bici. Maravillosa.

//spanish.imdb.com/title/tt0083866/

 

 

4. EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA (1981)

Aquí empieza el jaleo…Coged estos cuatro primeros puestos y situadlos en el orden que queráis, porque para mi son cuatro obras maestras igualmente disfrutables. Yo las he situado en este orden por cuestiones nimias, pero las cuatro me han hecho amar el cine por igual y comprender que no puedo vivir sin esta forma de contar historias. En ésta conocimos a Indy, mi personaje cinematográfico favorito, y quien nos hizo volver a vivir aventuras tan grandes como la vida misma.

//spanish.imdb.com/title/tt0082971/

 

 

3. INDIANA JONES Y EL TEMPLO MALDITO (1984)

La segunda aventura protagonizada por Indiana Jones resultó ser muy diferente a la primera, con un tono algo más adulto y alguna escena más dura de lo esperado. Para mi es simplemente perfecta, con ese inicio genial mientras suena el Anything Goes de Cole Porter interpretado por la que sería esposa de Spielberg, Kate Capshaw. Por no hablar de la escena del puente colgante, la carrera en la mina y tantas y tantas otras. Otra aventura inigualable.

//spanish.imdb.com/title/tt0087469/

 

 

2. INDIANA JONES Y LA ÚLTIMA CRUZADA (1989)

En su tercera aventura en el cine, Indy nos presentó a su papi, en lo que fue uno de los aciertos fundamentales de una peli más relacionada con la primera que la anterior, por desarrollo, estructura, personajes y villanos. Los nazis volvían a ser los cabrones a los que Indy se enfrentaba, en esta ocasión con el objetivo de conseguir el Santo Grial. Por si quedaba alguna duda, se confirmó que si la aventura tiene un nombre, ése es Indiana Jones.

//spanish.imdb.com/title/tt0097576/

 

 

1. JURASSIC PARK (1993)

En 1993 Spielberg estrenó dos obras cumbres en su filmografía, las dos representativas de esos dos tipos de cine que supo crear. Si con La Lista de Schindler demostró manejarse con mano maestra en un cine “más serio”, con Jurassic Park nos subió de nuevo a una montaña rusa apasionante, en esta ocasión adaptando la obra de Michael Crichton, una historia sobre un multimillonario que crea una isla repleta de dinosaurios creados gracias a la ingeniería genética. Más aventura, más cine con mayúsculas, un nuevo regalo del cineasta más grande.

//spanish.imdb.com/title/tt0107290/

 

¿Puede una película sobre una isla de dinos ser superior a una impresionante obra sobre la 2ª Guerra Mundial o sobre el Holocausto? No lo sé…Yo he hecho este top basándome en mis sensaciones, y el hecho de que ocupen estos puestos no quiere decir que ninguna sea superior a otra. Había que otorgar un puesto a cada una de las diez y mi sentimiento cinéfilo ha sido éste…

 

 Steven Spielberg tiene películas malas, por supuesto, y un puñado de películas estupendas. Y después están estas diez, que muestran lo mejor de un director que ha tenido que lidiar con críticas escupidas por detractores que han surgido de la condición más lamentable e intrínsecamente humana: la envidia. Spielberg ha dado de comer durante casi cuatro décadas a Hollywood, ha fomentado los avances tecnológicos aplicados al séptimo arte, ha producido obras ajenas dando oportunidades a jóvenes cineastas y, lo más importante, nos ha hecho pasar alguno de los mejores momentos de nuestras vidas. Gracias por todo, y esperamos la siguiente…

 

//spanish.imdb.com/name/nm0000229/

 

Enemigos Públicos

Se veía venir. Los tráilers de Enemigos Públicos nos adelantaban que estábamos ante una producción impecable, ambiciosa, rigurosa y atractiva, pero, yo al menos, desconfiaba. No sé si el motivo es la irregularidad de un Michael Mann que no deja de dar una de cal y otra de arena, o si había sido cosa del estudio que no había sabido ponernos los dientes largos con los avances de la peli. El caso es que tenemos en los cines una película que cuenta la vida de John Dillinger, un icono norteamericano, con un reparto excepcional y una factura excelente, que sin embargo te deja absolutamente frío. Nos han contado los últimos días de Dillinger y yo al menos me he quedado igual que antes de entrar a la sala. Y si en una película así no hay alma ni sentimiento, mal vamos…

La primera peli que me viene a la mente tras ver Enemigos Públicos es la reciente Valkiria, con la que esta producción comparte muchos aspectos. Las dos se basan en hechos reales, de los que conocemos su desenlace, las dos tienen como cabeza de cartel a dos estrellas indiscutibles y las dos están dirigidas por cineastas contrastados que han tenido a su disposición un presupuesto ingente para llevar a buen puerto su ambiciosa propuesta. Pero los resultados han terminado siendo manifiestamente opuestos. Mientras Bryan Singer fue capaz de compensar la falta de un factor sorpresa producto de un final ya conocido, ofreciendo una cinta intrigante y emocionante, Michael Mann no sabe entretenernos hasta que llega el momento cumbre de la historia, la muerte de John Dillinger a la salida de un cine, un desenlace que ya sabemos y que sí es aprovechado por el director para rodar la que es la única escena realmente emotiva. Singer supo hacerlo, Mann no. Singer nos entretuvo, Mann, sin llegar a provocarnos bostezos interminables, nos ha dejado fríos.

 

Michael Mann se queda con Enemigos Públicos más cerca de Corrupción en Miami que de Collateral, lo que es una horrible noticia teniendo en cuenta el bodrio que fue la adaptación cinematográfica de la famosa serie. Ha querido hacer una película perfecta, con pretensiones de perdurar, y el asunto le ha salido mal. Pero nadie le ha ayudado. El reparto, encabezado por dos de los actores más taquilleros y carismáticos de la actualidad, no termina de creerse lo que hacen. Johny Depp es víctima de un guión plano, y se le nota que intenta estar a la altura de un personaje legendario en la historia norteamericana, con gestos y tics de soberbia que no le pegan ni con cola. Peor es lo de Christian Bale, quien parece desganado en su registro de Melvin Purbis, el perro de presa de Dillinger. Y Marion Cotillard pasa por allí, cubriendo la cuota femenina con más pena que gloria. A quienes sí se les notan las ganas de agradar es a los secundarios, intérpretes mucho menos consagrados que no quieren desaprovechar la oportunidad de destacar en una producción ambiciosa como ésta. Stepehn Dorff, Channing Tatum, David Wenham o Giovanni Ribisi componen buenas actuaciones.

¿Qué nos queda entonces como aspectos positivos? Pues la sensación general de que Enemigos Públicos no es en absoluto una mala película, y que sin duda es superior a buena parte de los estrenos que podemos ver en la actualidad. Pero teniendo en cuenta que hablamos de John Dillinger, de Johhny Depp y Christian Bale, y del director de Collateral, Heat o El Último Mohicano, todo eso nos sabe a poco. Y nos queda, eso sí, esa última escena, que no pongo como spoiler porque todo el mundo sabe que el legendario gángster fue abatido a la salida del cine Biograph, cuando, paradojas del destino, acababa de ver la película El Enemigo Público Nº1, una historia gangsteril protagonizada por Clark Gable. Y ese momento sí es filmado por Michael Mann con absoluta maestría, la que no pone de manifiesto durante el resto de esta correcta película.

Mi puntuación en IMDB:6.

 //spanish.imdb.com/title/tt1152836/

La Misión

Estamos en 1986, en pleno apogeo de un cine muy diferente del que Roland Joffé propuso con La Misión, que apareció en el panorama cinematográfico como una rara avis, alejada del cine de acción que rompía taquillas con Arnold y Sly, o de las grandes producciones que mezclaban rentabilidad y calidad, gracias a los barbudos Lucas y Spielberg. Joffé logró un espectacular éxito con una película que encuentra su mejor definición en un adjetivo: bella. La Misión es un canto a la belleza, es bella por sus ideales, por sus escenarios y por su impresionante banda sonora.

Roland Joffé saltó a la dirección de largometrajes a mediados de los 80, tras una discreta carrera en la televisión. Y lo hizo con dos películas de indiscutible éxito, no tanto de público, aunque en absoluto fueron fracasos de taquilla, como de crítica. En 1984 estrenó Los Gritos del Silencio, que obtuvo siete nominaciones a los Óscars y dos premios, y dos años más tarde volvió a obtener semejante número de nominaciones con La Misión, aunque esta vez logró una única estauílla. Se había instalado así en ese grupo de cineastas de prestigio que aparece en la gala de los Óscars con cada película estrenada, gracias a un cine reivindicativo que mantendría hasta La Ciudad de la Alegría en 1992, cinta muy inferior a las anteriores.

Para La Misión contó con un guión de Robert Bolt, responsable de los libretos de los mayores éxitos de David Lean. Bolt escribió una historia ambientada en el siglo XVIII en la selva tropical americana, en donde un jesuita, el padre Gabriel (Jeremy Irons), se interna en la espesa jungla para continuar la labor de evangelización de los indígenas iniciada por otro jesuita que ha sido crucificado. El padre Gabriel se gana la confianza de los indígenas y logra iniciar La Misión, un proyecto destinado a propagar la fe cristiana y a mejorar las condiciones de vida de quienes eran considerados por la cúpula de la Iglesia y por portugueses y españoles como poseedores de menos derechos y consideración. Al padre Gabriel se unirá Rodrigo Mendoza, asesino y traficante de esclavos, que encuentra en la misión su forma de redención.

Si el fondo es atractivo, la forma terminó por encantar a todo aquel que pudo disfrutar de La Misión en las pantallas de los cines en 1986. Los intérpretes realizan uno de los mejores trabajos de sus carreras, algo indudable en el caso de Jeremy Irons, excelente en su papel de jesuita sacrificado por los derechos indígenas. Robert DeNiro no hace sino componer otro de esos personajes míticos con los que nos obsequió en los 70 y 80, cuando era capaz de escoger películas interesantes. Y a ellos se les unen unos imberbes Aidan Quinn y Liam Neeson.

La selva americana es filmada con Joffé con especial pericia, regalándonos escenas espectaculares y de una belleza inigualable. Pero hablar de La Misión es hablar de Ennio Morricone y de la impresionante banda sonora que compuso, sin duda uno de los mayores atractivos de la cinta, hasta el punto de que con el paso de los años ha terminado por eclipsar a alguna de las otras virtudes que atesora la película. La partitura de Morricone es una de las más reconocibles de la historia del cine, y permite imaginarnos en los bellos parajes en donde se filmó la película en cuanto la escuchamos.

La Misión es, sin duda, la mejor película de un director no especialmente dotado, que sí logró aquí estar a la altura de una producción ambiciosa y dejar su sello como cineasta, gracias a escenas como la última, en la que alterna los planos de Robert DeNiro y Jeremy Irons componiendo un final para la película especialmente entrañable. No seré yo quien se queje de la versión maléfica que la cinta da de los españoles y portugueses, presentados como colonizadores sin escrúpulos. La historia suele depender de quien la cuenta, y aunque probablemente las cosas no ocurriesen como aquí se dice, tampoco creo yo que fuesen radicalmente distintas.

Roland Joffé está ahora mismo rodando una película sobre la vida del fundador del Opus Dei, Escrivá de Balaguer, que cuenta con el beneplácito de esa sectárea y retrógrada organización. Supongo que la veré, y me seguiré reafirmando en que La Misión es la única peli realmente buena de este singular cineasta.

//spanish.imdb.com/title/tt0091530/

Resacón en Las Vegas

Todo el mundo parece entusiasmado con Resacón en Las Vegas, y no es de extrañar. Y es que estamos probablemente ante el éxito sorpresa del verano, una comedia divertidísima que demuestra que aunque el tópico de "es más difícil hacer reír que hacer llorar" es cierto, con un par de gags ingeniosos y unos personajes bien definidos y bien interpretados, se puede arrancar un buen puñado de sonrisas. Todd Phillips no ha dirigido una comedia como en su día lo hacía Billy Wilder o como hace alguna década hacía Woody Allen. Éste es otro humor, eficaz, inteligente a su manera y sobre todo, muy necesario en estos tiempos de tan escaso talento cómico.

Y yo tenía otro interés puramente paisajístico, ya que como en su día conté en el blog, no hace mucho tuve la ocasión de visitar la Ciudad del Pecado. Las Vegas es la otra protagonista involuntaria de esta loca historia en la que tres zumbados tiene que encontrar a un amigo que celebra su boda en pocas horas. El tráiler lo dejaba claro: tenemos un tigre, a Mike Tyson, un dentista sin un diente y un bebé…Bienvenidos a Las Vegas.

Todd Phillips es un mediocre director que no ha sido capaz, afortunadamente, de destrozar el buen guión de John Lucas y Scot Moore, quienes han tenido la virtud de no ser rehenes de lo políticamente correcto. Los créditos finales, con esas fotos que resumen la loca noche de despedida de soltero, dejan claro que la incorrección de la cinta se mantiene hasta el final. Y que Las Vegas es lo que sabemos que es quienes la hemos conocido, y lo que intuyen quienes no han tenido la suerte de hacerlo: una ciudad en la que todo puede ocurrir, en la que todo vale, y en la que el juego, los casinos, el alcohol, las strippers, las putas y las felaciones son protagonistas.

Zach Galifianakis es la absoluta revelación, un tipo con una vis cómica increíble que no desaprovecha el suculento papel que le han ofrecido, y protagoniza, junto al bebé, los mejores gags de la película, alguno de ellos especialmente escatológico…

Los otros dos están también geniales. A Bradley Cooper yo le descubrí en Alias, y está rodando ahora mismo la versión cine de El Equipo A, en el papel de Templeton Peck. Ed Helms es otro descubrimiento, mientras que Justin Bartha interpreta a Doug, el otro colega al que buscan los tres zumbados.

Juntos vivirán una noche increíble, de la que no recordarán nada. Y a la mañana siguiente, a buscar al novio que se casa en pocas horas. Y mientras tanto, a descubrir de quién es el bebé, qué coño hace el tigre en su cuarto de baño y por qué al dentista Stu le falta un diente.

Gags físicos, diálogos ingeniosos y unos personajes geniales conforman las virtudes de esta comedia de la que ya se prepara secuela. Resacón en Las Vegas da lo que promete, y es un fiel reflejo de la ciudad en la que transcurre la historia, una urbe loca y maravillosa que todo el mundo debería de visitar al menos una vez en su vida, con amigos y muchas ganas de pasarlo bien…De esta forma la Ciudad del Pecado nunca falla. !Viva Las Vegas!

Mi puntuación en IMDB:7.

//spanish.imdb.com/title/tt1119646/

Hace un año conocimos un mundo sin reglas…

El 13 de agosto se estrenó en España El Caballero Oscuro, lo que quiere decir que hace hoy justo un año, el 14, yo estaba aún disfrutando de la sensación que me produjo ver en el cine semejante maravilla. The Dark Knight ha sido algo así como la película fetiche de este blog, la que más entradas ha protagonizado, por diversos motivos. Hoy, un año después de su estreno, me he decidido a dedicarle otra entrada, porque considero que es conveniente hacer balance de lo que ha pasado en estos doce meses en lo que concierne al personaje y a la repercusión de la peli. Una peli que nos mostró lo difícil que puede resultar ejercer de bueno en un mundo sin reglas…

Fue casualidad que me decidiese a hacer un blog cinéfilo el mismo año en el que se estrenaba una película que, ya antes de empezar a rodarse, sabía que iba a ser especial para mi. He sido un loco del cine desde muy pequeño, pero en mi infancia también leía cómics, y Batman fue un personaje que me atrapó y me marcó. Y con catorce años salí conmocionado del cine tras ver la peli de Tim Burton, en 1989. Jack Nicholson compuso un Joker memorable, y mi fascinación por Batman y por todo su universo alcanzó límites extraordinarios. Cuando, en 2005 se estrenó Batman Begins viví momentos emocionantes, pero tras ver aquella última escena en la que Gordon da a Batman la carta del Joker, supe que estaba sólo ante el comienzo de una serie de sensaciones indescriptibles. No me equivoqué. Y el 13 de agosto de ese 2008, seis meses después de que yo inaugurara mi blog, se estrenó El Caballero Oscuro, la única peli a la que he otorgado un 10 en la sección cartelera en estos diecisiete meses de existencia del blog.

 

No toca hoy volver a hablar de las infinitas virtudes como película y como adaptación que tiene El Caballero Oscuro. Ha transcurrido un año, la peli ha sido un éxito de público y crítica, se editó en dvd y blu-ray para que todo el mundo la pueda disfrutar en casa, se volvió a estrenar a principios de este 2009 en los Estados Unidos en formato IMAX, versión que intenté ver durante mi estancia en Las Vegas aunque me resultó imposible…Ha acaparado multitud de premios, Heath Ledger se llevó un Óscar póstumo y la peli otra estatuílla al mejor montaje de sonido, además de otras seis nominaciones, todas ellas de carácter técnico. Ocho nominaciones y dos Óscars puede considerarse un balance satisfactorio, pero, yo al menos, me esperaba más, me esperaba que fuese nominada como mejor película. Con la perspectiva que da el paso del tiempo, puede afirmarse que éste no era el año adecuado. En 2008 se estrenaron en los cines americanos multitud de pelis que por temática y características pueden considerarse mucho más susceptibles de entrar en esa terna: Slumdog Millionaire, El Lector, Benjamin Button, Frost/Nixon, Milk…no son mejores que The Dark Knight, pero encajan mejor en la mentalidad de los académicos. Siempre me acuerdo del año 1995, cuando las cinco pelis nominadas fueron Bravehearth, Sentido y Sensibilidad, Apollo XIII, Babe el Cerdito Valiente y El Cartero. Nuestra peli sobre el murciélago es, en mi opinión, muy superior a las cinco, aunque no niego lo buena que es la de Mel Gibson. Pero tocó 2008, y la competencia era muy dura…

La familia de Heath recogió el premio, y todos sentimos una alegría enorme. Pero ya a los pocos días del estreno surgieron los rumores sobre la tercera peli. Rumores que se incrementaron a medida que la peli era estrenada en todo el planeta, con nombres propios incluso…Que si saldría Catwoman, que si El Acertijo, que si Pinguino, que si Rachel Weisz, que si Johhny Depp…Lo cierto es que, a día de hoy, la cosa está parada. Y yo tego muy claro el motivo: que Heath no está con nosotros. Estoy convencido de que Christopher Nolan sabía de la repercusión que tendría el Joker de Heath y por ello me atrevería a apostar lo que fuese a que tenía planeada una nueva peli con el siniestro payaso como antagonista. Puede que acompañado con uno nuevo, o con Dos Caras otra vez, pero dudo mucho que las intenciones del cineasta fuesen que este enorme Joker sólo saliese en la segunda peli. Y teniendo en cuenta que Heath Ledger se nos ha ido, me da que los hermanos Nolan y David S. Goyer están descolocados, y no saben hacia dónde tirar…

De momento Chris Nolan está rodando una peli de ciencia ficción con Leonardo DiCaprio, con estreno previsto para 2010, así que parece que la tercera de Batman tardará en ver la luz…si es que finalmente se hace. Gary Oldman soltó hace un mes en la ComicCon de San Diego que no tardarían en ponerse con ella, aunque enseguida tuvo que rectificar. Mala pinta tiene la cosa. El destino fue cruel con Heath Ledger y eso, sin duda, ha repercutido en los planes de quienes devolvieron al personaje de DC al sitio cinematográfico que le corresponde.

Pero lo que hemos visto y lo que hemos vivido ya no nos lo quita nadie. Para mi, aquel 13 de agosto de 2008 será siempre uno de los momentos de mi vida. Porque mi pasión por el cine y por Batman se fusionaron en una maravillosa película que merece la pena ver una y otra vez. Ojalá tengamos una tercera que, si no es capaz de mantener el nivel, sí sirva para mantener con vida la franquicia. Y que le guste a Heath Ledger, esté donde esté…