La Misión

Estamos en 1986, en pleno apogeo de un cine muy diferente del que Roland Joffé propuso con La Misión, que apareció en el panorama cinematográfico como una rara avis, alejada del cine de acción que rompía taquillas con Arnold y Sly, o de las grandes producciones que mezclaban rentabilidad y calidad, gracias a los barbudos Lucas y Spielberg. Joffé logró un espectacular éxito con una película que encuentra su mejor definición en un adjetivo: bella. La Misión es un canto a la belleza, es bella por sus ideales, por sus escenarios y por su impresionante banda sonora.

Roland Joffé saltó a la dirección de largometrajes a mediados de los 80, tras una discreta carrera en la televisión. Y lo hizo con dos películas de indiscutible éxito, no tanto de público, aunque en absoluto fueron fracasos de taquilla, como de crítica. En 1984 estrenó Los Gritos del Silencio, que obtuvo siete nominaciones a los Óscars y dos premios, y dos años más tarde volvió a obtener semejante número de nominaciones con La Misión, aunque esta vez logró una única estauílla. Se había instalado así en ese grupo de cineastas de prestigio que aparece en la gala de los Óscars con cada película estrenada, gracias a un cine reivindicativo que mantendría hasta La Ciudad de la Alegría en 1992, cinta muy inferior a las anteriores.

Para La Misión contó con un guión de Robert Bolt, responsable de los libretos de los mayores éxitos de David Lean. Bolt escribió una historia ambientada en el siglo XVIII en la selva tropical americana, en donde un jesuita, el padre Gabriel (Jeremy Irons), se interna en la espesa jungla para continuar la labor de evangelización de los indígenas iniciada por otro jesuita que ha sido crucificado. El padre Gabriel se gana la confianza de los indígenas y logra iniciar La Misión, un proyecto destinado a propagar la fe cristiana y a mejorar las condiciones de vida de quienes eran considerados por la cúpula de la Iglesia y por portugueses y españoles como poseedores de menos derechos y consideración. Al padre Gabriel se unirá Rodrigo Mendoza, asesino y traficante de esclavos, que encuentra en la misión su forma de redención.

Si el fondo es atractivo, la forma terminó por encantar a todo aquel que pudo disfrutar de La Misión en las pantallas de los cines en 1986. Los intérpretes realizan uno de los mejores trabajos de sus carreras, algo indudable en el caso de Jeremy Irons, excelente en su papel de jesuita sacrificado por los derechos indígenas. Robert DeNiro no hace sino componer otro de esos personajes míticos con los que nos obsequió en los 70 y 80, cuando era capaz de escoger películas interesantes. Y a ellos se les unen unos imberbes Aidan Quinn y Liam Neeson.

La selva americana es filmada con Joffé con especial pericia, regalándonos escenas espectaculares y de una belleza inigualable. Pero hablar de La Misión es hablar de Ennio Morricone y de la impresionante banda sonora que compuso, sin duda uno de los mayores atractivos de la cinta, hasta el punto de que con el paso de los años ha terminado por eclipsar a alguna de las otras virtudes que atesora la película. La partitura de Morricone es una de las más reconocibles de la historia del cine, y permite imaginarnos en los bellos parajes en donde se filmó la película en cuanto la escuchamos.

La Misión es, sin duda, la mejor película de un director no especialmente dotado, que sí logró aquí estar a la altura de una producción ambiciosa y dejar su sello como cineasta, gracias a escenas como la última, en la que alterna los planos de Robert DeNiro y Jeremy Irons componiendo un final para la película especialmente entrañable. No seré yo quien se queje de la versión maléfica que la cinta da de los españoles y portugueses, presentados como colonizadores sin escrúpulos. La historia suele depender de quien la cuenta, y aunque probablemente las cosas no ocurriesen como aquí se dice, tampoco creo yo que fuesen radicalmente distintas.

Roland Joffé está ahora mismo rodando una película sobre la vida del fundador del Opus Dei, Escrivá de Balaguer, que cuenta con el beneplácito de esa sectárea y retrógrada organización. Supongo que la veré, y me seguiré reafirmando en que La Misión es la única peli realmente buena de este singular cineasta.

//spanish.imdb.com/title/tt0091530/