Mal Ejemplo

Insulsa comedia ésta en la que unos descerebrados Paul Rudd y Seann William Scott se ven obligados a cumplir 150 horas de trabajo social con niños tras un violento incidente con una patrulla de policía. No me esperaba yo mucho de una película como ésta, más allá de la típica parida hollywoodiense con cierto tufillo a producto divertidillo para pasar el rato. Lo que sí podría exigirle es alguna escena verdaderamente descacharrante, ya que no pasa de ofrecer cuatro o cinco en la que esbozas una leve sonrisa.

Paul Rudd es un tipo que no me acaba de entrar. Le descubrí en Friends, en un puñado de episodios en los que hacía de novio de Phoebe, y ya entonces me pareció un cómico no especialmente dotado. A partir de entonces le he visto en varias comedias de los Apatow y compañía, como una rara avis entre los más jovenes como Jason Segel, Seth Rogen o Jonah Hill. Y tampoco pega mucho con Seann William Scott, quien sin duda es mucho peor actor que todos ellos.

En Mal Ejemplo se dedican a vender una bebida energética en los colegios, con Scott ridículamente disfrazado de toro y conduciendo un coche tuneado con los motivos de la marca, en lo que es una puesta en escena ciertamente simpática que no se mantiene cuando son obligados a acompañar a niños marginales en actividades patéticas. Lo mejor de la cinta es, sin duda, el chaval al que ha de tutelar Seann William Scott, con el que protagoniza algún diálogo soez ciertamente simpático.

Poco más ofrecen estos cien minutos tras los que se intenta concluír con alguna moraleja típica sobre la amistad o los buenos propósitos. Al final la historia se queda en tierra de nadie, entre las comedias desatadas a lo Colega, Dónde Está Mi Coche y Vírgen a los 40, y demuestra además que Paul Rudd tampoco anda muy sobrado como guionista.

Mi puntuación en IMDB:5.

//www.imdb.com/title/tt0430922/