La Sombra del Poder

Es el periodismo una profesión muy cinematográfica. La figura del reportero, del audaz investigador que indaga en busca de datos o pistas que ayuden a resolver un misterioso caso, es tan redundante como efectiva en el cine. Y los guionistas son conscientes de ello, así como los escritores de best sellers (trilogía Millennium) e incluso cómics (no olvidemos que Peter Jackson y Spielberg están rodando Tintín, la adaptación al cine de las aventuras del reportero aventurero por antonomasia creado por Hergé). Si hablamos de cine y periodistas, nos viene a la mente Todos los Hombres del Presidente, en donde Robert Redford y Dustin Hoffman trataban de averiguar qué se escondía detrás del caso Watergate.

Aquí es Russell Crowe quien sigue con la tradición de periodistas que tratan de resolver un enigma interesante y…peligroso. Basándose en una mini serie televisiva de la BBC, Kevin MacDonald compone uno de esos thrillers que Hollywood factura de vez en cuando de forma impecable. Factura muchos, pero pocos tan redondos como éste, en el que cada ingrediente está incluído en su justa medida, y en el que nada sobra. Crowe interpreta a un periodista que indaga en un caso de corrupción a raíz del asesinato de la compañera sentimental de un viejo amigo, un congresista de evidentes aspiraciones presidenciales. Un ritmo narrativo excelente, una trama fácilmente comprensible aunque no exenta de emoción y suspense, y unos actores competentes son los elementos decisivos para que La Sombra del Poder sea una peli muy estimable, de esas que te ves sin pestañear, y que ni siquiera ese desastre que dice ser actor llamado Ben Affleck puede echar a perder.

Affleck es el único lunar en un reparto sensacional, en el que brilla con luz propia Russell Crowe, un actor que a mi nunca me ha vuelto loco pero que aquí está soberbio, componiendo el que es, en mi opinión, el mejor trabajo de su carrera junto al de Gladiator. Con él y Affleck, dos actrices de la talla de Helen Mirren y la guapísima e interesante Robin Wright Penn, junto a rostros más secundarios pero igualmente solventes como Rachel MacAdams, Jason Bateman o Jeff Daniels.

Tony Gilroy, guionista de Michael Clayton o de la fallida Duplicity, escribe un libreto ideal para que la película guste a todos. Desde el espectador casual que sólo acude a las salas a pasar un rato sin complicaciones argumentales, hasta quien, harto de tramas e historias convencionales quiere que le llevan más allá. La Sombra del Poder es cine para todos, comercial pero de calidad, con el que pasas un buen rato disfrutando de buen cine.

Kevin MacDonald se confirma como un cineasta a seguir, manejando los tiempos del suspense y destacando en la dirección de actores, como ya había demostrado en la excelente El Último Rey de Escocia. Es además, responsable de un documental buenísimo de 2001 sobre la figura de Mick Jagger, el líder de mis admirados Rolling Stones, titulado Being Mick.

Seguiremos con interés la carrera de MacDonald. De momento, todo lo que de él he visto me ha gustado muchísimo. La Sombra del Poder es una peli estupenda, en la mejor tradición del thriller periodístico norteamericano.

Mi puntuación en IMDB:7.

 //www.imdb.com/title/tt0473705/