El Destino Final

Iba yo todo contento en la tarde de ayer al cine, dando por hecho que, al fin, vería, por primera vez en mi vida, una peli en el cine en 3D. Pero no. El caso es que creí que los multicines de mi ciudad ya estaban preparados para emitir así, pero cuando llegué a la taquilla me dijeron que no, que todavía habrá que esperar…¿Llegarán a tiempo para Avatar? O tendré que hacer kilómetros para ver la última maravilla de James Cameron tal y como debe de ser vista…Con todo, me metí en la sala a ver El Destino Final, sin gafitas, y es que cuando uno ha ido centenares de miles de veces al cine, no deja de ir por el simple hecho de que no se la proyecten en 3D. ¿El resultado? Pues ni más ni menos que lo que todos estáis pensando…

Recuerdo el primer Destino Final. Se estrenó cuando la fiebre del cine de terror post-Scream empezaba a agotarse, y tenía el atractivo de que la muerte era el asesino en serie, la propia guadaña, que segaba las cabezas de los jovenzuelos con rituales mucho más gore que en todas aquellas pelis que surgieron al rebufo de la maravilla de Wes Craven. Y además, no voy a negarlo, contaba con la presencia de Ali Larter, mucho antes de convertirse en la dual y seductora rubia de Héroes. Me gustó aquel Destino Final, mucho más, evidentemente, que las dos secuelas que vinieron después.

Y ahora el director de la segunda, ese David R. Ellis que hace unos años nos regaló la divertidísima Cellullar, y que hace algo menos la delirante Serpientes en el Avión, nos trae una nueva entrega, cuyo mayor atractivo reside en el 3D, así que yo, que no he podido verla en 3d…imaginad qué saqué en limpio…

Pues nada de nada. Supongo que viendo la peli en ese novedoso formato, la cosa mejorará, porque las muertes son ciertamente impactantes, aunque, ojo, que no mucho más que lo que teníamos en las anteriores pelis. Porque yo, que me las tragué todas en el cine, seria incapaz de darme cuenta si esta nueva entrega hubiese estado compuesta por muertes sacadas directamente de las otras tres anteriores pelis, como si formasen un collage. Yo no lo recordaría.

Tenemos, por tanto, más de lo mismo. Si no sois tan locos del cine como yo y no tenéis la oportunidad de ver El Destino Final en 3D, os diría que no fuéseis a verla. Con las gafas supongo que la cosa puede estar divertida. Yo, como tengo que juzgar en función de lo que veo, pues no tengo más remedio que decir que me vi una mierda de peli.

Mi puntuación en IMDB:3.

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