Cleaner

Renny Harlin me volvía loco en los 90, hasta el punto de convertirse en uno de mis directores favoritos con tan sólo dos películas que estrenó a principios de esa década. La primera fue La Jungla 2, en la que tomó el relevo del gran John McTiernan y nos regaló una segunda entrega de las aventuras de John McLaine espectacular, que me gustó tanto que hasta debo de ser el único ser viviente que la prefiere a la ya de por si impresionante primera peli. Y pocos años después se estrenó Máximo Riesgo, aquella adrenalítica peli en la que Sylvester Stallone escalaba montañas nevadas enfrentándose a una banda de asesinos, una cinta increíblemente divertida que en mi opinión es, con mucho, la mejor en la que hemos podido ver a Sly (sí, mucho mejor que Rockys, Rambos y demás zarandajas…)

Entre esas dos pelis Harlin dirigió Las Aventuras de Ford Fairlane, muy mitificada por muchos aunque algo sobrevalorada en mi opinión, y después conoció a Geena Davis, se casó con ella, y tiró su carrera por la borda, con dos pelis protagonizadas por ella: La Isla de los Cabezas Cortadas, carísima superproducción de piratas que fue un estrepitoso fracaso en taquilla, y Memoria Letal, un thriller de acción al uso. A mi, totalmente obnubilado por sus dos increíbles pelis anteriores, no me disgustaron estas dos, como no me disgustó (de hecho me gustó mucho) Deep Blue Sea, otra montaña rusa apasionante con enormes tiburones…Me gusta Renny Harlin, aunque parece que definitivamente nunca será el que fue.

Cleaner es su última peli estrenada aquí, una cinta de suspense con un reparto espectacular, con Samuel L. Jackson, Ed Harris, Eva Mendes y Luís Guzmán, una producción de 2007 que no hemos podido ver en España hasta este año, lo que demuestra hasta que punto el cine de Renny Harlin ha perdido interés. Muy lejos de sus mejores pelis, Cleaner es un interesante ejercicio de cine negro, que amaga pero no pega, que parece que te atrapa pero que finalmente te deja libre, debido a sus desesperante previsibilidad, fruto de un guión que empieza bien pero que se diluye tristemente.

La figura del Cleaner, del limpiador que arregla todo aquello que dejan los asesinos patas arriba, con cadáveres, manchas de sangre y restos del fiambre, fue puesta en nuestra memoria cinéfila gracias a Harvey Keitel, con dos papeles a principios de los 90, uno en La Asesina, un remake de una peli francesa en la que limpiaba los trabajos de Bridget Fonda, y, sobre todo, con su papel del Sr.Lobo en Pulp Fiction. En Cleaner, Samuel L. Jackson es un limpiador situado al otro lado de la ley, uno de los buenos, un ex-policía traumatizado por el asesinato de su mujer que ha montado un negocio de limpieza de este tipo.

Ese trabajo le llevará a meterse de lleno en una historia de corrupción y asesinatos, en la que el guionista Matthew Aldrich intenta introducir elementos propios del añejo cine negro, como esa femme fatal encarnada por una insulsa Eva Mendes. Tomando elementos del más típico cine policíaco, en Cleaner tenemos una historia en principio interesante, lastrada por un desenlace que vemos venir desde el minuto diez de proyección.

Lo mejor, sin duda, es la pareja formada por Samuel L. Jackson y Ed Harris, dos de los actores con mayor presencia del cine actual, capaces de otorgar empaque a una película que, sin ellos, podría pasar por un irrelevante telefilm de sobremesa.

Se puede ver, aunque uno eche de menos al ambicioso, efectivo y, por qué no decirlo, genial Renny Harlin de principios de los 90…

Mi puntuación en IMDB:6.

//www.imdb.com/title/tt0896798/