The Box

Tras ver The Box lo primero que he pensado es: menos mal, se ha contenido…Me refiero, obviamente, a Richard Kelly. Porque, teniendo en cuenta el material del que partía, la originalidad de la propuesta, y sus antecedentes (ese Donnie Darko que a muchos fascina y que yo encuentro hermética y ultra-personal), The Box bien pudiese haber sido otra excusa para que el director-guionista perpetrara una obra inabordable, de esas que gustan a quien sólo quiere una excusa para ser el más cool en una conversación de café bohemio. Pero afortunadamente no ha sido así, y The Box es una película original, enrevesada, pero asumible para un público que, no obstante y eso es cierto, aún sigue acudiendo al cine en masa esperando que todo se lo den absolutamente mascado. Richard Kelly ha dado aquí con el tono adecuado.

The Box se basa en un relato breve de ese maestro de la ciencia ficción que es Richard Matheson, titulado Button Button, y que Kelly ha alargado hasta producir un guión efectista, interesante, irregular pero entretenido. Desconozco el relato de Matheson, pero supongo que ese freak que asalta la casa del idílico matrimonio con la tentadora y misteriosa oferta será el centro fundamental de la historia, dada la brevedad de la misma. Aquí Richard Kelly teje en torno a esa oferta, magníficamente rodada e interpretada, por otro lado, una historia de múltiples lecturas, de manera que la visita del misterioso ser encarnado por un genial Frank Langella no hace otra cosa que encender la mecha de una trama muy divertida en la mejor tradición de The Twilight Zone, la serie de ciencia ficción de los 60 en la que, por cierto, Matheson fue un importante guionista.

Hay problemas, por supuesto. En mi opinión Cameron Diaz no era la actriz más idónea para interpretar a esa sufrida ama de casa que lleva el peso de la historia, fruto de sus continuas dudas acerca de la oferta de Arlington Steward. No era fácil el papel, que, en mi opinión, hubiese sido mejor asumido por chicas como Natascha McElhone o Tilda Swinton, aunque el atractivo para la taquilla no hubiese sido indudablemente el mismo.

Y por supuesto, tenemos problemas en el guión. Uno agradece propuestas tan originales como The Box, que supone una novedad importante en el tan manido género de la ciencia ficción. Pero a veces se paga un alto precio. La trama no logra explicarlo todo, algo que ignoramos se debe a una incapacidad del guionista o a su obsesión porque no todo quede explicado. Yo me inclino por esta segunda opción, y por ello me alegra ver que podemos disfrutar al menos de una historia comprensible, aunque no en su totalidad. Y me alegra ver que entendemos más que en Donnie Darko o que en las primeras pelis del Aronofsky pre-El Luchador. E, insistiendo en los problemas, detectamos cierta premura en las explicaciones, o en la falta de ellas (demasiado rápido se resuelve todo tras el accidente de coche que se produce en el tramo final de la película).

Pero yo me quedo con lo bueno, que no es poco. The Box te atrapa por su intrigante historia, por su atmósfera de serie B sesentera (en ese sentido Richard Matheson ha logrado imponerse) y por una inquietante y permanente sensación de desarraigo vital y existencial. Y Frank Langella está, como es habitual, soberbio.

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt0362478/