¿Cambiará Avatar la historia del cine…?

Sólo falta una semana para que se estrene Avatar, esa película de la que llevamos oyendo cosas desde hace un montón de tiempo, y que supone el regreso a la dirección de un tipo que se ha pasado buena parte de su carrera buscando (y logrando) hacer historia. Avatar llega precedida de una fama que probablemente sea infundada, se presenta ante nosotros como una película que cambiará la historia del cine, por sus innovaciones técnicas y por su revolucionario uso de la tecnología 3D. Veremos. Para mi, antes que todo eso, es, fundamentalmente, la nueva de James Cameron, uno de los más importantes directores modernos.

Cameron hizo historia en su día, y más de una vez. Es cierto que las películas que le han catapultado a lo más alto lo hicieron mediante virtudes distintas, pero el director canadiense ha sido capaz siempre de ofrecer buen cine a la vez que rompía moldes, ya fuesen en el ámbito tecnológico o en el de la taquilla y los premios, y, en ocasiones, en todos esos frentes.

Empezó haciendo historia en 1984. Terminator fue rompedora, una absoluta revolución en el género de la ciencia ficción que además logró enormes beneficios en taquilla. Siete años después volvió a sorprender con la segunda parte, que superó en todos los aspectos a su predecesora, pero antes dirigió The Abyss, otra historia alabada por sus imponentes y novedosos efectos visuales, que suponían el gérmen del temible T-1000 que vimos años después en Terminator 2.

Y en 1997 abandonó la ciencia ficción para contarnos una historia ya conocida, aunque ello no le impidió volver a romper moldes en el campo de los efectos visuales. El resultado es conocido por todos: Titanic se convirtió en la película más taquillera de la historia y en la que más Óscars lograba, once. Cameron era el rey del mundo…

Y tras esos doce años sin estrenar una película como director, nos presenta Avatar, en la que ha estado trabajando desde entonces. Avatar llega en un momento de supuesto cambio en el mundo del cine, un cambio que en mi opinión, tardaremos en averiguar si es definitivo o no. El 3D quiere imponerse como una nueva forma de ver y disfrutar del cine, algo que, no olvidemos, ya intentó hace unas cuantas décadas, sin éxito. Pixar y otros grandes del campo de la animación parecen apostar por el formato, pero yo, al menos, soy escéptico en cuanto a su imposición y consolidación definitiva, claro que aún no ha llegado Cameron…

Yo soy menos ambicioso en mis expectativas respecto a Avatar. Para mi es ante todo la vuelta como director de uno de los más grandes, un tipo que ha combinado como nadie (bueno, sólo como Spielberg) el hecho de contar historias maravillosas con el uso de espectaculares técnicas visuales. James Cameron es el director más megalómano del mundo, un cineasta cuyo ego nunca le permitirá rodar una película pequeña, como mi querido Spielberg ha hecho con Munich o La Terminal. Él necesita estar en la cresta de la ola, siente la necesidad de hacer historia constantemente, y, recnonozcámoslo, es bueno que existan cineastas así. Y más si, como Cameron, suelen lograr lo que se proponen.

El próximo 18 de diciembre me haré 100 kilometros en coche para poder ver Avatar en 3D, ya que los cines de mi ciudad aún no disponen de salas habilitadas. Será mi primera experiencia en una proyección de este tipo, así que puede que el impacto sea tremendo. Ojalá. Lo que si tengo claro es que veré una nueva maravilla, otra estupenda película de alguien que no se conforma con hacer estupendas películas. Seguiremos informando.