Planet 51

La más ambiciosa producción animada de la historia de nuestro cine presenta múltiples virtudes, que numéricamente superan sin duda a los defectos, pero resulta frustrante que éstos acaben por imponerse. Y es que, tras más de cien años de historia, el cine sigue teniendo un pilar fundamental que determina en última instancia la calidad de una película: el guión.

Se nota que se lo han currado. Uno realmente se cree ese arduo proceso de trabajo que los responsables de los estudios animados que han producido Planet 51 afirman haber llevado a cabo. Hablan de siete años de duro trabajo, necesarios sin duda para que la película luzca como lo hace, y es que visualmente estamos ante una producción que para nada desmerece a las obras maestras de Pixar. Se pone de manifiesto, una vez más, que la animación en 2D ha pasado a mejor vida, aunque Disney quiera seguir dando guerra con su última producción, The Princesss and The Frog, que está funcionando muy bien en taquilla. Pero la senda marcada por Lasseter y compañía parece que terminará por imponerse del todo. En ese aspecto entonces, Planet 51 cumple más que de sobra.

Pero…el guión no. Y ya sabemos que si el guión falla, no existe director que haga una buena película, ni animación digital que lo compense. Lo triste es que los tráilers nos mostraban una idea rompedora y original, una historia en la que los alienígenas eran los humanos, con las desternillantes reacciones de esos seres verdosos cuando una criatura tan temible y horripilante como un ser humano llega a su planeta. Esa idea se muestra en un inicio de lo más prometedor, que se diluye pronto, demasiado pronto…

El guionista Joe Stillman no es capaz de componer un guión simpático y hábil, y se limita a poner el piloto automático exprimiendo al máximo esa idea tan original. Pero no hay en Planet 51 ni una escena realmente graciosa, ni un gag simpático, aunque sea físico. Y me reafirma en la opinión que como guionista tenía de él, ya que nunca me convenció esa saga tan exitosa de la que es responsable, Shrek, unas películas que a mi tampoco me seducen.

Y esto me hace pensar una vez más que el éxito de Pixar reside precisamente en lo fundamental a la hora de hacer películas: sus estupendos guionistas, que crean historias estupendas, personajes carismáticos y libretos graciosísimos. Y después claro, está esa habilidad en la animación de la que son pioneros.

Planet 51 sí es un entrañable y precioso homenaje al género de la ciencia ficción, con esas constantes referencias al cine de los 50 que tan buenos momentos hizo pasar a toda una generación. Planeta Prohibido, La Guerra de los Mundos, La Tierra Contra los Platillos Volantes y tantas otras películas están presentes en la mente de todo buen cinéfilo durante la proyección, por no hablar de otros guiños como los de 2001 o Alien, con ese perrito tan molón.

Pero no se puede vivir de homenajes y guiños cinéfilos. Si no hay un guión bueno, no hay buena película. Y en Planet 51 el guión es tan manifiestamente mejorable que tristemente he de decir que me he aburrido un montón viéndola. Lástima, porque ésta podría haber sido una película extraordinaria, ya que técnicamente es soberbia y parte de una premisa argumental ciertamente original y divertida. Pero se agota enseguida y pronto comenzamos a mirar el reloj…Ésa es, seguro, la razón por la que la película no está funcionando del todo bien en los Estados Unidos.

Lo que no pude evitar es sentirme algo estafado cuando en el divertido inicio aparecen en los créditos los nombres de Dwayne Johnson, Jessica Biel, Gary Oldman, Justin Long o John Cleese. Y mira que aquí contamos con grandes actores de doblaje, pero las voces que yo escuché no se corresponden con todos esos nombres tan famosos…

Mi puntuación en IMDB:5.

//www.imdb.com/title/tt0762125/