Es el rey del mundo…

Lo ha vuelto a hacer. Hoy hace 27 días que se estrenó en las pantallas de todo el mundo Avatar, y su responsable, ese James Cameron ambicioso y megalómano, ha vuelto a hacer historia. Volvió a jugársela, lo apostó todo a un caballo no claramente ganador en un principio, pero su película finalmente se ha comportado como un bravo purasangre que se lo está llevando todo por delante. Y con gafas 3D.

Avatar es, a día de hoy, la segunda película más taquillera de la historia del cine. Lleva recaudados 1346 millones de dólares, y amenaza ese primer puesto de Titanic, que sumó un total de 1842 millones. Las dos películas más taquilleras de la historia del cine son de James Cameron. Es el rey del mundo…

Y no es descartable que esta última película del director más ambicioso e intrépido del mundo se coloque en el primer puesto. La cinta tiene aún mucho recorrido, y si se mantiene en cartel cuando se hagan públicas las nominaciones a los Óscars, puede que obtenga el impulso definitivo que la lleve a situarse en lo más alto.

De momento, los récords van cayendo. Aquí, en España, Avatar es ya la película más taquillera de la historia. En los Estados Unidos es actualmente la quinta más taquillera, aunque es de suponer que en breve alcanzará a Shrek 2 y a Star Wars, Episodio IV, y muy probablemente destrone también a El Caballero Oscuro y Titanic. Es la novena que más dinero recaudó en el primer fin de semana, algo lógico si pensamos que es ésta una clasificación tradicionalmente liderada por sagas de carácter juveni, como Harry Potter, Piratas del Caribe o Crepúsculo. Lidera la clasificación de películas más taquilleras durante su segunda, tercera y cuarta semana de exhibición, habiendo superado, respectivamente, a Titanic, Spiderman y El Caballero Oscuro. Es la segunda película de ciencia ficción más taquillera de la historia, tras Star Wars, Episodio IV, la primera de entre las que cuentan entre sus personajes con alguno generado íntegramente por ordenador, habiendo superado recientemente al King Kong de Peter Jackson. Y, a modo de anécdota, se puede resaltar algo que ya se sabía: es la película más taquillera de la historia de entre todas las exhibidas en 3D, superando con holgura a Up, Monstruos contra Alienígenas y Ice Age 3. La clasificación que la sitúa más abajo es la que tiene en cuenta los niveles de inflación, ya que ahí cae hasta el puesto 52, en un ránking cuyos diez primeros puestos son verdaderos clásicos del cine: Blancanieves y Los 7 Enanitos, El Exorcista, Doctor Zhivago, Tiburón, Titanic, Los Diez Mandamientos, E.T., Sonrisas y Lágrimas, Star Wars y Lo que el viento se llevó.

Todos estos datos, susceptibles de ser aún mejores en las próximas semanas y meses, no hacen otra cosa que confirmar el triunfo de un tipo que cuando dirige una película no se pone límites. Pero a mi hay algo que me llama la atención de las opiniones que está generando la película. No está obteniendo buenas críticas, y buena parte de esas críticas negativas se basan en la debilidad de su guión. Yo ya expuse en mi opinión en este blog que Avatar no destaca precisamente por ese aspecto, que precisamente yo no considero menor, como tantas y tantas veces he comentado por aquí. Pero una cosa es sostener que el guión de Avatar podría ser mejor y otra es decir que directamente es una basura. Y no nos engañemos. Si la historia de Avatar fuese tan repulsiva como muchos críticos se empeñan en afirmar, la película no estaría recaudando semejantes cantidades, y más de uno nos hubiésemos retorcido del aburrimiento en la butaca durante las 2 horas y cuarenta minutos que dura. Avatar pasará a la historia por su despliegue técnico, su uso abrumador del 3D y como alucinante experiencia visual. Por su guión no, pero si empezamos a contar cuántas pelis se estrenan al año con un guión peor, nos costaría llevar la cuenta…

Para mi, que soy un absoluto admirador de Cameron, lo mejor de todo esto es la posibilidad de que mi número uno, Steven Spielberg, se pique y se proponga desbancar al canadiense, dirigiendo y estrenando pelis taquilleras y espectaculares. De momento, James Cameron es el rey del mundo…