Una Escapada Perfecta

Le tenía yo ganas a A Perfect Getaway, fundamentalmente porque David Twohy, su guionista y director, es uno de esos tipos que me ha proporcionado buenas horas de cine, aunque nunca haya tenido la relevancia que quizás mereciese. Es Twohy un artesano, alguien capaz de hacer buenas taquillas con muy pocos recursos cuando se ha puesto detrás de las cámaras, y un hábil creador de historias y atmósferas cuando ha escrito guiones para otros cineastas. Pero no es ésta su mejor creación, tristemente.

Para que podamos establecer cuáles son los méritos de David Twohy, hay que recordar que suyos son los guiones de películas tan estimables como El Fugitivo o las infravaloradas Velocidad Terminal y Waterworld, mientras que como director le debemos obras tan modestas y entretenidas como Pitch Black o Han Llegado. Una Escapada Perfecta supone un cambio en su filmografía, que como director ha estado siempre ligada al fantástico, para pasar a adentrarse en los manidos resortes del thriller, lastrado en esta ocasión por un lamentable guión…

Tenemos aquí una película que se contagia de la absurda manía puesta de moda por Shyamalan con El Sexto Sentido, de tratar de sorprender al espectador con radicales giros de guión que tiran por la borda abundantes minutos de metraje, que de nada sirven cuando la historia va por unos derroteros que para nada corresponden con lo que hasta entonces nos habían contado. Y es que cuando estamos maldiciendo al guionista porque presuntamente nos está presentando una historia convencional, pasamos a sacudirle porque hace todo lo contrario, una vuelta de tuerca sin piés ni cabeza que parece tomar por bobos a los espectadores.

Milla Jovovich vuelve por momentos a los lugares paradisíacos que había visitado en Regreso al Lago Azul, y junto a su maridito Steve Zahn se adentra en los idílicos parajes de Hawai para vivir una historia de turistas y psicópatas. Twohy sitúa a sus personajes en un entorno ideal para que el espectador se deje llevar por lo que podría haber sido una aceptable película, cuyo paranoico guión la entierra sin remisión. Ha dicho Twohy que sus personajes actúan como actuaría cualquier pareja en su luna de miel, hablando con extraños de forma desinhibida, contando más de lo que contarían a sus allegados, y dejando que las vacaciones fluyan sin  cortapisas. Y así, claro, se justifican los absurdos e increíbles giros de la historia. Si algo tenían Pitch Black y Han Llegado eran sus libretos directos y eficaces, pero coherentes y bien construídos.

Seguiremos esperando más buenas películas de este eficaz cineasta, que con ésta su última obra ha manchado un poco su hasta ahora interesante filmografía. Quizás en el fantástico de serie B esté su sitio, ése del que se ha apartado para componer un thriller tan trillado como lamentable.

Mi puntuación en IMDB:3.

//www.imdb.com/title/tt0971209/

Y mañana, una crítica elemental, queridos lectores…