Nueva York Para Principiantes

El Diablo se Viste de Prada puso en el punto de mira del cine esos ambientes de lujo, glamour, famosos y ambiciones desmesuradas en los que se mueven los responsables de las revistas de moda y tendencias, directores y reporteros, hombres y mujeres, que tratan de imponer un determinado estilo de moda y vida a través de unas páginas, admitámoslo, un tanto pretenciosas. Lo bueno que tiene el cine es que se puede usar como una buena arma arrojadiza contra todas esas miserias que surgen en éste, y en cualquier ambiente, y, cuando además se hace en clave de comedia, duelen menos prendas en ridiculizar.

Lo mejor, sin duda, de Nueva York Para Principiantes, es su primera mitad de metraje, en los que el excelente reparto ofrece momentos impagables, en los que se ponen de manifiesto todos esos aspectos comentados anteriormente. La frivolidad, la competitividad y la importancia exagerada del aspecto físico, que hace que una tía buenorra como Megan Fox alcance el más alto escalafón de la jerarquía astral a pesar de ser incapaz casi de sumar y restar (ojo, me refiero a su personaje, no a ella misma, aunque la presencia de Brian Austin Green interpretando a su pareja puede hacernos confundir…), aparecen reflejados con una impagable verosimilitud.

Por contra, la pena es que ese tono crítico y casi de denuncia no se mantiene en la segunda mitad de la película, cuando la cosa deriva hacia los aspectos más convencionales de la comedia romántica, lo cual empeora además si tenemos en cuenta que, a mi al menos, me resulta casi imposible de creer un romance entre los personajes de Simon Pegg y Kirsten Dunst.

Pero, afortunadamente, la sensación general una vez vista la película es que se impone lo bueno, y que, a pesar de los personajes estereotipados, esas primeras intenciones de los guionistas nos permiten pasar un rato de lo más entretenido. El cásting es estupendo, con un hilarante Simon Pegg poniendo el contrapunto al estirado director Jeff Bridges. Y con ellos, una Megan Fox que demuestra ser capaz de reírse de si misma, y ese Danny Huston que gana enteros como uno de los mejores malos que el cine puede ofrecer. Dejo para el final a esa extraordinaria actriz que es Kirsten Dunst, una chica capaz de reír y llorar en la misma escena con idéntica solvencia.

Nueva York Para Principiantes es una divertida comedia, que cuenta una historia convencional aunque instalada en un contexto no tan frecuente, como es el del periodismo de moda y tendencias. Yo me lo he pasado muy bien, mejor incluso de lo esperado, gracias a un puñado de actores capaces de hacer reír y emocionarnos al mismo tiempo. Eso sí, más que nunca, se reomienda encarecidamente la versión original…

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt0455538/