Up in the Air

Lo mejor que tiene este mes de enero, además del final de las empalagosas fiestas navideñas, es que supone el comienzo de ese trimestre mágico que este mes compone junto a febrero y marzo, en los que nos van llegando las películas que progresivamente van copando premios y nominaciones en las más destacadas galas y festivales. El pasado año, en esos tres meses, pudimos disfrutar de un exagerado número de películas estupendas, y este año, la cosa no ha empezado precisamente mal.

Jason Reitman es el director de Juno y, antes, de Gracias por Fumar, dos películas interesantes que recibieron elogiosas críticas, especialmente esa historia de adolescente embarazada que se ganó a todos hace un par de temporadas. Las dos cintas, interesantes, correctas, palidecen ante la maravilla que Reitman acaba de estrenar ante nosotros. Up in the Air es sin duda su obra más redonda, y una de las más redondas que yo he podido ver en los últimos tiempos en el cine, lo cual es ya mucho decir, porque, como muy bien he expresado aquí muchas veces, 2009 fue un año repleto de cine de gran calidad. Pero esta historia sobre un hombre solitario es, sencillamente, prodigiosa.

Clooney es ese tipo que reniega de los compromisos y de las ataduras, y cuyo hogar es el mundo, esa bola rodante que se dedica a recorrer en los aviones mientras cumple con su trabajo: despedir a gente. Si obviamos esto último, no nos costará mucho ver a George Clooney como el galán que se resiste al matrimonio y a los lazos inquebrantables, así que estamos ante un personaje inequívocamente escrito para él, casi una posibilidad de autointerpretarse. Y lo hace de fábula. Resulta una gozada ver al actor disfrutar de su libertad, la que le da la posibilidad de pasarse toda su existencia viajando en primerísima clase, gracias a las enormes ventajas que las compañías aéreas conceden a quienes sobrepasan un (gigantesco) número de horas de vuelo. Y entre aeropuerto y aeropuerto, lo que hace nuestro protagonista es dar malas noticias a gente que no conoce de nada, en forma de despidos que los responsables de las empresas no se atreven a hacer. Clooney pasa del gozo de sus viajes a la enorme responsabilidad con la que realiza su trabajo, respetando a los inminentes desempleados y tratando de que lleven el mal trago lo mejor posible.

Es pronto todavía, pero este trabajo de Clooney bien podría ser considerado como una de las mejores interpretaciones del año. Sonríe, vuela, despide, come, bebe, baila y, cómo no, termina sucumbiendo a ese sentimiento que hasta a los más duros atrapa: el amor. La bella y espléndida Vera Farmiga es la causa de que nuestro hombre corra como nunca lo había hecho por una terminal para alcanzar el vuelo que le lleve hasta su amada.

Up in the Air se distingue pronto como lo que realmente es: cine de calidad,  ése que se aparta de todos los tópicos y registros que en las salas suele abundar y de los que yo soy el primero en no renegar. Pero ni tenemos aquí un blockbuster ni una pequeña película independiente exenta de calidad. Jason Reitman es capaz de ganarnos con dos elementos clave y definitorios, historia y personajes, dos aspectos tan difíciles de asumir para un joven cineasta como él.

No encuentro en Up in the Air puntos débiles, y mira que se los buscaba mientras veía la película. Todo está bien y todos están bien. Es comedia y es drama a partes iguales, pero con las dosis perfectamente encajadas. Habla sobre la soledad, sobre el desarraigo, sobre el drama del desempleo (muy de actualidad en estos tiempos, desgraciadamente) y sobre los fracasados proyectos vitales. Y, como muy bien aconsejan a esa Natalie tan bien interpretada por Anna Kendrick, habla sobre lo absurdo de planificar nuestra existencia a edades más proclives a vivir sin planificar. Estamos ante una película absolutamente redonda, que nos confirma a Jason Retiman como un cineasta importante capaz con sólo tres películas de demostrar más talento que su papi Ivan, que nos regaló Los Cazafantasmas pero cuya filmografía carece de títulos que se puedan comparar con la maravilla que es Up in the Air, que mi además me ha hecho recordar recientes pasajes de mi vida (premio para quienes siguen el blog con asiduidad y sepan encontrar el motivo de mi recuerdo, presente en esta genial obra viajera…)

Enero ha llegado y con él el buen cine, el de los Óscars. Preparémonos a disfrutar porque estos meses son los mejores del año. Y mañana, Nine. Cine, cine, cine cine, más cine por favor…

Mi puntuación en IMDB:9.

//www.imdb.com/title/tt1193138/