Andrew Koening (1968-2010)

Navegando por las paginas que frecuento, me entere de la triste noticia. No era Andrew Koening una estrella, ni siquiera era un actor minimamente conocido. Se ha suicidado esta semana, y merece que yo me haga eco en mi blog por un unico papel, aunque alguna cosa mas si hizo.

Quien lea este blog con frecuencia sabra de mi predileccion por Batman y por toda su iconografia. En 2008 disfrutamos con la mejor pelicula en imagen real sobre el personaje, El Caballero Oscuro, para la que Chris Nolan recluto a Heath Ledger como actor encargado de dar vida al enemigo por excelencia, Joker. Ledger nos dejo una interpretacion legendaria, pero unos años antes, en un maravilloso corto dirigido por Sandy Collora, el protagonista de esta necrologica tambien compuso un Joker impresionante. Andrew Koening fue Joker en Batman; Dead End.

Quien no conozca el corto que lo busque ya, y que lo disfrute, porque realmente merece la pena. Pero Andrew Koening hizo alguna cosa mas. Participo en la serie Los Problemas Crecen, y en un capitulo de Star Trek, Espacio Profundo Nueve. Y a modo de anecdotario, podemos recordar que era el hijo del Chekov de la serie original de Star Trek.

Descanse en paz, Andrew Koening…

//www.imdb.com/name/nm0462809/

Daybreakers

Los Hermanos Spierig lograron cierta relevancia hace unos años con una de esas pequeñas peliculas de genero que de vez en cuando se convierten en titulos de culto en internet. Undead era, en mi opinion, un aburrimiento mayusculo, pero puso en el punto de mira a esta pareja que ahora ha conseguido meter la cabeza en el mainstream, con una interesante propuesta de terror vampirico que trata de conjugar los topicos del genero con evidentes licencias e innovaciones que otorgan a la cinta un encanto ciertamente particular. Bienvenidos al vampirismo del sigo XXI, bienvenidos a la sofisticacion, pero ojo todavia con el sol…

Daybreakers deja claras sus intenciones desde el principio. Con una primera escena en la que una pobre niña vampira se inmola a pleno sol, los hermanos tratan de hacernos ver que todo el hi-tech que prometian los trailers se alternaran con lo ya conocido y muy visto en el cine de vampiros, algo que se pone aun mas de manifiesto cuando un Ethan Hawke ya convertido no se rejleja en el retrovisor de su coche. Pero estamos en el 2019, y la tecnologia va a ocupar un lugar fundamental en nuestra historia. Los vampiros se han hecho con el control, son mas, y se alimentan de los humanos, quienes tratan de negociar para que la raza no se extinga.

Estamos, por tanto, ante un paso mas en aquella atractiva propuesta futurista que presentaba la primera y estupenda pelicula de la saga Blade. Cambiamos aqui a Stephen Dorf por un solvente Sam Neill, en la piel de un despotico jefe vampiro cuyas intenciones no van mas alla de vivir eternamente de la sangre humana. La cosa se completa con Willem Dafoe, en un personaje fundamental en la trama.

Todo ello se adereza con la sofisticacion, el seductor magnetismo de los vampiros y unas cuantas escenas de accion que se acompañan de ciertos momentos gore. Una divertida vuelta de tuerca a un genero superpoblado de sub-productos, que agradece cualquier minimo intento de salirse de los canones establecidos. Daybreakers es vampirismo de nueva generacion, interesante, entretenido, y que bien podria merecer una secuela.

Mi puntuacion en IMDB:6.

//www.imdb.com/title/tt0433362/

Saw VI

Como todo el mundo sabrá, Saw VI tenía que haberse estrenado en España el pasado 23 de octubre, pero, en una decisión sin precedentes, el Ministerio de Cultura decidió relegar el estreno de la cinta al restringido circuíto de las salas X, basándose en la supuesta apología de la violencia de la película. Es cierto que esas salas X han de acoger, según la ley, las películas pornográficas o las que efectivamente realicen apología de la violencia, pero, en este segundo caso, la arbitrariedad nos puede llevar a actuar de manera inquisitiva, como, en mi opinión, efectivamente ha pasado. Una vez vista, puede afirmarse que la película es violenta, cruel y desagradable, muy probablemente algo más que las otras cinco de la saga, pero, discrepo, como en su día expresé en el blog, de esa decisión de limitar el estreno a las salas X. Se ha creado un precedente muy peligroso.

El problema, el eterno problema, reside en el espectador. Resulta lógica la pretensión gubernamental de proteger la sensibilidad de los menores, pero todos hemos visto, en el cine más comercial, escenas concretas de películas en las que hay violaciones, decapitaciones, sangre y vísceras. Y el espectador ha de asumir su responsabilidad, sobre todo en los casos de padres e hijos. Me sorprendió en su día coincidir en el cine viendo Watchmen con padres que habían llevado a sus niños a ver una supuesta película de superhéroes, para, finalmente, asistir a escenas sangrientas y sexo, precisamente lo que Alan Moore concibió en el cómic original. Me niego a admitir que en estos tiempos alguien se mete en una sala de cine sin saber qué va a ver. Estamos en la era de internet, de la información…El público de Saw VI es el mismo que el de las otras cinco, el que sabe que le van a mostrar escenas poco digeribles, muy semejantes, por otro lado, a las que pudimos ver en su momento en cosas como Hostel y su secuela…

Pero, finalmente, Saw VI no se pudo ver en los cines de España. Porque relegar a la película a un circuíto de ocho salas (las que quedan en nuestro país con la consideración de salas X), implica la absoluta imposibilidad de verla. Estamos ante un tema demasiado importante y peligroso como para que nuestros gobernantes decidan de manera frívola.

Respecto a la película, podemos reafirmarnos en lo que ya sabíamos: que es un espanto absoluto, casi como las demás anteriores secuelas de aquella estupenda película de terror que sorprendió a todos en 2004. Como tantas y tantas otars buenas películas, Saw es mancillada cada vez que una nueva secuela se estrena, y ésta lleva ya cinco, a una por año. Saw VI mantiene la trama de las anteriores, que a mi francamente me cuesta seguir cada vez más, y sorprende que la saga lleve viviendo de flashbacks del personaje de Tobin Bell en las últimas tres o cuatro películas. Se mantiene, cómo no, esa casquería que provocó la consideración de la cinta como X, especialmente en la primera y la última escena, dos muestras de un gore gratuíto y poco gratificante que ciertamente hace que prefiramos apartar la vista de la pantalla.

Pero a mi me hubiese gustado que la película se hubiese podido ver en los cines. Y que quienes gusten de este cine, hubiesen podido verla, bajo su responsabilidad, y haciendo uso de la libertad individual.

Mi puntuación en IMDB:2.

//www.imdb.com/title/tt1233227/

Shutter Island

Toda esta opinión está repleta de SPOILERS, así que antes de seguir leyendo, aseguraos…Y es que me resulta imposible juzgar la última peli de Scorsese sin desvelar detalles fundamentales de la trama. El maestro ha vuelto al thriller, con resultados…malos. No, no me ha gustado mucho Shutter Island…
  
Pero no niego que sea un problema exclusivamente mío. Ya he comentado más de una vez en el blog que odio las películas que me engañan, que me muestran lo que en realidad no es…Scorsese, basándose, eso sí, en un material ajeno (esa novela de David Lehane que no he leído), juega con el espectador, le da un caramelo que a partir de un determinado e infausto momento resulta estar envenenado. La locura, la paranoia, la esquizofrenia, han estado presentes en el cine muchas veces,  han sido un recurso recurrente para que una película emprenda una senda distinta a la que realmente terminará por tomar. Hay a quien le apasiona eso. Yo lo veo, en muchas ocasiones, como un burdo intento de sorprender, de llamar la atención y buscar un golpe de efecto ya trasnochado a estas alturas. Shutter Island es ciel mil veces mejor que todas esas películas de suspense que hemos podido ver en los cines en los últimos años, en las que los protagonistas ven cosas que no hay, viven experiencias que no viven en realidad, y conocen a gente que no existe. Pero estamos hablando de Martin Scorsese, quien, por otra parte, y aprovechando el talento que muchas veces ha demostrado, nos regala un comienzo de película excelente, abrumador, el mejor prólogo posible a un thriller que, de haber seguido por ese camino inicial, podría haber marcado época. Pero pronto llegaron las batas blancas, las alucinaciones, las paranoias…y la fiesta se acabó.

Efectivamente, la primera media hora de Shutter Island es sencillamente magistral. Como todo el mundo sabrá ya, salvo quien desconozca la novela o guste de ir al cine absolutamente "vírgen" (algo totalmente recomendable), Leonardo DiCaprio encarna a un agente federal que acude a una institución mental con un compañero para investigar la desaparición de una paciente. La llegada de los policías a la isla en donde está el centro, la presentación del lugar, la música a cargo no de un compositor sino de una cuidada selección de temas sinfónicos, la imponente figura de un Ben Kingsley excelente…me hicieron ilusionarme hasta el punto de creer que estaba ante la película definitiva de Scorsese en el cine de género, tras aquello de "abogadooo…" que gritaba DeNiro en la infravalorada en mi opinión El Cabo del Miedo.

Pero todo termina de manera lamentable cuando el personaje de DiCaprio empieza a pulular por la isla como lo hacía Número Seis en la Villa en la mítica serie televisiva de los 60 El Prisionero. Tristemente, el protagonista de esta historia es un recluso, o mejor, un paciente del centro que nos muestra el resultado de sus pesadillas, de sus desvaríos, alternándolo todo con flashbacks que nos permiten asistir a su trágico pasado, cuando su mujer le precedió en la locura y asesinó a sus tres hijos.

Creí que Shutter Island sería al cine de suspense lo que El Resplandor fue al cine de terror, película con la que ésta obra comparte muchos aspectos formales y estilísticos. Pero no. Hay cosas buenas, porque estamos ante un cineasta que sabe imprimir su sello y su talento, pero me imagino a Atticus Finch despertando de una pesadilla en medio de Matar a un Ruiseñor como si todo hubiese sido un sueño, o a Vincent Vega en Paris comiendo hamburguesas al final de Pulp Fiction, como si nada hubiese sido real. Y me entran sudores fríos y ataques de pánico.

No puedo con este tipo de cine, y es una pena.

Mi puntuación en IMDB:5.

//www.imdb.com/title/tt1130884/

Nine

Inesperado patinazo el de Nine, el musical que adapta al cine la exitosa obra de teatro que con mucho éxito representó nuestro Antonio Banderas en Broadway. Inesperado teniendo en cuenta el material que adaptaba, el competente director con el que contaba y el estelar reparto que protagonizaba. Pero la película no ha gustado, y a Rob Marshall, quien recibió unánimes elogios por su estupendo Chicago hace unos años, le han sacudido sin piedad. Es cierto que la película presenta una factura impecable, pero en un musical hay ciertos errores que no perdonan, y en Nine esos errores sobresalen entre tanta estrella, tanto oropel y tanta canción.

No es la historia el problema. Se nos cuenta la crisis creativa de Guido Contini, director de cine de éxito, alter ego de Fellini, quien no consigue centrarse para escribir su esperada novena película. No lo es el reparto, aunque sí varias de las intepretaciones, ya que ni el protagonista Daniel Day-Lewis está del todo bien, ni actrices como Sophia Loren o Nicole Kidman están todo lo bien que uno esperaría. Por el contrario, Penélope Cruz, Kate Hudson y Marion Cotillard sí salen indemnes. Pero lo que definitivamente hunde a un musical es, en mi opinión, la falta de números musicales, coreografías, y canciones memorables. En Nine no hay nada de eso. Hay varios números admirablemente coreografiados e interpretados, pero uno sale de la sala sin recordar ni una canción, y si detectamos que incluso alguna está metida con calzador, mal vamos.

Rob Marshall parece no hacerse en ningún momento con las riendas de una película que hace aguas por varios frentes. Si en Chicago cada número era fundamental para reforzar la historia, aquí es como si todos sobrasen, como si el único objetivo de los temas musicales fuese el lucimiento de cada estrella. Lógica la ausencia de la película en las nominaciones a los Óscar de este año. Sólo nuestra Penénope logra asomar, aunque sus posibilidades sean remotas.

No es fácil que un género como el del musical se abra camino. Marshall es quizás uno de sus valores, aunque en Nine no lo haya hecho bien. Yo espero que, a pesar de haber firmado para dirigir la cuarta de Piratas del Caribe (parece que también con Penélope), vuelva algún día al camino de esa maravilla que fue Chicago. Porque un buen musical provoca sensaciones inigualables, y a mi me apetece volver a salir del cine con ganas de cantar y bailar.

Mi puntuación en IMDB:6.

 //www.imdb.com/title/tt0875034/

Historias de San Valentín

Es Historias de San Valentín una película que juega sus bazas desde el principio, con confianza, sabiendo que ha logrado aunar importantes aspectos que le garantizarán una importante taquilla. Estamos ante un impecable producto que trata de aprovechar esa señalada fecha para atraer a multitud de parejas a las salas, para que disfruten acaramelados de unas historias cruzadas que protagonizan actores y actrices que conforman un amplio panorama de gustos del espectador. Estamos ante uno de los repartos más imponentes de los últimos tiempos, con jovenes que atraen a las nuevas generaciones como Taylor Lautner o Ashton Kutcher, ídolos de treintañeros como Jennifer Garner, Patrick Dempsey o Bradley Cooper, y veteranos espléndidos como Hector Elizondo, Shirley MacLaine o Kathy Bates. Y, por supuesto, esa Julia Roberts que se reencuentra con el director al que se lo debe todo, el que la dirigió en una de las comedias románticas favoritas de todos los tiempos para quien esto escribe: Pretty Woman.

Efectivamente, tras las cámaras tenemos a un Garry Marshall que consigue añadir una nueva película destacable a su filmografía. Y es que hasta el momento, podríamos pensar, como muy bien pensaría en voz alta mi añorado Pumares radiofónico, que Pretty Woman se la hizo un primo. Porque ninguna de sus otras películas se le acerca mínimamente, salvo, quizás, Novia a la Fuga, precisamente la que le llevó a reunirse de nuevo con Julia Roberts y Richard Gere. Historias de San Valentín es, quizás, algo mejor que aquélla, y conforma, con Love Actually, lo más destacado del género en la última década.

Le falta, para ser redonda, cierta mala uva en un guión que se muestra especialmente hábil a la hora de unir todas las historias de amor y a todos esos personajes en los que, por otra parte, tampoco se profundiza lo deseado. La película transcurre ante nosotros con un buen ritmo narrativo, sin que nos aburramos ni miremos el reloj, algo sin duda fundamental, pero lo cierto es que apenas nos reímos. Sonreímos, y mucho, pero le faltan esas escenas en las que justo antes de enternecernos con el desatado amor de los protagonistas nos reímos a carcajadas, como sí teníamos en la maravillosa Pretty Woman. Y, lo que es peor, aquellos intentos de los guionistas por buscar esas carcajadas terminan siendo un fracaso absoluto.

Pero, a cambio, tenemos un puñado de interesantes historias de amor y desamor, protagonizadas por un excelente grupo de intérpretes que vive esas pasiones en una ciudad, Los Angeles, especialmente bien tratada en la película. Volvemos al Beverly Wilshire, el mismo hotel que Julia Roberts ponía patas arriba con su presencia en Pretty Woman, cuando estaba dirigido por un espléndido Hector Elizondo, quien aquí, como marido de Shirley MacLaine, está también genial. Admiramos lo icónico que puede ser disfrutar de un partido de fútbol en un campo de reluciente hierba situado justo debajo del parque Griffith, en donde está el famoso cartel con las letras que conforman "Hollywood", el mismo que podéis ver como foto identificativa de este blog.

En definitiva, estamos ante una muy entretenida comedia romántica, que busca sin lograrlo, convertirse en un clásico, como sí lo logró aquella increíble historia de amor entre una prostituta y un yuppie millonario. Historias de San Valentín juega sus bazas de forma admirable: amor, protagonistas guapos y guapas y la típica factura impecable. Le falta comicidad, gags físicos incluso, y una última consideración: no se si es una paranoia mía, pero dos chicas especialmente guapas como Jessica Biel y Jennifer Garner (quien aquí vuelve a encontrarse con Bradley Cooper tras Alias, aunque no compartan ninguna escena) presentan un aspecto raro, guapas, pero con esa sensación en sus rostros de artificiosidad, fruto, probablemente, del maldito bótox y los excesos quirúrgicos, y es una lástima…

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt0817230/

After

El cine español, erre que erre…Vale, está claro que en 2009 aquello de Mentiras y Gordas dio un montón de pasta, gracias al exceso, sólo al exceso. Pero puede que el precio que nuestra industria pagara por llenarse los bolsillos fuese inmenso. Al tiempo que un par de avispados productores contaban los euros, una parte importante de ese público que había pasado por taquilla utilizaba los peores calificativos posibles para definir lo que habían visto, y, lo que es peor, los trasladaban al conjunto de nuestra industria, ésa misma que en el mismo año produjo cosas tan estimables como Celda 211, Un Buen Hombre o Los Abrazos Rotos.

Hay que afinar. El cine español tiene que afinar, entender que hay poderosos enemigos esperándole dispuestos a hacer sangre de cualquier estrategia comercial errónea. Sacar en pelotas a chicos y chicas de gran tirón televisivo resulta rentable económicamente, pero artísticamente puede resultar horrendo, y ésos estiletes que se alegran con cada patinazo reciben sus dosis de carroña deseada. Alberto Rodríguez, director de la decente película 7 Vírgenes, puede que no haya pretendido seguir la senda de los inefables Menkes y Albacete, pero su película remite directamente a la de ellos. De hecho, la referencia es evidente: es como si los chicos de Mentiras y Gordas hubiesen crecido y fuesen ahora treintañeros que no han abandonado las drogas, la noche y los excesos. No es que esos elementos sean detestables de ver en una película, que uno está ya harto de ver magníficas obras sobre vicios y desenfrenos, pero en After, como en su anterior y exitoso referente, no hay nada que huela mínimamente a cine, no hay guión, no hay personajes, no hay nada de nada.

Me resultó realmente increíble ver que el guión de After estaba nominado al Goya, pero supongo que será la típica incongruencia que se cuela entre las nominadas cada año. También lo estaba Blanca Romero, como mejor actriz revelación, una chica que, hay que reconocer, resulta bastante creíble en su papel, aunque éste no tenga un interés destacable. Seguiremos su carrera a partir de ahora.

Es ésta una horrorosa película que poco o nada cuenta, que da motivos a los que gustan de atizar por atizar y que nunca debería de haberse rodado. Como tantas y tantas otras. El cine español, erre que erre…

Mi puntuación en IMDB:1.

//www.imdb.com/title/tt1249363/

En Tierra Hostil

Es ésta la única película que podría amargar la noche de los Óscar a un James Cameron que aparece como triunfador absoluto en casi todas las quinielas. Cierto es que el drama racial Precious puede llevarse algun premio de interpretación (tiembla Bullock, tiembla…), pero, a priori, casi todo se lo llevará Avatar o…En Tierra Hostil. Y, cosas del destino, puede ser la ex de Cameron, la eficaz Kathryn Bigelow, la que le haga la puñeta revelándose como la sorpresa del año.

En cualquier caso, ingredientes tiene su película para triunfar. En Tierra Hostil es una durísima incursión de la directora en un cine bélico que aquí alcanza otra dimensión. Si Spielberg nos mostró la crudeza de la 2ª Guerra Mundial en la magnífica Salvar al Soldado Ryan, Bigelow hace lo propio con la guerra de Irak, metiéndonos de lleno en un conflico distinto, moderno, pero igualmente aterrador. Sentimos el pánico, la angustia de quienes se mueven entre bombas, entre mortales trampas que convierten aquel país en un lugar sitiado por la maldad, la destrucción y la infamia.

La directora ofrece un descarnado reflejo de un conflicto absurdo que nunca debió de producirse. Se aparta de otras visiones de esa guerra más centradas en los dramas familiares que en el día a día de quienes allí trabajan por una paz que cada día que pasa se antoja más complicada. Esto no es En El Valle de Elah, esto es la guerra de Irak, la guerra de guerrillas, la tecnología frente al fundamentalismo, tanques contra tirachinas armados de odio…

El nominado Jeremy Renner lleva el peso de la acción, tomando el relevo de un Guy Pearce que parece haberse especializado en papeles pequeños y breves, de enorme dimensión humana (teniendo en cuenta su rol en The Road). Quizás al personaje de Renner le sobre altanería y soberbia, pero basta con comprobar la angustia de sus compañeros para entender que se enfrentan a una tarea casi imposible de afrontar. Ese William James es el héroe, probablemente la ùnica concesión de una Kathryn Bigelow que se aparta todo lo que puede de lo épico, para centrarse en la crudeza de las bombas y las explosiones.

En Tierra Hostil es, sin duda, la mejor película de una cineasta que con frecuencia ha dado una de cal y otra de arena. A mi me conquistó con Le Llaman Bodhi y Días Extraños, pero me defraudó con cosas como K-19 o El Peso del Agua. Con esta película ha dado un paso al frente, y nos ha mostrado el lado más impactante de una guerra a la que, me temo, aún le quedan muchas vidas por cobrarse. Y es que Kathryn Bigelow nos ha invitado a conocer un lugar y una época terribles. Esa guerra es el infierno…

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt0887912/

In the Loop

In the Loop es una producción británica estrenada hace pocos meses en nuestro país, que se ha colado en las nominaciones a los Óscar de este año gracias al reconocimiento que ha tenido su buen guión, y que se define a si misma como "una comedia sofisticada", buena manera de referirse a un estilo sin duda poco frecuente entre las obras que proceden del otro lado del charco. Y es que estamos ante una producción de la BBC, lo que implica calidad, solvencia y competencia desde el primero hasta el último de los responsables.

Quizás el único lunar lo encontramos en el excesivo metraje que emplea para contarnos una historia que se ralentiza a partir de la primera hora. La película nos cuenta la frenética actividad en unas jornadas en las dependencias del gobieron británico y en ese número 10 de Downing Street, residencia del Primer Ministro. El primer personaje a quien vemos y de quien disfrutamos es Malcolm Tucker, un tipo que no duda en faltar al respeto a todo aquél que no cumpla con la competencia que él considere adecuada, incluyendo a los ministros. Sobre todo, claro, si ese ministro el alguien tan lelo como Simon Foster, quien viene de meter la pata en una comparecencia pública. Malcolm Tucker está interpretado por Peter Capaldi, un habitual de series televisivas de éxito, que ofrece los mejores momentos de la película, con sus malas contestaciones y mal humor perpetuo.

El primer referente que nos viene a la memoria al ver In the Loop es la maravillosa El Ala Oeste de la Casablanca, de la que hereda los mordaces y ágiles diálogos y la frenética actividad en cada estancia de las importantes residencias en donde transcurre la acción. Pero esta producción se centra más en el humor, tratando de ridiculizar a esos hombres y mujeres que en teoría deberían de manejar con más rigor temas decisivos para el bienestar mundial como la guerra, la pobreza y las relaciones internacionales.

Otro que no desentona es el gran (en todos los sentidos) James Gandolfini, conocido por su papel mítico de Tony Soprano, que aquí ofrece una nueva demostración de competencia y vis cómica. Pero a quien esto escribe se le derrite su corazoncito treintañero al encontrarse de nuevo con la entrañable Anna Chlumsky, My Girl, aquella preciosa niña que volvía loco a Macaulay Culkin en la película que la entonces estrella infantil protagonizó tras el megaéxito de Solo en Casa.

Me esperaba un poquito más de In the Loop, teniendo en cuenta quién la produce y los niveles de calidad que suele impregnar a cada producción. Pero merece la pena ver lo que se cuece y cómo se cuece en las altas esferas, y sobre todo contemplar las pocas luces que a veces tienen quienes dirigen nuestros destinos.

Mi puntuación en IMDB:6.

 //www.imdb.com/title/tt1226774/

El Intercambio

Tenía pendiente de ver El Intercambio, la película de Clint Eastwood que junto con Gran Torino, conforma el excelente díptico cinematográfico que el maestro nos regaló el pasado año. Eastwood retrata a la perfección un suceso, una época y una red de corrupción policial que constituyen un soberbio drama con leves destellos de thriller, que demuestra, una vez más, que estamos ante el último clásico del cine norteamericano, el legítimo heredero de los maestros de la época dorada. Ojalá que siga haciendo películas muchos años…

El Intercambio se estrenó en los Estados Unidos el 31 de octubre de 2008, y el 19 de diciembre en España. Obtuvo tres nominaciones a los Óscar, para la dirección artística, la fotografía y para Angelina Jolie como mejor actriz protagonista, y provocó opiniones encontradas. Hubo quien la acusó de maniquea, de disfrazar un thriller al uso de supuesto cine clásico para contar una historia mil veces contada. Pero lo cierto es que, según se nos hace saber en los créditos iniciales, se nos cuenta una historia real que es llevada a la pantalla de forma magistral en mi opinión, gracias al guión de un sorprendente J. Michael Straczynski, afamado guionista de cómics y creador de la serie de ciencia ficción Babylon 5. El guionista cambia de tercio y de estilo para firmar un libreto efectivo, contundente y conmovedor, que se convierte en una estupenda película cuando Eastwood toma la batuta.

Lo mejor de El Intercambio es la perfecta armonía de todos los elementos. Ya no sólo es que el guión sea de una solvencia destacable, sino que la música del propio Eastwood, la fotografía de Tom Stern, el montaje de Joel Cox y las perfectas interpretaciones conforman una de esas obras que desgraciadamente no abundan en la actualidad.

Angelina Jolie está especialmente bien, en su papel de madre coraje que se enfrenta a una situación desesperada cuando su hijo desaparece y la policía de Los Angeles le entrega a otro niño que no es el suyo. Eastwood recoge la deficiente honestidad de un cuerpo policial que tiene en el personaje al que encarna de forma magistral John Malkovich a su principal azote. Esa policía corrupta es la misma que se nos mostraba en L.A. Confidential, aunque el drama que la corrupción provoca es mucho mayor en la historia de una mujer que es encerrada en un psiquiátrico por esa policía, sólo por intentar recuperar a su hijo.

El Intercambio es una nueva muestra del conocimiento del oficio de un veterano que es capaz de impregnar a cada una de sus obras de un sabor a clasicismo inigualable. En la producción encontramos a Ron Howard, cineasta de mucho menos talento que Eastwood que probablemente recibiese durante el rodaje alguna lección del maestro, teniendo en cuenta que poco después estrenó la que es sin duda su mejor película, Frost/Nixon. No veo yo a ese director que antes llevaba poncho ejerciendo de maestro de nada ni de nadie, ya que para eso están sus películas. El vacío que dejará cuando deje de rodar será enorme, así que confiemos en que aún le queden muchas películas por hacer, por el bien de todos los que amamos el cine…

Mi puntuación en IMDB:8.

//www.imdb.com/title/tt0824747/