Historias de San Valentín

Es Historias de San Valentín una película que juega sus bazas desde el principio, con confianza, sabiendo que ha logrado aunar importantes aspectos que le garantizarán una importante taquilla. Estamos ante un impecable producto que trata de aprovechar esa señalada fecha para atraer a multitud de parejas a las salas, para que disfruten acaramelados de unas historias cruzadas que protagonizan actores y actrices que conforman un amplio panorama de gustos del espectador. Estamos ante uno de los repartos más imponentes de los últimos tiempos, con jovenes que atraen a las nuevas generaciones como Taylor Lautner o Ashton Kutcher, ídolos de treintañeros como Jennifer Garner, Patrick Dempsey o Bradley Cooper, y veteranos espléndidos como Hector Elizondo, Shirley MacLaine o Kathy Bates. Y, por supuesto, esa Julia Roberts que se reencuentra con el director al que se lo debe todo, el que la dirigió en una de las comedias románticas favoritas de todos los tiempos para quien esto escribe: Pretty Woman.

Efectivamente, tras las cámaras tenemos a un Garry Marshall que consigue añadir una nueva película destacable a su filmografía. Y es que hasta el momento, podríamos pensar, como muy bien pensaría en voz alta mi añorado Pumares radiofónico, que Pretty Woman se la hizo un primo. Porque ninguna de sus otras películas se le acerca mínimamente, salvo, quizás, Novia a la Fuga, precisamente la que le llevó a reunirse de nuevo con Julia Roberts y Richard Gere. Historias de San Valentín es, quizás, algo mejor que aquélla, y conforma, con Love Actually, lo más destacado del género en la última década.

Le falta, para ser redonda, cierta mala uva en un guión que se muestra especialmente hábil a la hora de unir todas las historias de amor y a todos esos personajes en los que, por otra parte, tampoco se profundiza lo deseado. La película transcurre ante nosotros con un buen ritmo narrativo, sin que nos aburramos ni miremos el reloj, algo sin duda fundamental, pero lo cierto es que apenas nos reímos. Sonreímos, y mucho, pero le faltan esas escenas en las que justo antes de enternecernos con el desatado amor de los protagonistas nos reímos a carcajadas, como sí teníamos en la maravillosa Pretty Woman. Y, lo que es peor, aquellos intentos de los guionistas por buscar esas carcajadas terminan siendo un fracaso absoluto.

Pero, a cambio, tenemos un puñado de interesantes historias de amor y desamor, protagonizadas por un excelente grupo de intérpretes que vive esas pasiones en una ciudad, Los Angeles, especialmente bien tratada en la película. Volvemos al Beverly Wilshire, el mismo hotel que Julia Roberts ponía patas arriba con su presencia en Pretty Woman, cuando estaba dirigido por un espléndido Hector Elizondo, quien aquí, como marido de Shirley MacLaine, está también genial. Admiramos lo icónico que puede ser disfrutar de un partido de fútbol en un campo de reluciente hierba situado justo debajo del parque Griffith, en donde está el famoso cartel con las letras que conforman "Hollywood", el mismo que podéis ver como foto identificativa de este blog.

En definitiva, estamos ante una muy entretenida comedia romántica, que busca sin lograrlo, convertirse en un clásico, como sí lo logró aquella increíble historia de amor entre una prostituta y un yuppie millonario. Historias de San Valentín juega sus bazas de forma admirable: amor, protagonistas guapos y guapas y la típica factura impecable. Le falta comicidad, gags físicos incluso, y una última consideración: no se si es una paranoia mía, pero dos chicas especialmente guapas como Jessica Biel y Jennifer Garner (quien aquí vuelve a encontrarse con Bradley Cooper tras Alias, aunque no compartan ninguna escena) presentan un aspecto raro, guapas, pero con esa sensación en sus rostros de artificiosidad, fruto, probablemente, del maldito bótox y los excesos quirúrgicos, y es una lástima…

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt0817230/