Nine

Inesperado patinazo el de Nine, el musical que adapta al cine la exitosa obra de teatro que con mucho éxito representó nuestro Antonio Banderas en Broadway. Inesperado teniendo en cuenta el material que adaptaba, el competente director con el que contaba y el estelar reparto que protagonizaba. Pero la película no ha gustado, y a Rob Marshall, quien recibió unánimes elogios por su estupendo Chicago hace unos años, le han sacudido sin piedad. Es cierto que la película presenta una factura impecable, pero en un musical hay ciertos errores que no perdonan, y en Nine esos errores sobresalen entre tanta estrella, tanto oropel y tanta canción.

No es la historia el problema. Se nos cuenta la crisis creativa de Guido Contini, director de cine de éxito, alter ego de Fellini, quien no consigue centrarse para escribir su esperada novena película. No lo es el reparto, aunque sí varias de las intepretaciones, ya que ni el protagonista Daniel Day-Lewis está del todo bien, ni actrices como Sophia Loren o Nicole Kidman están todo lo bien que uno esperaría. Por el contrario, Penélope Cruz, Kate Hudson y Marion Cotillard sí salen indemnes. Pero lo que definitivamente hunde a un musical es, en mi opinión, la falta de números musicales, coreografías, y canciones memorables. En Nine no hay nada de eso. Hay varios números admirablemente coreografiados e interpretados, pero uno sale de la sala sin recordar ni una canción, y si detectamos que incluso alguna está metida con calzador, mal vamos.

Rob Marshall parece no hacerse en ningún momento con las riendas de una película que hace aguas por varios frentes. Si en Chicago cada número era fundamental para reforzar la historia, aquí es como si todos sobrasen, como si el único objetivo de los temas musicales fuese el lucimiento de cada estrella. Lógica la ausencia de la película en las nominaciones a los Óscar de este año. Sólo nuestra Penénope logra asomar, aunque sus posibilidades sean remotas.

No es fácil que un género como el del musical se abra camino. Marshall es quizás uno de sus valores, aunque en Nine no lo haya hecho bien. Yo espero que, a pesar de haber firmado para dirigir la cuarta de Piratas del Caribe (parece que también con Penélope), vuelva algún día al camino de esa maravilla que fue Chicago. Porque un buen musical provoca sensaciones inigualables, y a mi me apetece volver a salir del cine con ganas de cantar y bailar.

Mi puntuación en IMDB:6.

 //www.imdb.com/title/tt0875034/