Saw VI

Como todo el mundo sabrá, Saw VI tenía que haberse estrenado en España el pasado 23 de octubre, pero, en una decisión sin precedentes, el Ministerio de Cultura decidió relegar el estreno de la cinta al restringido circuíto de las salas X, basándose en la supuesta apología de la violencia de la película. Es cierto que esas salas X han de acoger, según la ley, las películas pornográficas o las que efectivamente realicen apología de la violencia, pero, en este segundo caso, la arbitrariedad nos puede llevar a actuar de manera inquisitiva, como, en mi opinión, efectivamente ha pasado. Una vez vista, puede afirmarse que la película es violenta, cruel y desagradable, muy probablemente algo más que las otras cinco de la saga, pero, discrepo, como en su día expresé en el blog, de esa decisión de limitar el estreno a las salas X. Se ha creado un precedente muy peligroso.

El problema, el eterno problema, reside en el espectador. Resulta lógica la pretensión gubernamental de proteger la sensibilidad de los menores, pero todos hemos visto, en el cine más comercial, escenas concretas de películas en las que hay violaciones, decapitaciones, sangre y vísceras. Y el espectador ha de asumir su responsabilidad, sobre todo en los casos de padres e hijos. Me sorprendió en su día coincidir en el cine viendo Watchmen con padres que habían llevado a sus niños a ver una supuesta película de superhéroes, para, finalmente, asistir a escenas sangrientas y sexo, precisamente lo que Alan Moore concibió en el cómic original. Me niego a admitir que en estos tiempos alguien se mete en una sala de cine sin saber qué va a ver. Estamos en la era de internet, de la información…El público de Saw VI es el mismo que el de las otras cinco, el que sabe que le van a mostrar escenas poco digeribles, muy semejantes, por otro lado, a las que pudimos ver en su momento en cosas como Hostel y su secuela…

Pero, finalmente, Saw VI no se pudo ver en los cines de España. Porque relegar a la película a un circuíto de ocho salas (las que quedan en nuestro país con la consideración de salas X), implica la absoluta imposibilidad de verla. Estamos ante un tema demasiado importante y peligroso como para que nuestros gobernantes decidan de manera frívola.

Respecto a la película, podemos reafirmarnos en lo que ya sabíamos: que es un espanto absoluto, casi como las demás anteriores secuelas de aquella estupenda película de terror que sorprendió a todos en 2004. Como tantas y tantas otars buenas películas, Saw es mancillada cada vez que una nueva secuela se estrena, y ésta lleva ya cinco, a una por año. Saw VI mantiene la trama de las anteriores, que a mi francamente me cuesta seguir cada vez más, y sorprende que la saga lleve viviendo de flashbacks del personaje de Tobin Bell en las últimas tres o cuatro películas. Se mantiene, cómo no, esa casquería que provocó la consideración de la cinta como X, especialmente en la primera y la última escena, dos muestras de un gore gratuíto y poco gratificante que ciertamente hace que prefiramos apartar la vista de la pantalla.

Pero a mi me hubiese gustado que la película se hubiese podido ver en los cines. Y que quienes gusten de este cine, hubiesen podido verla, bajo su responsabilidad, y haciendo uso de la libertad individual.

Mi puntuación en IMDB:2.

//www.imdb.com/title/tt1233227/