Superman Returns

Os dejo el link con el artículo sobre Superman Returns que he publicado en la web de la revista Acción. Y dejo constancia además de que en los últimos días he publicado críticas como la de El Corredor Nocturno y Pájaros de Papel, además de otras novedades en el blog que allí tengo, Flying. La dirección es:

//www.accioncine.net/blogs/flying/481-superman-returns-pues-no-era-tan-mala.html

Y felices vacaciones de Semana Santa, para quien las tenga…

Querido John

Ésta fue la película que desbancó a Avatar del primer puesto en la taquilla norteamericana, tras semanas y semanas en las que la peli de Cameron parecía realmente intocable. Curiosamente, toda la fanfarria visual, el 3D y la espectacularidad de Avatar se vieron empujados por una cinta pequeña, simple, una love story protagonizada por dos jóvenes estrellas que se sitúan como el único atractivo posible, teniendo en cuenta la condición de trabajo alimenticio que el prestigioso Lasse Halstrom ha terminado por asumir.

Porque la verdad es que poco aporta la presencia tras las cámaras de un tipo que lleva mucho tiempo demostrando que es un cineasta muy capaz, y que tenía la oportunidad de mantener su buen nivel con una historia muy a su medida. Es Hallstrom un director de sentimientos, de emociones, como las que se desataban en películas tan estimables como Chocolat o Las Normas de la Casa de la Sidra, en las que demostraba sacar partido de guiones resultones, gracias a su competencia como director de actores. En Querido John la historia es más floja que en sus anteriores trabajos, y los intérpretes tampoco están a la altura de los que el cineasta había dispuesto en sus anteriores películas. Por su parte, el propio director dirige sin pasión, sin planos ni escenas de cierta emoción contenida. Querido John podría haberla filmado cualquier director, un Alan Smithee cualquiera con el piloto automático puesto.

Estamos ante una historia de amor al uso, de esas que en Hollywood saben hacer cuando no se limitan a dos caras guapas. Y lo peor es que aquí la historia no da para mucho. Channing Tatum es un pedazo de carne, un tipo grandote no especialmente dotado para este tipo de cine, y que parece deprimido durante todo el metraje, como si le acabasen de comunicar que ha perdido la carrera por interpretar al Capitán América. Amanda Seyfried, por su parte, sí parece más capaz de expresar, aunque su papel le de más oportunidades. Los dos palidecen, claro, frente a uno de los mejores intépretes del momento, ese Richard Jenkins nominado el pasado año al Óscar al mejor actor por The Visitor.

No hay mucho que contar acerca de la historia de Querido John. Chico conoce a chica, surge la pasión, chico se va a la guerra y se trunca el amor. Pasan cosas, aparecen en escena otros personajes y situaciones, pero la sensación es de una desidia cargante, siempre esperando algún desgraciado suceso que haga que las chicas saquen el pañuelo y salgan encantadas de haber llorado en el cine. Porque eso sí lo logra la película: convocar en plenas vacaciones de Semana Santa a multitud de adolescentes que suspiran por una de esas historias de amor entre dos bomboncitos de Hollywood. Como en Crepúsculo, pero sin colmillos.

Flojita, flojita…

Mi puntuación en IMDB:4.

//www.imdb.com/title/tt0989757/

El Escritor

Polanski es uno de los grandes, y eso se nota desde el primer metraje de El Escritor, que supone una nueva demostración de talento, con el añadido que supone ver al director en uno de esos géneros que no le ha permitido mostrarse muy inspirado a lo largo de su carrera. El thriller con tintes políticos no había sido desarrollado por Polanski, cuya película que más puede recordarnos a ésta sería el espanto de La Novena Puerta, u otras cosas tan poco sugerentes como La Muerte y la Doncella. Frenético sí es una cinta estimable, aunque más cerca del puro suspense policíaco que ésta.

El Escritor, adaptación de la novela de Robert Harris, nos atrapa desde el principio, y permite reconocer, como decía al principio, a uno de los grandes detrás de las cámaras. La atmósfera, el ritmo, nos indican que estamos ante uno de esos que realmente sí saben de qué va la cosa ésta del cine. Y es que cuando asistes a las salas con la frecuencia con la que yo lo hago, detectas enseguida cuándo te regalan cine de verdad. Y ojo, que no estamos precisamente ante una obra maestra, ni siquiera ante una de las cinco o seis mejores pelis de Polanski, quien, por otra parte, sí es capaz de tapar los agujeros de un guión bueno pero tramposo como pocos, con todo eso que le suponemos a los mejores: el ritmo, la dirección de actores, el toque personal…

Se nos cuentan las peripecias de un escritor que recibe el encargo de escribir las memorias de un ex- Primer Ministro británico, muy criticado durante su mandato por haber jurado amor eterno al presidente americano de turno…Y no será éste el único aspecto que nos permita reconocer a un personaje real (esa imagen televisiva de Pierce Brosnan con esa Condoleezza…). Ewan McGregor se pone en la piel de un "negro", el término con el que se designa a esos anómnimos escritores que se encargan de hacerles el trabajo a personalidades que supuestamente escriben sus biografías, pero que en realidad se estrevistan con verdaderos plumillas, que reciben una suculenta cantidad por hacer el trabajo. MacGregor está, como sus compañeros de reparto, sublime.

Y es que ésta es la principal virtud de la película. Estamos ante uno de los mejores cástings de los últimos años. Cada actor parece que se adapta a su papel de manera perfecta. Brosnan es un sublime ex-primer ministro, seductor, elegante…Kim Catrall, a quien da gusto verla desplegar su talento fuera de ese personaja tan excesivo de Sexo en Nueva York, está también genial en su pañel de ayudante principal, y Olivia Williams se apodera de la pantalla en cada escena, en ese papel de mujer en la sombra de la figura de su marido, que esconde mucho más de lo que aparenta.

La película discurre con ese gustillo a buen cine, a sofisticación, con una trama que se desliza por mil y una posiblidades, todas ellas igualmente seductoras. Cierto es que el deselance no nos convence del todo, aunque la última y significativa escena esté rodada con una maestría mayúscula, pero la sencación que uno tiene todo el rato es que asistimos a una nueva lección de uno de los más grandes directores actuales, un tipo capaz de tocar el género que quiera con una solvencia inalcanzable para tantos y tantos cineastas que estrenan peli cada viernes. Polanski ha tocado el suspense en aquellas primerizas producciones polacas con el encanto de El Cuchillo en el Agua, el terror más o menos contenido con Repulsión y, cómo no, la obra maestra que era La Semilla del Diablo; la comedia (porque era una comedia) El Baile de los Vampiros; el Holocausto en El Pianista, el drama histórico con su particular versión de Oliver Twist, el drama erótico con Lunas de Hiel; una de Piratas (no tan floja como todo el munso asumió en su día) y el suspense con Frenético o ésta. Tanta variedad como el gran Stanley Kubrick.

Es tramposilla, es fallida por momentos…pero da gusto sentarse en la butaca y que te cuenten una historia como lo hace Roman Polanski. Y no quiero dejar de comentar lo mucho que he flipado con la pinta que tiene James Belushi…

Mi puntuación en IMDB: 7.

//www.imdb.com/title/tt1139328/

 

Robert Culp (1930-2010)

Mucha penita me ha dado el fallecimiento de Robert Culp, uno de esos rostros amables de siempre, de esos cuyo nombre no recuerdas, pero al que conoces de sobra porque ha estado presente en innumerables sesiones televisivas que todos hemos disfrutado. Era Culp un actor eminentemente televisivo, con una carrera que incluye numerosas apariciones en algunas de las más recordadas series de los 70 y 80, aunque también pudimos verle en el cine, siendo su película más destacada El Informe Pelícano, la adaptación de la novela de John Grisham que Alan J. Pakula dirigió y estrenó en 1993, con Julia Roberts y Denzel Washington como protagonistas. <!–break–>

Yo Espía, Superagente 86, Vacaciones en el mar, Colombo, Las Chicas de Oro o Lois & Clark fueron algunas de las series en las que pudimos verle, pero para mi, Robert Culp siempre será Bill Maxwell, el fiel amigo y mentor de aquel disparatado superhéroe televisivo de los 80:

El Gran Héroe Americano es una serie mítica para los de mi generación, una entrañable vuelta de tuerca al mundo de los superhombres, que combinaba acción, humor y unos efectos especiales…resultones, siendo muy generosos. Robert Culp era el encargado de velar por la integridad de aquel patán encarnado por William Katt, quien tuvo la fortuna de recibir un traje extraterrestre que le proporcionaba superpoderes. Mucho nos reímos con aquellos aterrizajes imposibles…¿Para cuándo un remake?

Se nos ha ido Robert Culp, el inseparable amigo de El Gran Héroe Americano. Descanse en paz…

//www.imdb.com/name/nm0191685/

El Libro de Eli

Resulta curioso ver que hay numerosas parejas de hermanos haciendo películas en la actualidad. Tenemos a los Spierig, quienes aún mantienen en cartelera Daybreakers; están los Wachowski, todavía viviendo de rentas de Matrix; los Pang son unos chinos que ya han metido la cabeza en Hollywood con aquel espanto de Bangkok Dangerous; y, claro, tenemos a los Coen, sin duda los más talentosos. Detrás de El Libro de Eli están los Hugues, aquéllos que adaptaron en 2001 From Hell, el cómic de Alan Moore.

Desde entonces habían estado desaparecidos, y han vuelto ahora con una película mucho más cercana a From Hell de lo que en principio pudiéramos pensar. Más allá de las evidentes diferencias argumentales, los hermanos vuelven a meterse de lleno en el mainstream de los grandes estudios, añadiendo un toque personal en forma de importantes excesos visuales y estilísticos. Si en la peculiar versión de la historia de Jack el Destripador que Alan Moore ideó en forma de cómic veíamos a Johnny Depp con una exagerada afición a las sustancias alucinógenas, en esta película post-apocalíptica asistimos a un recital ultra-violento a cargo de un Denzel Washington que mutila, corta miembros y rebana cabezas con una solvencia pasmosa, aspecto éste, como el de las drogas de From Hell, no precisamente habitual en las producciones de las majors, al menos en semejantes dosis.

Y precisamente en ese festival de violencia desatada podemos encontrar uno de los principales activos de una película que se desinfla a medida que avanza la trama. Si en su primera media hora El Libro de Eli bien podría pasar por un remake encubierto de la magnífica La Carretera, a partir de entonces nos encontramos con un popurrí estilístico y argumental, con referencias que van desde el western hasta el spaguetti-western, con un desenlace absurdo y surrealista que definitivamente hace de la película un producto más que olvidable.

Washington vuelve a estar más que correcto en su papel de solitario caminante en un mundo devastado, probablemente, por una bomba nuclear. Su némesis es un Gary Oldman no muy alejado de esos papeles de villano que suele interpretar, en los que se le ha encasillado privándonos de otros registros de los que sin duda podría haber sacado mucho partido. Asistimos a un duelo entre el bien y el mal, una pelea por hacerse con ese libro, auténtico mcguffin de una función que termina por provocar más bostezos que satisfacciones.

En sus muchas fallidas intenciones residen los principales problemas de El Libro de Eli. Quiere ser un Mad Max de nueva generación pero se asemeja más a El Bueno, el Feo y el Malo. Y con ese problema que ya teníamos en From Hell: los Hughes filman sin alma, fríos, ruedan planos y escenas con buenos encuadres y disponiendo de medios ingentes, pero no perduran. Yo vi From Hell en 2001, y hasta ahora…Y vi Eli en 2010 y…Por no hablar de ese final, tan inverosímil como ridículo, con un Malcol McDowell que provoca unas carcajadas me temo no deseadas…

Lo mejor, sin duda, poder disfrutar otra vez de Jennifer Beals, la chica de Flashdance, una excelente actriz a quien cada vez cuesta más ver en el cine.

Mi puntuación en IMDB:5.

//www.imdb.com/title/tt1037705/

Adolfo Suárez

Antena 3 produjo hace algo más de un año una tv-movie basada en los últimos días de Franco, que yo comenté en el blog, afirmando que me parecía muy bien esta manera de rescatar una parte fundamental de nuestra historia. Más allá de consideraciones ideológicas, y aún teniendo en cuenta el carácter moderadamente conservador de la cadena, creo que es de agradecer el esfuerzo por reflejar, de la manera más fiel posible, una etapa decisiva en nuestra "conversión" a la democracia. En ese aspecto, Adolfo Suárez es la perfecta continuación de aquella anterior producción. Se mantiene el tono, los buenos intérpretes y, probablemente, cierto tufillo edulcorante.

Quizás el hilo conductor más claro entre 20 N Los Últimos Días de Franco, y Adolfo Suárez, sea Fernando Cayo, el actor encargado de interpretar a Juan Carlos I en las dos producciones. Cayo lo hace realmente bien, y permite cierta continuidad en una trama necesariamente engarzada.

Pero en Adolfo Suárez, quien lleva todo el peso y sale muy bien parado es Ginés García Millán, el actor que carga con la responsabilidad de interpretar a una figura decisiva en nuestra historia, uno de los más decididos impulsores de la democracia y auténtico motor de la trancisión. García Millán, a quien antes habíamos podido ver en series como Todos los Hombres Sois Iguales o Periodistas, demuestra haber estudiado en profundidad la manera de hablar de Suárez, la forma de moverse, de caminar…A pesar de no guardar un excesivo parecido físico, realiza un trabajo excelente, y al final uno termina con la sensación de ver en pantalla al auténtico ex-presidente. En general todos los actores están bien, aunque ciertamente chirrían un poco los encargados de caracterizar a Felipe González y a Santiago Carrillo. Pero no es fácil interpretar a tantos personajes reales contemporáneos.

Ignoro si la traslación de los hechos es realmente fiel. Estoy convencido de que se nos da una imagen probablemente demasiado amable del personaje, quien seguro tenía más aristas de las mostradas. Pero la película, en sus dos episodios, tiene un ritmo adecuado, y asistimos a una correcta recreación de momentos fundamentales de nuestra historia.

Los americanos explotan a la perfección su historia. Nosotros, con muchos más siglos y mucha mayor enjundia, no lo hemos hecho con la ambición que deberíamos. Aunque también es cierto que aquí nos ha costado mucho pasar página y cicatrizar heridas. Pero ya va siendo hora. Esta producción televisiva merece la pena ser vista, con la perspectiva adecuada y sabiendo siempre que el punto de vista siempre, provenga de quien provenga, estará ideologizado. Pero cada uno es dueño de su cerebro y se lo alimenta como quiere.

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt1463141/

Brothers – Hermanos

El cine es probablemente la expresión artística que de forma más desgarradora ha mostrado los efectos de la guerra en el ser humano, la absoluta incapacidad del mismo para retomar una vida destrozada por haber cargado la mochila de muertes, torturas y sufrimientos mayúsculos. Brothers es la actualización hollywoodiense de una película danesa que trató, sin conseguirlo, de dejar atrás algunos de los postulados principales del movimiento Dogma, para ofrecer un descarnado relato sobre el perdón y la culpa. Jim Sheridan encuentra en esa pequeña y conmovedora película danesa la perfecta excusa para volver a su cine, basado en historias dramáticas y personajes sufridores. Y, nuevamente, logra lo que se propone.

Como en sus anteriores trabajos, como en Mi Pié Izquierdo, El Prado, En el Nombre del Padre o The Boxer, tenemos una historia trágica, una montaña rusa del sufrimiento humano y la redención, personificados en los excelentes personajes que interpretan, de forma sublime, Tobey Maguire, Natalie Portman y Jake Gyllenhaal. Sheridan filma de forma sutil y directa, y sólo le falta media hora de metraje para atar cabos y redondear una trama lastrada por la necesidad de pasar de puntillas por temas y cuestiones que sin duda merecían más atención.

Brothers se queda quizás a medias en tres aspectos. Como película que refleja las penurias del veterano de guerra, que no encuentra su sitio o que cree que se lo han quitado, la película conmueve, pero se queda lejos de esas maravillas que pueden ser El Regreso o Los Mejores Años de Nuestra Vida. Como espejo del drama en la familia que pierde a un pilar que sacrifica a su famila por servir a su país también se queda a medias, y mucho más lo hace como thriller que indaga en un trágico triángulo amoroso. En las tres posibles salidas, la película no logra recorrer el camino deseado, y se limita a jugar sus bazas, eso sí, de manera más que efectiva. Y esas bazas son sus excelentes intérpretes, su magnífica recreación y su correcto pulso narrativo. Jim Sheridan es capaz de ofrecer drama y ternura, y dejar que cada escena atrape al espectador con pocos pero eficaces recursos. Una fotografía precisa y una banda sonora acertada sirven para que la película nos enganche, aunque siempre esperemos más de cada posible arco argumental.

Lo mejor, sin duda, los tres protagonistas, que parecen disfrutar de ese cine de personajes, alejado de los blockbusters que los tres han frecuentado y en los tan bien se han movido. En mi opinión, Natalie Portman ofrece su mejor interepretación, junto a la que nos brindó en Closer. Y sus escenas patinando sobre el hielo sirven para que comprobemos cómo hemos cambiado todos, ella y nosotros, que le vimos hacer lo mismo siendo una niña en Beautiful Girls, como si el tiempo no se hubiese detenido desde entonces.

Brothers es una buena película, que hubiese sido aún mejor de no tener un precedente original del que poco se aparta, y, sobre todo, si hubiese incidido en su propia personalidad, y en un argumento de más calado.

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt0765010/

Habitación 1408

Mucho se habló en el foro de cine de Meristation de Habitación 1408, adaptación de una novela de Stephen King estrenada en nuestro país el 14 de diciembre de 2007. Mi opinión fue clara y concisa, como esta entrada bloguera: me pareció un espanto de proporciones bíblicas. Aquí la dejo:

Horrorosa. La verdad es que me he aburrido muchísimo, y hasta me he dormido…Es lógico que un tipo como Stephen King, que tiene tropecientos mil libros escritos tenga de todo, buenos, malos y malísimos, y con la adaptación de sus novelas pasará lo mismo, habrá pelis increíbles como Cadena Perpetua, buenas como Cuenta Conmigo, It , La Milla Verde o El Resplandor, correctitas como Carrie o Christine y espantos como Sonámbulos, La Tienda o ésta de 1408.
Acabé harto de ver al Cusack poner cara de loco y encerrado en la dichosa habitación ésa, y para colmo esa trama familiar me resultó tan absurda como previsible…

Mi puntuación en IMDB:1.

//www.imdb.com/title/tt0450385/

Green Zone: Distrito Protegido

Probablemente sea Paul Greengrass el cineasta más hábil del actual sistema de producción de los grandes estudios. Universal le fichó para que se encargara de la segunda película de la saga de Bourne, y el tipo fue capaz de mantener su estilo además en la tercera y estupenda entrega, el mismo por el que fue unánimemente elogiado con United 93. El cine de Greengrass es rudo, directo y golpea con crudeza la retina de un espectador más acostumbrado a la grandilocuencia. Pero además es tremendamente efectivo, pues es capaz de enganchar al amante de los blockbusters y al que busca algo más elaborado.

El resultado de la mezcla de ese estilo con los encargos de las majors son producciones que gustan a todos, productos que satisfacen a un amplio abanico de espectadores gracias a ese marchamo de qualité que el director es capaz de imprimir en cada una de sus películas. Es cine comercial, pero indudablemente tiene algo de cine de autor. En Green Zone lo que hace Greengrass es mantener sus constantes estilísticas en un contexto de cine bélico, como antes hizo con el cine de acción y espías o con su manera de contar el fatídico vuelo del United 93. Planos cortos, cámaras pegadas a la acción, un estilo casi documental y de un realismo pocas veces visto en el cine de Hollywood, que nos permiten hablar de un "dogma palomitero", como si Lars Von Trier tuviese un aventajado pupilo tentado por los dólares de Hollywood. Y como suele contar con buenos guiones, le salen cosas muy dignas.

Y casi siempre con Matt Damon, quien parece estar especialmente cómodo en ese cine de pocos artificios de Greengrass. Damon, quien no se cansó de criticar a la administración Bush en su día, se convierte en el perfecto cómplice del director, quien ha rodado una película que es más dura con el ex-presidente que lo que pudo ser el azote oficial, Michael Moore. En Green Zone se nos describe con precisión el cúmulo de embustes que justificó la Guerra de Irak, la excusa de unas armas de destrucción masiva que nunca aparecieron y, me temo, nunca aparecerán. Y en ese sentido, es relevante la escena en la que Bush aparace en una pantalla mientras los soldados en Irak están sentados para comer, anunciando la victoria en la guerra.

Damon es el héroe que detecta que sus misiones no son más que burdas excusas para destruír todo aquello que suponga posteriormente una generosa inyección de dólares a las empresas norteamericanas encargadas de reconstruír. Y, por supuesto, descubre todo lo que se esconde detrás de un conflicto bélico absurdo,  que se cobró y se cobra víctimas mortales inocentes cada día. Ésta es, sin duda, la película más crítica con aquella administración, con el agravante de que se trata de un producto mayoritario que será visto por muchos.

Damon está soberbio en su papel, casi una continuación del espía Jason Bourne. Con él, dos tipos de una calidad más que contrastada: Brendan Gleeson y Greg Kinnear, anverso y reverso de una misma moneda. Y la trama incluye la inevitable crítica a unos medios de comunicación a los que en ocasiones les cuesta evitar que la verdad estropee una buena noticia.

Buena película, que además trata de poner a cada uno en su sitio, aunque sea con varios años de retraso.

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt0947810/

Vertige

El cine de género europeo lleva varios años tratando de hacerse un hueco entre la masificación de productos (frecuentemente sub-productos) que nos llegan desde la industria norteamericana. España y Francia son dos de las cinematografías que más títulos importantes han aportado, aunque, en mi opinión, con resultados desiguales. Los vecinos franceses no cuentan con un Amenábar, que con Los Otros logró el reconocimiento unánime de crítica y público, y que mostró la senda a J.A.Bayona, que más tarde tuvo continuidad exitosa con Balagueró. En Francia tienen a su Alexandre Aja, responsable de una película que tuvo importante relevancia y que yo detesto: Haute Tension.

Esa película, y otras como Deep in the Woods (también espantosa en mi opinión), otorgaron cierto prestigio al fantástico francés, que vio reclutados a alguno de sus más interesantes directores en Hollywood. El pasado mes de enero se estrenó en nuetro país Vertige, otra cinta precedida de cierto éxito en Francia y que quizás hubiese merecido mayor reconocimiento internacional. No es una maravilla, pero yo la prefiero desde luego a todos esos títulos que he citado antes y que sí tuvieron mayor respaldo.

Vertige es un curioso experimento de terror que trata de conjugar varios de los clichés que todos estamos hartos de ver en el cine americano. En el contexto de unos chicos que escapan de un asesino en un entorno hostil y abandonado (cuántas veces hemos visto esto…) tenemos una propuesta muy atractiva por momentos, que ofrece, antes de meterse en esos terrenos tan nefastamente pisados con anterioridad, un divertido prólogo en forma de thriller sobre montañismo, en la mejor tradición de títulos tan sugerentes como Máximo Riesgo (lo mejor que nunca hizo Stallone) o Límite Vertical.

El tal Abel Ferry filma con pericia escenas arriesgadas y espectaculares, protagonizadas por unos chicos que tratan de escalar y escalar montañas ofreciendo imágenes realmente impactantes. En esa primera parte de la película se recoge lo mejor de una cinta que quizás, de haber seguido por esa senda, hubiese logrado un mejor resultado final. Porque al final, en la cima del monte, lo que les aguardaba a los chicos era el típico psychokiller deforme que tratará de hacerse unos bocadillos con sus vísceras. A partir de ahí volvemos a los tópicos de siempre en este tipo de cine, que tantas y tantas veces hemos sufrido.

Supongo que con un guión más centrado en la parte aventurera de la historia, con esas escenas de montaña, con una intriga de suspense o de buenos y malos escalando, la cosa hubiese merecido mucho más la pena. Al final lo que empezó muy bien terminó siendo más de lo mismo. Pero sólo por la interesante primera parte, Vertige merece un visionado. No es una maravilla, pero a mi me ha gustado más de lo que lo hiceron muchas de esas cintas de género europeas que tanto éxito han tenido en los últimos tiempos.

Mi puntuación en IMDB:5.

 //www.imdb.com/title/tt1433562/

Hay muchas novedades en la web de la revista Acción, en la que colaboro. Tengo críticas de las españolas El Corredor Nocturno y la estupenda Pájaros de Papel, y alguna cosa más en el blog que allí tengo, Flying. Lo podéis ver en www.accioncine.net