Julie & Julia

La película que permitió a Meryl Streep alcanzar su decimosexta nominación al Óscar es una amable combinación de dos historias que ocurren en épocas muy distintas, aunque de desarrollo y consecuencias muy parecidas. La Streep y Amy Adams encarnan a dos personajes reales, muy parecidos entre si, dos almas gemelas que ven construído su futuro sin incertidumbres (una funcionaria, otra casada con un embajador) pero sin atractivos vitales. Y que encontrarán en la cocina su manera de ilusionarse y de disfrutar de una plácida existencia.

La filmografía de Nora Ephron es todo un tratado del cine más del gusto del género femenino. Ya no es que estemos ante una pródiga cineasta de comedias románticas, sino que éstas, cuando son firmadas por Ephron, están protagonizadas por mujeres que llevan todo el peso de la acción, chicas que terminan por ser lo más recordado de la película, como ocurría en Algo Para Recordar, Tienes un e-mail (en las que Tom Hanks se veía eclipsado por la emnpalagosa Meg Ryan), o Embrujada, con protagonismo absoluto de Nicole Kidman.

En Julie & Julia son dos las mujeres que cargan con la película. Mery Streep es Julia Child, la más famosa cocinera norteamericana, una mujer de maneras excéntricas que permiten a la actriz sobreactuar en ocasiones, aunque termine resultando convincente. Su manera de entender la gastronomía a finales de los años 40 sirve de inspiración en 2002 a Julie Powell (Amy Adams), para crear un blog en el que recoje las preincipales recetas de la famosa cocinera, al tiempo que le sirve para adaptarse a su nueva vida en Nueva York.

Quizás el problema es lo desaprovechado que parecen estar las dos historias, que no terminan de captar la atención de un espectador que ve cómo le cambian de tercio cuando cada trama parece alcanzar un momento interesante. La parte protagonizada por Meryl Streep transcurre como el más amable de los biopics, mientras que la otra se desarrolla como la típica comedieta romántica repleta del buen rollo y lo políticamente correcto que uno espera de un producto de lo más convencional. Lo mejor, sin duda, es la interpretación del inmenso Stanley Tucci, un actor que este año, con su nominación por The Lovely Bones, parece haber alcanzado la notoriedad que se merece.

Película correctita, más para chicas que para chicos. En cualquier caso, como diría Julia Child… !bon appetit!.

Mi puntuación en IMDB:6.

//www.imdb.com/title/tt1135503/