Querido John

Ésta fue la película que desbancó a Avatar del primer puesto en la taquilla norteamericana, tras semanas y semanas en las que la peli de Cameron parecía realmente intocable. Curiosamente, toda la fanfarria visual, el 3D y la espectacularidad de Avatar se vieron empujados por una cinta pequeña, simple, una love story protagonizada por dos jóvenes estrellas que se sitúan como el único atractivo posible, teniendo en cuenta la condición de trabajo alimenticio que el prestigioso Lasse Halstrom ha terminado por asumir.

Porque la verdad es que poco aporta la presencia tras las cámaras de un tipo que lleva mucho tiempo demostrando que es un cineasta muy capaz, y que tenía la oportunidad de mantener su buen nivel con una historia muy a su medida. Es Hallstrom un director de sentimientos, de emociones, como las que se desataban en películas tan estimables como Chocolat o Las Normas de la Casa de la Sidra, en las que demostraba sacar partido de guiones resultones, gracias a su competencia como director de actores. En Querido John la historia es más floja que en sus anteriores trabajos, y los intérpretes tampoco están a la altura de los que el cineasta había dispuesto en sus anteriores películas. Por su parte, el propio director dirige sin pasión, sin planos ni escenas de cierta emoción contenida. Querido John podría haberla filmado cualquier director, un Alan Smithee cualquiera con el piloto automático puesto.

Estamos ante una historia de amor al uso, de esas que en Hollywood saben hacer cuando no se limitan a dos caras guapas. Y lo peor es que aquí la historia no da para mucho. Channing Tatum es un pedazo de carne, un tipo grandote no especialmente dotado para este tipo de cine, y que parece deprimido durante todo el metraje, como si le acabasen de comunicar que ha perdido la carrera por interpretar al Capitán América. Amanda Seyfried, por su parte, sí parece más capaz de expresar, aunque su papel le de más oportunidades. Los dos palidecen, claro, frente a uno de los mejores intépretes del momento, ese Richard Jenkins nominado el pasado año al Óscar al mejor actor por The Visitor.

No hay mucho que contar acerca de la historia de Querido John. Chico conoce a chica, surge la pasión, chico se va a la guerra y se trunca el amor. Pasan cosas, aparecen en escena otros personajes y situaciones, pero la sensación es de una desidia cargante, siempre esperando algún desgraciado suceso que haga que las chicas saquen el pañuelo y salgan encantadas de haber llorado en el cine. Porque eso sí lo logra la película: convocar en plenas vacaciones de Semana Santa a multitud de adolescentes que suspiran por una de esas historias de amor entre dos bomboncitos de Hollywood. Como en Crepúsculo, pero sin colmillos.

Flojita, flojita…

Mi puntuación en IMDB:4.

//www.imdb.com/title/tt0989757/