Furia de Titanes

Quietos paraos, que no voy a hablar (aún) del remake que tenemos estos días en cartelera. Ésa la veré hoy, así que espero que mañana me toque hablar de ella en el blog. Hoy quiero recordar la original, aquella monster movie ochentera en la que todo era cartón-piedra, que contaba con los efectos visuales del gran Ray Harryhausen y que presentaba un reparto de campanillas, con los veteranos y prestigiosos Laurence Olivier, Maggie Smith, Ursula Andress y Burgess Meredith. No era una maravilla, pero tenía una virtud de la que carece buena parte del cine actual incluída, me temo, la nuerva versión de los Titanes: encanto.

Efectivamente los 80 fueron uno años especialmente pródigos en cine de espada y brujería. Furia de Titanes, estrenada en los Estados Unidos el 12 de junio de 1981 (pocos años antes Spielberg había inventado el concepto del blockbuster cinematográfico con su Tiburón), era un ambicioso proyecto que jugaba las bazas de la animación tradicional, el stop-motion de Harryhausen, en una época en la que los ordenadores ya habían empezado a copar el protagonismo en las cintas repletas de efectos especiales. Vista hoy, y teniendo en cuenta que antes se habían estrenado La Guerra de las Galaxias o Superman, puede decirse que se trataba de un proyecto tan ambicioso como arriesgado. Y es que uno puede ponerse hoy en casa los dvds de esas dos películas, y disfrutarlas como si el timepo no hubiese hecho mella. Pero, vista hoy, Furia de Titanes causa más sonrojo que otra cosa, a pesar de que sigue conservado ese encanto que hace que rejuvenezcamos unos añitos y recordemos aquella década en la que éramos unos tiernos y soñadores infantes.

Tiene encanto. Tanto como efectos visuales tristemente desfasados. Pero, despojándonos de prejuícios, uno puede pasar un buen rato con la historia de Perseo y su pugna por lograr el amor de Andrómeda mientras se enfrenta a esas criaturas mitológicas. Se pasa por el forro buena parte de los preceptos fundamentales de la mitología griega, pero ni me importará hoy cuando vea la nueva versión, ni me importó en su momento con ésta. El papel que en la nueva recae en Sam Worthington, recayó entonces en Harry Hamlin, una cara guapa de la época que no molesta, aunque nos lo vendiesen como un efebo insuperable que no era. Hamlin se convirtió en un cotizado actor, y formó parte de la revolución que provocó en Hollywood la película Su Otro Amor, una de las primeras en mostrar sin tapujos una historia de amor homosexual. Últimamente hemos podido verle en la serie Harper’s Island.

Hamlin era Perseo, y estaba rodeado de leyendas del cine, intérpretes que aceptaron el suculento cheque por aparecer escasos minutos en pantalla, como había hecho Brando en Superman, aunque, logicamente, sin llegar a semejante caché. Laurence Olivier era Zeus, Maggie Smith era Thetis, Ursula Andress era Afrodita, y el entrañable Mickey de Rocky, Burgess Meredith, era Ammon. Todos ellos poníoan el marchamo de qualité, supongo que semejante al que pondrán en el remake Liam Meeson o Ralph Fiennes (de nuevo juntos tras La Lista de Schindler).

Yo la recomiendo, sobre todo por el nombre que está detrás de los efectos especiales. Ray Harryhausen merece que todos veamos las películas en las que trabajó, muestras de artesanía en una época marcada por lo digital. Harryhausen fiue el Stan Winston de los 60, 70 y 80, el responsable de muchas escenas impagables del cine más evocador de otras épocas y lugares. Su técnica de animación fotograma a fotograma, ese stop-motion que causó furor, permanece hoy en día como uno de los más importantes avances de la tecnología aplicada al cine, que tuvo en Furia de Titanes su despedida más grandiosa. En ese sentido, la película es un elegante canto del cisne, una entrañable despedida de alguien que hizo soñar a espectadores de varias generaciones.

Furia de Titanes, versión 2010, estará repleta de efectos generados por las potentes computadoras de las que dispones los técnicos en la actualidad. Antes se hacía de otra manera, y Ray Harryhausen era el número uno. Rindámosle homenaje viendo la peli original, o Los Viajes de Gulliver, o La Isla Misteriosa, o Simbad y la Princesa, o, por supuesto, la maravillosa Jason y los Argonautas. Ay, qué tiempos… 

//www.imdb.com/title/tt0082186/