Desde París con Amor

Tardaré unos días en subir mi opinión sobre la Alicia de Tim Burton, ya que tendré que hacerme una excursión para disfrutarla en 3-D. De momento, os dejo mis impresiones sobre Desde París con Amor.

Luc Besson es astuto, y sabe lo que el público quiere ver. Desde París con Amor es una película francesa, en la que no hay ni un sólo dólar americano, aunque en nada desmerezca en cuanto a lujo y medios en la comparación con las repetitivas fórmulas policíacas hollywoodienses. Y la intención es la misma: facturar cine asequible, asumible para un espectador poco exigente que venera los géneros más palomiteros. Acción, adrenalina y una estrella americana que asegure un mínimo de taquillaje. Y a sumar.

Pero a mi me gustó mucho más la anterior propuesta de Besson de semejante factura. Aquel Taken (Venganza), protagonizado hace un par de años por Liam Neeson sí era una película casi redonda, que combinaba esos deseos de rentabilidad ofreciendo un producto bastante más solvente. Puede que la diferencia resida en la contundencia de aquélla desde un punto de vista estilístico y argumental. Taken era un thriller típico, en la que su adscripción a los estereotipos del género no chirriaba. Desde París con Amor es una buddy movie de acción, una de esas pelis de polis colegas (aunque los protagonistas no sean policías, sino agentes secretos) en la que los gags supuestamente simpáticos no lo son, y que termina resintiéndose de una mezcla no del todo afortunada. Y como la trama no es ni original ni está muy trabajada, la película queda reducida a lo mínimo.

Y ese mínimo sí nos permite disfrutar de alguna escena de acción bien ejecutada por ese protegido de Besson, Pierre Morel, que ya en Taken demostró manejarse bien con presupuestos ambiciosos. Su dirección permite cierto ritmo, y planos de destacado poderío visual, en la línea de su mentor y gran director, ese Luc Besson que se está convirtiendo en uno de los personajes fundamentales del cine europeo, por su capacidad para competir sin complejos con el cine norteamericano. Pierre Morel podría dar el salto a Hollywood, y saldría muy bien parado de proyectos importantes en los que contase con buenas historias además de con los ingentes medios de aquel cine.

Esa condición de híbrido de géneros (una desafortunada mezcla de Arma Letal y James Bond) es sólo uno de los problemas. El otro es, en mi opinión, la nefasta presencia de un Jonathan Rhys-Meyers incapaz de cambiar de cara en escenas en donde supuestamente ha de mostrar sentimientos contrapuestos. Es éste uno de los peores actores del panorama actual, hasta el punto de impedir que una maravilla como Match Point, la cinta de Woody Allen, sea recordada como la obra maestra que debería, de no ser por su torpe protagonista. Quien sí convence es un desatado John Travolta, que parece disfrutar con esa caricatura excéntrica que le han regalado, una oportunidad de reírse de sí mismo y de demostrar que aunque no esté especialmente dotado para esto de actuar, conoce el oficio como nadie, ofreciendo un impagable guiño a quienes tenemos Pulp Fiction como película de cabecera de los últimos veinte años.

Hay acción, escenas espectaculares y loables intenciones. No se trata de comparar, pero qué bien nos vendría un Luc Besson en nuestra industria. Desde París con Amor es una flojita peli, pero hecha sin complejos en Europa, que probablemente termine con una destacada recaudación, sobre todo en estos tiempos pre-estivales en los que la cartelera está especialmente triste.

Mi puntución en IMDB:5.

//www.imdb.com/title/tt1179034/