Más Allá del Tiempo

Parece ser que éste era el proyecto escogido por la pareja Brad Pitt-Jennifer Aniston para mostrar toda su pasión en la gran pantalla, justo antes de que el huracán Angelina se lo llevase todo por delante. Finalmente, Pitt, a través de su compañía Plan B, se hizo cargo de la producción cediendo el protagonismo a la pareja Eric Bana- Rachel McAdams. Estamos ante la adaptación de un best seller de Audrey Niffenegger, que ha contado como guionista con Bruce Joel Rubin, todo un experto en historias de amor imposibles, como demostró al emparejar a Demi Moore con el muerto Patrick Swayze en Ghost

Aquí tenemos nuevas y sorprendentes circunstancias que complican la desatada historia de amor. Bana es un hombre marcado por una increíble característica: viaja en el tiempo, lo que le impide desarrollar una vida normal, y mucho menos una relación sentimental con la mujer a la que, siendo una niña, se le apareció en uno de sus viajes.

El tema de los viajes inter-temporales ha sido siempre peliagudo. En las más exitosas producciones el poderío visual y las ambiciosas intenciones disimulaban siempre los evidentes defectos de guión. En cosas como Regreso al Futuro o Terminator el resultado final era mucho mejor que si analizásemos las historias detenidamente. No es fácil componer un guión con viajes en el tiempo, y, aquí, para empeorarlo todo, se empeñan en complicarse la vida haciendo de esos viajes algo constante, sin tiempo de que el espectador se tome una pausa para asumir la presencia del protagonista en las distintas líneas temporales. En definitiva, que nos liamos.

Precisamente de Terminator se toma la idea de que el viajero llegue siempre desnudo al punto cronológico de destino, lo que nos lleva a preguntarnos por qué nunca "aterriza" en lugares no ya repletos de gente, sino con al menos algún viandante sorprendido. Igualmente dudosa resulta la coartada ésa de que los "acontecimientos" le provoquen los viajes, o de que la hija pueda controlarlos y el padre no. Demasiadas cosas no del todo claras…

Ellos están bien. Rachel McAdams es, sin duda, una de las chicas más atractivas del panorama actual, y combina esa característica con la capacidad de mostrar indudables dotes como actriz. Eric Bana es un actor ciertamente irregular, que combina trabajos de mérito como el de Munich, con otros no tan afortunados. En esta película alterna también momentos creíbles, con otros que no lo son tanto.

Amor con viajes en el tiempo es quizás una mezcla de difícil digestión. Y puede que Robert Schwentke (Plan de Vuelo: Desaparecida) tampoco sea el más adecuado para un proyecto tan complicado.

Mi puntuación en IMDB:5.

//www.imdb.com/title/tt0452694/