Iron Man 2

Uno, que lleva toda su vida en las salas de cine, no puede evitar sentir cierto cosquilleo interior cuando esos primeros calores pre-veraniegos aparecen en el mes de mayo y empiezan a llegar a los cines los primeros blockbusters estivales. Y me acuerdo de tantos y tan buenos momentos que Hollywood me proporcionó, en forma de enormes y ambiciosas macroproducciones destinadas a asaltar las taquillas, en una estrategia instaurada por el Tiburón de Spielberg, a finales de los 70…Claro que en ocasiones la cosa se tuerce. Iron Man 2 no alcanza los niveles de mediocridad de unos Transformers cualesquiera, pero, ay…, lastimosamente, no se queda muy lejos…

Me cuesta recordar una segunda parte de una saga palomitera que se quedase tan lejos de su predecesora. Y resulta triste ver que todos han fallado cuando tenían todos los ingredientes para no hacerlo. Las segundas películas ya no cargan con el pesado lastre de presentar a personajes y situaciones, y pueden dedicarse a profundizar en tramas y, sobre todo, en nuevos villanos. Me vienen a la mente las secuelas de Spiderman, X-Men o Batman Begins, en las que Raimi, Singer y Nolan aprovecharon el camino recorrido en las primeras pelis para regalarnos nuevas aventuras de los personajes de una manera ejemplar, con nuevos alicientes en forma de villanos, secundarios y, sobre todo, historias magníficas, con una coherencia digna de mención en cuanto a la estructura de la saga. Pero este Tony Stark ha vuelto desganado, sin nada nuevo que ofrecer y, lo que es peor, con evidentes síntomas de "coge el dinero y corre"…

Nada funciona, en mi opinión, en Iron Man 2. Si la primera película era un divertimento sublime, una fresca revisión de las pelis de superhéores desenfadada y rompedora, esta segunda parte parece un mero collage de supuestas escenas descartadas de la primera, con la inclusión de un villano principal del que poco o casi nada se nos cuenta (Rourke), y otro patético para el que han escogido a uno de los mejores actores del panorama actual (Sam Rockwell). Y todo ello aderezado con un decaimiento brutal en las gracietas del protagonista, y en ese espíritu vividor con el que a todos nos cautivó en 2008.

Y para empeorarlo todo, nos quedamos con las ganas de más Iron Man, de que el héroe se manifieste con mayor frecuencia, ya que sus apariciones estelares se ven reducidas a la mínima expresión, salvo ese ímpetu final que la película parece querer coger sin conseguirlo. Y es que los deberes hay que hacerlos antes, y no suponer que el espectador se conformará con hora y media plúmbea y una media hora final repleta de acción y espectacularidad.

Mickey Rourke es el villano de la función, asumiendo un papel simple y mucho menos interesante, por ejemplo, que el del pérfido Jeff Bridges de la primera. Su Ivan Vanko es un cacho de carne aparatoso y llamativo, pero se ve encorsetado por esa típica trama en la que el otro villano adinerado le rescata de su cautivo para lograr la alianza que derrote al héroe. Me suena mucho…Sam Rockwell, por su parte, está por estar, y protagoniza escenas de un patetismo mayúsculo, pronunciando los lamentables párrafos que los torpes guionistas han decidido que salgan de su boca. Ellas cumplen sin más. La Paltrow incluso llega a resultar cargante con sus ataques de responsabilidad y tics mojigatos mientras que la Johansson, en su papel de Viúda Negra, casi es un pegote metido con calzador, lo mismo, por otra parte, que la aparición de ese Nick Furia que de repente surge de la nada sin justificación alguna. Si así empiezan las aventuras en el cine de Los Vengadores, mal vamos…Finalmente, el supuesto toque de calidad que la sustitución de Terrence Howard por Don Cheadle debería de proporcionar, no se ve por ningún lado.

Me he aburrido un montón con Iron Man 2. Sería conveniente que Paramount no estropease una de las pocas sagas taquilleras con las que cuenta, aunque aún sea pronto para medir el éxito de la película. Eso sí, ojalá que para la tercera contraten a un guionista decente…

Mi puntuación en IMDB:5.

 //www.imdb.com/title/tt1228705/