Fringe (2ª temporada)

Ojo, SPOILERS…

Recién finalizada la segunda temporada en los Estados Unidos, sólo puedo empezar esta entrada afirmando con rotundidad que Fringe es ya una de mis series favoritas de siempre. Lo que apuntaba en la primera se ha ratificado en esta segunda, con una explosiva y adictiva combinación de tramas puntuales conectadas siempre con la gran historia global de la serie, todo un prodigio de originalidad que combina de la manera más hábil la ciencia con los paranormal y lo increíble. Fringe es un divertidísimo serial de ciencia-ficción, en el que precisamente ese concepto de lo científico mezclado con lo improbable tiene más sentido que nunca. Ahora que también se ha acabado Perdidos (de la que hablaré en unos días), conviene recordar que su creador, J.J. Abrams, es responsable también de esta otra maravilla que afortunadamente ha sido renovada para una tercera temporada.

Me encanta Fringe. Ya en su día, cuando hablé de la primera temporada, señalé las muchas similitudes que en principio la serie podría tener con Expediente X. Y me ratifico en la idea de que Fringe es , en mi opinión, bastante mejor. Es cierto que seguimos contando con una pareja de investigadores de fenómenos extraños a los que les cuesta darse un besito, pero sus aventuras van mucho más allá de lo que iban Mulder y Scully. Lo que se esconde detrás de cada caso raro que investiga la división Fringe, lo que oculta ese conglomerado empresarial llamado Massive Dynamics, y, sobre todo, las consecuencias del trabajo pasado de esos dos enormes personajes que son Walter Bishop y William Bell, apuntan a emociones fuertes cada temporada que tengamos la suerte de disfrutar de la serie.

Y precisamente los personajes son uno de los puntos fuertes de la serie. Los protagonistas Walter y Peter Bishop y Olivia Dunham destilan carisma a raudales, gracias al buen hacer de sus intérpretes, John Noble, Joshua Jackson y Anna Torv. Por no hablar de los imprescindibles secundarios y, sobre todo, de ese rostro icónico del fantástico que es Leonard Nimoy, a quien echaremos mucho de menos…

Porque además de ser una fantástica serie de aventuras y ciencia-ficción, Fringe se ha destacado, en esta segunda temporada, por alimentar el apetito de quienes necesitamos engullir importantes dosis de realidades alternativas, quién sabe si para evadirnos de la nuestra. Hemos podido disfrutar de guiños entrañables, tanto cinéfilos como comiqueros. El primer capítulo que se emitió tras el largo parón se desarrollaba en ese universo alternativo, en el que pudimos ver un cine en el que se emitía Regreso al Futuro, protagonizada por…Eric Stolz (de sobra es sabido que era él quien en principio iba a interpretar a Marty McFly). Por no hablar del último capítulo de la temporada, el que el se veían en un despacho portadas alternativas de cómics DC, como El Regreso de Superman (y es que precisamente si algo ha tratado bien Fringe es la existencia de universos alternativos, tan recurrente en el Universo DC y que con tan poco fortuna hemos visto desarrollado en las viñetas). Y entre estos dos episodios, multitud de divertidos guiños freaks.

La trama ha ido ganando interés en esta temporada, y esperemos que siga con la tendencia, al contrario de lo que ocurrió precisamente con Lost, que prácticamente vivió de las rentas argumentales de la primera. El final de esta segunda nos deja abierto un infinito número de posibilidades, todas con importantes dosis de suspense y sorpresas. Si alguien no se ha puesto con Fringe, que le de una oportunidad, pero que lo haga, eso sí, con la mente abierta y dispuesto a dejarse llevar por un fantástico mundo de fantasía y ciencia ficción. Yo lo hice, y espero ansioso la tercera temporada.

//www.imdb.com/title/tt1119644/