The Big Bang Theory (3ª temporada)

Siguen las peripecias de uno de los grupos más seductores y cautivadores de la televisión. La tercera temporada de The Big Bang Theory ha recuperado en parte el excelente nivel de la primera, que había disminuído ligeramente con la segunda. Pero quizás esto sea lo de menos. La ventaja de estas sitcom frente a otro tipo de géneros de ficción televisiva es que al tratarse de capítulo de escasos veinte minutos de duración, cualquier episodio flojo se soporta mucho mejor. Y, si como en este caso, los episodios flojos son más que escasos, mejor que mejor. Por el contrario, el problema de semejante contención es que nunca te sacias, cada capítulo te sabe a poco, y esperas con ansia la llegada de uno nuevo. Ésta es, a día de hoy y con diferencia, mi serie cómica favorita…

En el final de la segunda temporada habíamos dejado a Leonard y a Penny juntos y quizás revueltos. La tercera se abre con algo que nos temíamos: se acuestan, copulan y…se convierten en novios. The Big Bang Theory es tan genial que hasta algo tan improbable como un noviazgo entre dos seres tan opuestos resulta creíble. Cierto es que hubiese resultado más difícil de digerir una relación entre la chica y cualquiera de los otros tres pero la que nos han mostrado nos la creemos. Esta relación será el hilo conductor de la tercera temporada, y, por supuesto, la que nos regale algunas de las escenas más cachondas. Pero ha habido más…mucho más…

De los 23 episodios hemos disfrutado de alguno verdaderamente memorable. Aquel en el que Raj y Howard se disfrazan de góticos para tratar de ligar fue sencillamente sublime:

Y, siguiendo con Raj, pudimos verle con expectativas de éxito con un rostro entrañable para los de mi generación. Y es que nuestro querido hindú se lió con la Winnie Cooper de Aquellos maravillosos años

Efectivamente, Danica McKeller, a quien no hace mucho también pude ver en El Ala Oeste de la Casablanca, apareció en un capítulo, para disfrute de quienes crecimos con Kevin Arnold y sus desdichas adolescentes. Otro punto fuerte de la temporada fue el episodio en el que Sheldon ve desnuda a Penny, cuando ésta sufre un accidente doméstico y el Dr. Cooper ha de socorrerla. Pero ha habido dos episodios míticos, freaks e inolvidables:

Stan Lee, el creador de los principales personajes de Marvel apareció en un capítulo, provocando el delirio de los chicos, en especial de Sheldon. Resulta curioso que el gurú Stan apareciese en una serie que hasta ahora ha concedido más protagonismo a DC, pero su aparición fue genial, y su pijama con el símbolo de los 4 Fantásticos, también…

Y, en una serie tan freak, no podía faltar un episodio dedicado a venerar la saga de El Señor de los Anillos. El capítulo en cuestión fue tronchante…

Lo peor, pues que habrá que esperar hasta después del verano para seguir disfrutando de esta locura maravillosa. Y, claro, para seguir admirando a nuestra querida Penny:

En cualquier caso, les veremos en unos meses…

//www.imdb.com/title/tt0898266/