Kick Ass

Cuando una fórmula se repite hasta la saciedad, cuando en Hollywood un patrón se impone en virtud de los buenos resultados económicos precedentes, es necesario que surja algo como Kick Ass, un soplo de aire fresco y rompedor, algo así como un acto de fe que nos permita seguir teniendo esperanza de poder disfrutar de tipos empijamados en el cine. Desde que en 1999 Bryan Singer demostró con sus X-Men que los superhéroes tenían mucho que decir, hemos tenido de todo. Pero nada como Kick Ass, un cómic de Mark Millar concebido al mismo tiempo que su traslación al cine, que es capaz incluso de acertar en donde Zack Snyder no logró hacerlo con su magnífica versión de los Watchmen de Alan Moore. Bienvenidos a la nueva generación de superhéroes, o, mejor, de patea-culos. Bienvenidos a Kick Ass

Era una apuesta infinitamente arriesgada. Ya no se trataba solamente de parir a nuevos personajes, saliéndose de esas majors que responden a los nombres de Marvel y DC y que, como es lógico, velan por la integridad de sus criaturas y sus comportamientos. Se trataba de presentar a unos seres estrambóticos, violentos, cachondos, patéticos y, lo que es más grave, sin superpoderes. ¿Sería factible facturar una peli con semejantes personajes y no caer en la caricatura más absurda? La respuesta ha sido afirmativa. Matthew Vaughn responde, al fin, a las expectativas creadas en torno a su talento desde que aquello de Layer Cake se convirtiese en la película protegida por casi todos. Después patinó a lo grande con Stardust, pero aquí ha aceptado el reto de filmar la historia más irreverente, desenfadada y políticamente incorrecta de la historia de los superhéroes. Con la ayuda, eso sí, de un Mark Millar que no reniega en absoluto de las penitencias que implican la traslación al cine de las viñetas. Si el genial Alan Moore se pierde en ese fenómeno de masas, Millar, como ya demostrara en Wanted, se pirra por integrarse en la maquinaria. Y si lo hace como con Kick Ass, desafiando a las mentes más pudorosas, mejor que mejor…

Toda esta loa a los desafíos de la película resulta necesaria. Para quien no haya tenido aún la oportunidad de disfrutar de Kick Ass, es necesario advertirle de que disfrutará de una peli en la que los protagonistas son tipos de la calle, gentes aparentemente normales que en un momento de sus vidas deciden convertirse en defensores de la justicia y disfrazarse con máscaras y pijamas. Y que de sus actos se derivan muertes sangrientas, alguna de las cuales tiene como responsable a una niña de once años, además de un lenguaje soez y alguna escena sexual. Sí, mucho de eso ya lo teníamos en Watchmen, pero aquí se añade un deseo inigualable de desprenderse de cualquier sensación de pesadez y responsabilidad hacia esos superhéroes zafios, que abandonan la trascendencia de los Vigilantes de Moore para lograr que nos partamos el culo con sus aventuras. Y, de propina, algún guiño al mainstream comiquero de siempre, a las referencias culturales que se desprenden desde tiempos inmemoriales de las páginas de los tebeos de las dos grandes, que han marcado las infancias y los sueños de millones de lectores en todo el mundo.

Kick Ass es tan irreverente que hasta un tipo como Mark Strong, el villano oficial del cine de los últimos tiempos, parece desubicado, en una historia en la que su personaje no es el tétrico malo que hemos visto en Sherlock Holmes Robin Hood, sino un patético malote que Strong no logra hacer suyo. Nicolas Cage se saca con su Big Daddy la espinita que desde siempre ha tenido clavada, al no haber podido protagonizar hasta ahora una peli de superhéroes, algo diícilmente asumible para un tipo que puso a su hijo el nombre de Kal-El…Y ellos, los jóvenes, son si duda lo mejor de un reparto tan sorprendente como competente.

Teniendo en cuenta lo que hemos visto desde el 1 de mayo, y comprobando cuáles son las apuestas de Hollywood para los inminentes meses estivales, me temo que Kick Ass terminará siendo la película de este verano 2010. Dudo que veamos en las salas en estos días de calor un producto tan divertido, original y palomitero como éste, y, lo mejor, es que ha llegado sin avasallar, en silencio, pero espero que triunfe allí donde patinó Iron Man 2, Robin HoodEl Príncipe de Persia. Porque el concepto de blockbuster veraniego se creó para cosas como Kick Ass. Id a verla, porque pasaréis un rato de cine…

Mi puntuación en IMDB:8.

//www.imdb.com/title/tt1250777/