Crónica de un Engaño

Si hace unos meses llegaba a nuestras carteleras una película de 2008, Two Lovers, que aún no he podido ver pero que espero hacerlo pronto a la vista de las bueas críticas que ha recibido, ahora tenemos en los cines otra cinta que se estrena aquí con dos años de retraso, lo que pone de manifiesto el gris panorama que vivimos, con estrenos de saldo, películas pendientes y mediocridades varias. Crónica de un Engaño está dirigida por Richard Eyre, veterano cineasta que en 2006 estrenó la estupenda Diario de un Escándalo, en la que Cate Blanchett y Judi Dench mantenían uno de los mejores tours de force interpretativos de los últimos tiempos. Ahora, Liam Neeson y Antonio Banderas lo intentan, pero no lo consiguen.

Eyre vuelve a los temas morbosos, crudos y delicados que nos ofrecía en su anterior película. El adulterio cinematográfico siempre ha resultado atractivo, y, aunque en muchas ocasiones ha sido la coartada perfecta para rodar thrillers insulsos y repetitivos, uno no puedo olvidarse de aquel Breve Encuentro de David Lean, en el que la relación extra-conyugal era la perfecta excusa para contarnos una apasionante y contenida historia de amor. Crónica de un Engaño nos da el caramelito, pero nos lo quita de las manos justo cuando estábamos esperando disfrutarlo. Y es que estamos ante una película tristemente tramposa, que juega con el espectador de una manera descarada y, en ocasiones patética, mediante giros de guión que sin duda están de más en una obra escrita y dirigida por un tipo bastante más competente de lo que aquí demuestra.

Pronto nos desconcierta la trama. Nos interesa esa historia del matrimonio aparentemente idílico pero marcado por secretos inconfesables. Pero cuando estamos deseando conocer más detalles, observamos las primeras reacciones extrañas de los personajes, y los primeros y supuestos errores de guión, incoherentes con lo que uno supone que le están contando. Yo, ingenuo de mi, creía que estaba ante otra muestra del despotismo de un productor tirano que había decidido impregnar de tijeretazos la obra de un talentoso cineasta. Pero no. Ese mismo cineasta, al contrario, juega con nosotros a través de flashbacks, información sesgada y escenas embusteras. Una escena en la que los personajes de Banderas y Neeson se sientan a cenar nos desvela el meollo del asunto. Todo cuadra y tiene sentido, pero resulta triste comprobar que hasta los que saben de qué va esto del cine han de recurrir a estos trucos.

Sin duda es la interpretación de los protagonistas la que mantiene el interés. En especial las de dos de los mejores intérpretes del momento, Liam Neeson y Laura Linney. Nuestro Antonio Banderas alterna escenas meritorias con otras ciertamente patéticas, aunque su personaje no le permita lucirse. Él es ese otro hombre al que hace referencia el título original, casi un bufón, un chulo lamentable y repugnante que Banderas trata de hacer suyo lidiando como puede con las feas escenas que le toca protagonizar.

Richard Eyre ha sido siempre un excelente director de actores, y aquí, sin lograr los insuperables resultados de Diario de un Escándalo, también sale bien parado. Pero como guionista merece una colleja, ya que además de ese intento por jugar con el espectador como si fuera una marioneta, hay que apuntar otros errores, éstos involuntarios y que sin duda hubiese preferido que no estuvieran (sobre todo en lo que concierne a la relación entre los dos hombres, tan increíble como forzada).

Crónica de un Engaño ofrece un par de excelentes interpretaciones insertas en un guión tramposo y mediocre. Uno entiende que los distribuidores esperasen a un momento tan flojo como éste para estrenarla, porque la película no da para mucho. Con semejante panorama, no es de extrañar que los cines apuesten por ofertas variadas como la emisión del Mundial de fútbol, incluso en 3D. Hoy, que juega España, yo iré al cine, aunque sea para ver, como he hecho toda mi vida, una película.

Mi puntuación en IMDB:5.

 //www.imdb.com/title/tt0974613/