24 (8ª temporada, y balance final…)

Inevitablemente, habrá spoilers…

 

Se ha terminado 24. Y el vacío que nos deja su ausencia será, probablemente, irreversible. Jack Bauer ha protagonizado ocho temporadas, todas ellas igualmente disfrutables, igualmente entretenidas. Creo que ninguna otra serie, exceptuando las sitcom, ha logrado la regularidad de 24. Han sido ocho temporadas impresionantes, cargadas de acción, suspense y adrenalina pura. Y tras ver el final de esta última temporada, uno no sabría con cuál quedarse. Las ocho han sido buenísimas, y ése es el punto diferencial que hace que 24 pase a la historia. Jack Bauer ha vivido un nuevo día infernal, para goce de quienes buscamos en la ficción televisiva productos divertidos y de calidad.

Muchos se referirán al carácter innovador de la serie, en cuanto a estructura argumental, para justificar la trascendencia. Es cierto que el planteamiento de la serie, cuando fue concebida allá por el año 2001, era absolutamente rompedor: una historia que transcurría en tiempo real, una trama que se desarrollaba en un sólo día en la vida de nuestro protagonista, ese Jack Bauer que ha marcado para siempre la carrera de Kiefer Shuterland. Desde ese punto de vista es justo reconocer la originalidad y los méritos de los creadores. Pero para mi, por encima de eso, está la capacidad para garantizar ocho temporadas de 24 episodios cada una, sumando un total de 192 increíbles capítulos. Busco series que compitan con 24 en semejante regularidad y no las encuentro. Y eso que he seguido unas cuantas en estos últimos años.

Lost, Prison Break, House, Heroes, True Blood…me han proporcionado innumerables momentos de diversión. Pero todas ellas han mostrado síntomas de debilidad, de incapacidad para mantener el nivel en determinados capítulos, o, lo que es peor, en temporadas completas. Pero hemos asistido a ocho días en la vida de Jack Bauer inolvidables, para él, y para nosotros…

La octava temporada ha seguido escrupulosamente los parámetros que han caracterizado a toda la serie. Hemos asistido a conspiraciones, terrorrismo, infiltrados y acción a raudales. Y, como no podía ser de otra manera, ha mantenido un nivel igualmente elevado durante los 24 episodios. Es cierto que quizás haya habido algún detalle discutible en el guión, que después citaré, pero a cambio nos hemos reencontrado con antiguos personajes que han impregando a la historia de un encanto especial.

En esta ocasión Jack ha tenido que enfrentarse a los intentos por parte de un grupo terrorista de sabotear las negociaciones llevabas a cabo en las Naciones Unidas para firmar un tratado de paz en el siempre conflictivo Oriente Medio. Nuestro héroe se disponía a disfrutar de una apacible retirada en California junto a su hija y su nieta, pero, como siempre, al estar en el lugar equivocado en el momento inadecuado le llevará a tomar parte, y, por supuesto, a arreglar el tinglado. Pero en esta ocasión pagará un alto precio…

Hemos tenido asesinatos de jefes de estado, antiguos amores inesperadamente de vuelta (la maravillosa Renée Walker), la nueva demostración de carisma de la Presidenta Allison Taylor, la entrada en escena del ex-Presidente Charles Logan (demostración del talento del actor Gragory Itzin), la aparición del siempre carismático Michael Madsen y la reivindicación por parte de Freddie Prinze Jr. de que no sólo era un guapete sin registros.

Y, claro, hemos asistido a una nueva demostración de Jack Bauer, uno de los personajes fundamentales de la historia reciente de la televisión, y, para quien esto escribe, uno de sus héroes de acción favoritos de siempre, que esta vez ha tenido que lidiar con los malos en la ciudad de Nueva York.

He visto quizás alguna cosa mejorable en la trama. Me ha parecido excesivamente tramposo el recurso de situar como topo en la UAT al personaje de Dana Walsh, quien en los primeros episodios se mostraba superada por el acoso de un antiguo novio al que sus aliados terroristas podrían haber eliminado sin mayor aspaviento. Pero más allá de esa consideración, esta octava temporada de 24 ha resultado una nueva oportunidad para comprobar que cuando se tiene una buena historia y talentos encargados de ponerla en la pantalla, el resultado es una alta dosis de diversión.

Siempre ha sido Jack un personaje denostado por muchos. Es cierto que sus métodos en ocasiones eran discutibles, pero así era él, un tipo capaz de sacrificarlo todo por unos ideales, y por su país. 24 no ha de ser un ejemplo de nada, o, como mucho, de como ofrecer una serie de calidad desde el primero hasta el último de sus episodios. Ha sido sencillamente una ficción televisiva magistral, buena, casi una obra maestra de la televisión. Y nos ha contado la historia de un personaje violento, casi sanguinario, como tantos otros que hemos visto en la pequeña y en la gran pantalla.

Se ha hablado sobre la posibilidad de que se ruede una película que nos cuenta las últimas aventuras de Jack Bauer, y hasta he leído en los últimos días el rumor que sitúa juntos a Jack y a John McClane, dos personajes que sin duda guardan muchas semejanzas, aunque yo no soy precisamente un defensor de los cross-over. Pero si se nos dará la oportunidad de volver a ver a Jack, bienvenida sea. Porque Jack es ya, sin duda, uno de mis personajes de ficción favoritos de siempre. Gracias, y hasta siempre…

  

//www.imdb.com/title/tt0285331/