Cómo Conocí a Vuestra Madre (5ª temporada)

Me da que tardaremos bastante en conocer a la madre de los hijos de Ted…Y es que teniendo en cuenta el enorme éxito de la serie, los guionistas tendrán que hacer encajes de bolillos para que la cosa se alargue más y más…Yo me alegro, porque me gusta poder disfrutar durante más temporadas de las andanzas de esta pandilla de amigos. Ted, Barney, Robin, Lili y Marshall forman un grupo entrañable, lejos aún de aquellos Friends en cuanto a su capacidad de hacer reír, pero sin duda igualmente recordables. Esta quinta temporada finalizó de manera algo abrupta, con el deseo de Marshall y Lili de ir aún más allá en su relación y el desengaño de Robin, quien creía haber encontrado al amor de su vida. Todo ello acompañado, por supuesto, de la búsqueda de Ted. ¿Barney? Bien gracias…

La temporada comenzó con continuos guiños al cine de los 80, algo que ya veníamos viendo en las anteriores. Concretamente disfrutamos de un sentido homenaje a Indiana Jones, y es que los chicos, como no podía ser de otra manera, se revelaron como enormes fans del personaje:

Fue también memorable el episodio en el que Ted "da clases" a Barney sobre Robin, teniendo en cuenta su experiencia previa. Fue el mismo episodio en el que se hizo una sentida referencia a la película El Club de los Poetas Muertos.

Pero las clases no serían especialmente necesarias, teniendo en cuenta lo que vimos en uno de los siguientes. Barney y Robin eran gordos y feos, en un desternillante capítulo en el que ponían fin a su relación. Barney lo celebraba con un hilarante "papi ha vuelto!"

Disfrutamos de una nueva entrega de "el hombre desnudo", y de geniales apariciones de Amanda Peet y Jennifer Lopez…

Fueron episodios realmente divertidos, y Neil Patrick harris se encargó de dirigir el primero, en el que la guapa Amanda Peet se metía en la piel de Jenkins…

Y por supuesto, tuvimos las divertidas y en ocasiones trágicas consecuencias de la búsqueda por parte de Ted del amor verdadero, el mismo que Marshall y Lili tienen y que les lleva a querer tener hijos, no sin antes haber descubierto los dobles de todos los que integran el inolvidable grupo que componen…

No ha sido ésta la mejor temporada, pero sigue siendo un placer compartir las peripecias de estos chicos. Espero verles durante muchas más, aunque ello le reste credibilidad a la trama principal. Pero con lo bien que nos lo estamos pasando…qué diablos.

//www.imdb.com/title/tt0460649/

Kick Ass

Cuando una fórmula se repite hasta la saciedad, cuando en Hollywood un patrón se impone en virtud de los buenos resultados económicos precedentes, es necesario que surja algo como Kick Ass, un soplo de aire fresco y rompedor, algo así como un acto de fe que nos permita seguir teniendo esperanza de poder disfrutar de tipos empijamados en el cine. Desde que en 1999 Bryan Singer demostró con sus X-Men que los superhéroes tenían mucho que decir, hemos tenido de todo. Pero nada como Kick Ass, un cómic de Mark Millar concebido al mismo tiempo que su traslación al cine, que es capaz incluso de acertar en donde Zack Snyder no logró hacerlo con su magnífica versión de los Watchmen de Alan Moore. Bienvenidos a la nueva generación de superhéroes, o, mejor, de patea-culos. Bienvenidos a Kick Ass

Era una apuesta infinitamente arriesgada. Ya no se trataba solamente de parir a nuevos personajes, saliéndose de esas majors que responden a los nombres de Marvel y DC y que, como es lógico, velan por la integridad de sus criaturas y sus comportamientos. Se trataba de presentar a unos seres estrambóticos, violentos, cachondos, patéticos y, lo que es más grave, sin superpoderes. ¿Sería factible facturar una peli con semejantes personajes y no caer en la caricatura más absurda? La respuesta ha sido afirmativa. Matthew Vaughn responde, al fin, a las expectativas creadas en torno a su talento desde que aquello de Layer Cake se convirtiese en la película protegida por casi todos. Después patinó a lo grande con Stardust, pero aquí ha aceptado el reto de filmar la historia más irreverente, desenfadada y políticamente incorrecta de la historia de los superhéroes. Con la ayuda, eso sí, de un Mark Millar que no reniega en absoluto de las penitencias que implican la traslación al cine de las viñetas. Si el genial Alan Moore se pierde en ese fenómeno de masas, Millar, como ya demostrara en Wanted, se pirra por integrarse en la maquinaria. Y si lo hace como con Kick Ass, desafiando a las mentes más pudorosas, mejor que mejor…

Toda esta loa a los desafíos de la película resulta necesaria. Para quien no haya tenido aún la oportunidad de disfrutar de Kick Ass, es necesario advertirle de que disfrutará de una peli en la que los protagonistas son tipos de la calle, gentes aparentemente normales que en un momento de sus vidas deciden convertirse en defensores de la justicia y disfrazarse con máscaras y pijamas. Y que de sus actos se derivan muertes sangrientas, alguna de las cuales tiene como responsable a una niña de once años, además de un lenguaje soez y alguna escena sexual. Sí, mucho de eso ya lo teníamos en Watchmen, pero aquí se añade un deseo inigualable de desprenderse de cualquier sensación de pesadez y responsabilidad hacia esos superhéroes zafios, que abandonan la trascendencia de los Vigilantes de Moore para lograr que nos partamos el culo con sus aventuras. Y, de propina, algún guiño al mainstream comiquero de siempre, a las referencias culturales que se desprenden desde tiempos inmemoriales de las páginas de los tebeos de las dos grandes, que han marcado las infancias y los sueños de millones de lectores en todo el mundo.

Kick Ass es tan irreverente que hasta un tipo como Mark Strong, el villano oficial del cine de los últimos tiempos, parece desubicado, en una historia en la que su personaje no es el tétrico malo que hemos visto en Sherlock Holmes Robin Hood, sino un patético malote que Strong no logra hacer suyo. Nicolas Cage se saca con su Big Daddy la espinita que desde siempre ha tenido clavada, al no haber podido protagonizar hasta ahora una peli de superhéroes, algo diícilmente asumible para un tipo que puso a su hijo el nombre de Kal-El…Y ellos, los jóvenes, son si duda lo mejor de un reparto tan sorprendente como competente.

Teniendo en cuenta lo que hemos visto desde el 1 de mayo, y comprobando cuáles son las apuestas de Hollywood para los inminentes meses estivales, me temo que Kick Ass terminará siendo la película de este verano 2010. Dudo que veamos en las salas en estos días de calor un producto tan divertido, original y palomitero como éste, y, lo mejor, es que ha llegado sin avasallar, en silencio, pero espero que triunfe allí donde patinó Iron Man 2, Robin HoodEl Príncipe de Persia. Porque el concepto de blockbuster veraniego se creó para cosas como Kick Ass. Id a verla, porque pasaréis un rato de cine…

Mi puntuación en IMDB:8.

//www.imdb.com/title/tt1250777/

Lazos Ardientes

He publicado una artículo sobre esa pequeña maravilla oculta que es Lazos Ardientes, el debut como cineastas de los hermanos Wachowski, quienes antes de hacernos escoger entre la pastilla roja y la azul, nos regalaron esta apasionante mezcla entre el aroma de puro film noir y la modernidad más desatada. Lazos Ardientes es un thriller trepidante, pasional y sobre todo, injustamente olvidado, que pasó en su momento desapercibido en los cines y que merece ser reivindicado. El enlace es:

//www.accioncine.net/blogs/flying/528-lazos-ardientes-la-primera-de-los-wachowski-casi-tan-buena-como-matrix.html

Nos vemos este finde en los cines…

The Crazies

Lo bueno que tiene el hecho de que exista la brutal carencia de ideas en el cine actual, y que da lugar a todo tipo de remakes, revisiones y secuelas, es que de vez en cuando uno se entera de la existencia de ciertas obras de directores más o menos reconocidos que se habían quedado aletargadas en su filmografía, tapadas por la dimensión de una o dos películas que terminaron por marcar toda la carrera del cineasta en cuestión. No he visto The Crazies, la peli de 1973 dirigida por George A. Romero, pero tras ver este remake estoy decidido a hacerlo. Y es que Romero es un tipo que, como todo el mundo sabe, alcanzó notoriedad con La Noche de los muertos vivientes, mientras que el resto de su filmografía (a excepción de las secuelas de su obra magna) quedó en un evidente segundo plano.

El motivo de que ahora quiera ver la original es el buen sabor de boca que me ha quedado tras ver esta nueva versión. No se me escapan los motivos por los que los maestros del género se dedican en la actualidad a apadrinar las nuevas versiones de sus obras. Gente como Romero, Hooper, Carpenter o Craven hicieron historia en los 60, 70 y 80 con su capacidad para asustar al espectador con fórmulas novedosas y arriesgadas, pero muy probablemente recibieron menos compensaciones económicas que los actuales responsables de un éxito de taquilla. Eran otros tiempos, y los beneficios se iban, en su mayor parte, a los avispados productores que apostaban por semejantes proyectos.

En The Crazies, versión 2010, Romero ejerce como productor ejecutivo, dejando las tareas de dirección a un tipo tan insulso como Breck Eisner, responsable de aquella tontería titulada Sahara, en la que juntó a Penélope Cruz con Matthew McConaughey. Pero con esta incursión en el cine de terror, Eisner demuestra que a veces es conveniente salirse de los parámetros de los grandes estudios para mostrar parte del talento que uno lleva dentro. Resulta curioso comprobar que, sin apartarse de varios de los cánones más trillados del género, el director es capaz de componer una interesante película que logra apartarse de la mediocridad reinante en este cine, para ofrecer sustos, terror, y, lo que es más importante y difícil, un estilo y una atmósfera propias de un cineasta más asentado.

Estamos ante una cinta de terror que parte de una premisa sobradamente vista con anterioridad. Ese pueblo de la América profunda que se ve sacudido por un extraño fenómeno que pone en peligro la pacífica vida de una sociedad tranquila y afable lo hemos visto en multitud de ocasiones. Me viene a la mente una película que tenía un inicio arrebatador, Phantoms, una cinta de finales de los 90 protagonizada por Ben Affleck que adaptaba una novela de Dean Koontz, y que se desinflaba pasado el impacto inicial. En esta ocasión, el inicio es igualmente interesante, y decisivo para que el espectador se deje llevar por el miedo que provocan los extraños sucesos iniciales.

Esos sucesos nos remiten directamente a Shyamalan, y a su incomprendida El Incidente. Precisamente el comportamiento psicópata de la población es rodado por Eisner con insultante habilidad, transmitiendo en el espectador esa sensación de incredulidad y desasosiego que te atrapa en la butaca. Cierto es que el excelente nivel no se mantiene con la llegada del ejército, pero afortunadamente la cosa no se estropea del todo, aunque sí haga que la película transcurra por parámetros más convencionales.

Los protagonistas son los competentes Timothy Olyphant y Radha Mitchell, que realizan una correcta labor, salvo en las escenas en las que, como decía en el primer párrafo, se ven obligados a actuar con la incoherencia y la falta de lógica más propias de las peores muestras del género.

Mira que nos tragamos basura cuando asistimos a las salas a ver cine de terror. No ocurre con The Crazies, que ofrece suficientes virtudes para pasar un buen rato. De hecho espero no tardar mucho en recuperar la película original, y realizar las comparaciones oportunas. Y es que a veces esta manía de volver a hacerlo todo puede facilitar el descubrimiento de alguna joya oculta. Breck Eisner ha sido anunciado como director de una nueva película sobre Flash Gordon y puede que haya sido una elección correcta.

Mi puntuación en IMDB:7.

//www.imdb.com/title/tt0455407/

The Big Bang Theory (3ª temporada)

Siguen las peripecias de uno de los grupos más seductores y cautivadores de la televisión. La tercera temporada de The Big Bang Theory ha recuperado en parte el excelente nivel de la primera, que había disminuído ligeramente con la segunda. Pero quizás esto sea lo de menos. La ventaja de estas sitcom frente a otro tipo de géneros de ficción televisiva es que al tratarse de capítulo de escasos veinte minutos de duración, cualquier episodio flojo se soporta mucho mejor. Y, si como en este caso, los episodios flojos son más que escasos, mejor que mejor. Por el contrario, el problema de semejante contención es que nunca te sacias, cada capítulo te sabe a poco, y esperas con ansia la llegada de uno nuevo. Ésta es, a día de hoy y con diferencia, mi serie cómica favorita…

En el final de la segunda temporada habíamos dejado a Leonard y a Penny juntos y quizás revueltos. La tercera se abre con algo que nos temíamos: se acuestan, copulan y…se convierten en novios. The Big Bang Theory es tan genial que hasta algo tan improbable como un noviazgo entre dos seres tan opuestos resulta creíble. Cierto es que hubiese resultado más difícil de digerir una relación entre la chica y cualquiera de los otros tres pero la que nos han mostrado nos la creemos. Esta relación será el hilo conductor de la tercera temporada, y, por supuesto, la que nos regale algunas de las escenas más cachondas. Pero ha habido más…mucho más…

De los 23 episodios hemos disfrutado de alguno verdaderamente memorable. Aquel en el que Raj y Howard se disfrazan de góticos para tratar de ligar fue sencillamente sublime:

Y, siguiendo con Raj, pudimos verle con expectativas de éxito con un rostro entrañable para los de mi generación. Y es que nuestro querido hindú se lió con la Winnie Cooper de Aquellos maravillosos años

Efectivamente, Danica McKeller, a quien no hace mucho también pude ver en El Ala Oeste de la Casablanca, apareció en un capítulo, para disfrute de quienes crecimos con Kevin Arnold y sus desdichas adolescentes. Otro punto fuerte de la temporada fue el episodio en el que Sheldon ve desnuda a Penny, cuando ésta sufre un accidente doméstico y el Dr. Cooper ha de socorrerla. Pero ha habido dos episodios míticos, freaks e inolvidables:

Stan Lee, el creador de los principales personajes de Marvel apareció en un capítulo, provocando el delirio de los chicos, en especial de Sheldon. Resulta curioso que el gurú Stan apareciese en una serie que hasta ahora ha concedido más protagonismo a DC, pero su aparición fue genial, y su pijama con el símbolo de los 4 Fantásticos, también…

Y, en una serie tan freak, no podía faltar un episodio dedicado a venerar la saga de El Señor de los Anillos. El capítulo en cuestión fue tronchante…

Lo peor, pues que habrá que esperar hasta después del verano para seguir disfrutando de esta locura maravillosa. Y, claro, para seguir admirando a nuestra querida Penny:

En cualquier caso, les veremos en unos meses…

//www.imdb.com/title/tt0898266/